“La poesía es tan grande y comprensiva, es tan hermosa que pienso que nada sería igual en esta vida si no hubiera poesía"






POESÍA OMNÍMODA 


María José Leal Pérez

 

Cuando hablamos de “omnimodidad” hablamos de una característica muy especial que muy pocas cosas tienen en esta vida, según la RAE ser omnímodo es comprender y abarcar todo, justamente por eso puse “Poesía Omnímoda” porque la poesía es una de esas pocas cosas que comprende genuinamente y abarca todas las sensaciones que a veces no sabemos cómo describir, abarca todos los pensamientos a los que no sabemos darles forma y ni siquiera nosotros podemos comprender, abarca todos los sentimientos que experimentamos una y otra vez, abarca todas las experiencias que ya te han pasado y que te van a pasar, y con unas simples palabras (que no son nada simples) puede despertar emociones o ahogarlas.

La poesía es algo que nos ha acompañado desde los primeros tiempos y que nos seguirá acompañando hasta que se acabe el mundo, la poesía está presente desde que llegamos al mundo y se quedará hasta el último de nuestros días.

En la Poesía podemos hablar de la fugacidad de la vida, como Jorge Manrique que en los 480 versos de su poema “ Coplas a la muerte de su padre” que escribió, pude sentir su melancolía al darse cuenta que la vida hoy está y mañana no; que el tiempo pasa inevitablemente y de forma rápida como los ríos que fluyen hacia el mar, pude sentir su nostalgia al darse cuenta que la belleza, la riqueza y los placeres de la juventud se desvanecen con el tiempo y no regresan, pude sentir su golpe de realidad al darse cuenta del verdadero valor de las cosas materiales del tanto enfoque que le ponemos y, al final de cuentas, no nos llevamos nada; también pude ver la resignación y aceptación de la muerte que no la veía como algo malvado, sino como un descanso de paz

En la poesía podemos hablar del dolor de dejar ir al amor de tu vida, o del arrepentimiento de no haberle dicho las cosas claras. Como Jaime Sabines con su poema “Espero Curarme de ti”, cuando leí ese poema se me revolvió el estómago al leer todas las veces que le había dicho te quiero en diferentes formas y ella lo sabía, ella lo comprendía, no dice cómo ni cuándo, pero se tiene que olvidar de ella, tiene que dejar de pensarla, de buscarla en sus pensamientos para dejar de sentirla lejos… pude sentir el vacío en el estómago, el cuerpo tembloroso, la pregunta de ¿y si si hubiera funcionado? Pude sentir cómo la extraña y cómo le duele dejarla ir.

En la poesía podemos hablar de agradecimiento, de ver al pasado y, en vez de ahogarnos en las penas y en nuestros traumas, saber que fueron para edificar en nosotros un mejor carácter y sacar todo nuestro potencial; sobre la vida tan bonita que nos tocó, sobre reconocer rosas entre las espinas como Amado Nervo en su poema “En Paz”, donde transmitió su gratitud con la vida, su contentamiento porque, a pesar de todo, él está bien. Me hizo reflexionar y me hizo recordar la esperanza de la vida, que todo es pasajero y que todo tiene un fruto, que lo que plantes vas a cosechar.

En la poesía podemos hablar sobre el amor y cómo es imposible resistirse a él, aunque dé miedo, aunque sea incierto; cuando llega es algo que no se puede ignorar, como lo plasmó Gabriela Mistral en su poema “Amor Amor”, al leerlo me dio gracia cómo lo describe, como algo que no queremos dejar entrar, pero sutilmente se va colando poco a poco, se va manifestando sin aviso y, cuando menos creemos, ya está completa y totalmente posado en nosotros.

La poesía es tan grande, es tan hermosa que pienso que nada sería igual en esta vida si no hubiera poesía, la poesía hace la vida más bonita más llevadera, le pone significado… Por eso Poesía Omnímoda.

Comentarios

Anónimo dijo…
Buen texto compañera Báez, la felicito, efectivamente la poesía como usted lo afirma lo es todo. Está en todas partes, en el canto de un pájaro, en la sonrisa de un niño, en la luna que se esconde entre una nube, en los nidos que cuelgan las golondrinas en un balcón como en aquel poema de Bécquer. Buen texto, la inclusión de Manrique, Sabines, Nervo y MIstral se lo autentifican. Le mando un saludo desde Los Mochis.
Anónimo dijo…
Una disculpa ofrezco compañera Leal.
María Porcella dijo…
María José, te quiero conocer. Es el segundo texto, creo, que leo de ti en estos días y me ha encantado la sencillez con la que dices cosas grandes que parecen pequeñas. Me agrada que mi mirada fluya a través de las líneas porque todo lo entiendo, porque lo dices con naturalidad. No intentas demostrar nada y revelas todo. Saludos.

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