“La vida, en cambio / no pide permiso / Mancha, quiebra, erosiona / No busca armonía / pero a veces la encuentra / sin saberlo” ANTES DE QUE LA VIDA APRENDA A MIRARSE Ian Báez Palazuelos Nadie se pone de acuerdo y quizá por eso el mundo sigue girando. Si el arte imita a la vida o si la vida, con un poco de pudor, aprendió a copiar al arte. Un trazo sobre el lienzo precede a la mirada o es la mirada la que, cansada de ver, decide inventar un trazo. Un pintor mezcla colores como quien recuerda una tarde: no reproduce el cielo, lo corrige. No calca la luz, la persuade. La vida, en cambio, no pide permiso. Mancha, quiebra, erosiona. No busca armonía pero a veces la encuentra sin saberlo. Entonces alguien toma una fotografía y encuadra el accidente: una sombra perfecta en la banqueta, un rostro que duda, una grieta en la pared que parece pensada. ¿Quién hizo esa composición? ¿El azar o el ojo humano educado p...