"En dónde se educa para enfrentar con actitudes asertivas estas circunstancias tan adversas y altamente progresivas" LA EDUCACIÓN QUE HACE FALTA José Manuel Frías Sarmiento Mi madre cumplirá en octubre el primero de los segundos Cien años de su vida y, gracias a Dios, sólo tiene de hace tres meses para acá, problemas en el habla por un accidente cerebro vascular, pero aún así camina, se viste, toma sus alimentos y arregla su cama, con movimientos lentos y asertivos; pero siempre con ayuda y atenciones de mi hermana. Uno de mis mejores amigos, casi hermanos por los más de treinta años de interesante y entrañable amistad, cumplirá Setenta y cuatro años en noviembre y batalla mucho para moverse y caminar. Mi hermana cumplirá Setenta y dos años en este 2026 y hace varios que el Parkinson limita su habla y su movimiento corporal, aunque mantiene su lucidez mental. Mi amiga de hace más de Veinte años sufre de Ansiedad que se agrava en ciertas circunstancias y, por meses, le impide...
Entradas
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
“Me ha gustado vivir / Y ya siento rabia de la muerte / Que se obstina en llevarme / A platicar en un silencio / Ausente de palabras" ME HA GUSTADO José Manuel Frías Sarmiento He mirado el mundo Otra vez y me ha gustado He sentido el dolor en la piel Y me ha gustado el cosquilleo que perturba mi entereza He sentido a la muerte Reclamándole a la vida Y me ha gustado el debate Que tal minucia origina Me ha gustado vivir Aunque sea en la negrura Que oscurece e l resplandor Que a todos ilumina Si buscamos la luz Que el no saber difumina Me ha gustado vivir Y ya siento rabia de la muerte Que se aterca en llevarme A platicar en un silencio Ausente de palabras Que acallan lo hermoso De vivir en este mundo En el q ue ya casi para irme Me doy cuenta Con tristeza arrepentida De lo mucho que siento Me ha gustado.
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
“ La utopía está en el horizonte, camino dos pasos, ella se aleja dos pasos. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso; sirve para caminar.” “RECUERDOS GALEANESCOS” Por: Adán Lorenzo Apodaca Félix En abril pasado, se cumplieron once años de que el inmenso escritor uruguayo Eduardo Galeano abandonará este mundo. Aunque no perteneció al Boom latinoamericano su obra marca huella en los ámbitos de la literatura. Galeano tiene un don que solo los grandes autores poseen, con la sola referencia a los títulos de sus libros, lo introducen a uno en dinámicas profundas de reflexión. Sus textos producen ese efecto lector sintético. Claro que no es malo eso, por lo contrario, es una magia autoral que embelesa y seduce. En los círculos educativos y académicos es muy común cuando alguien se refiere a la institución educativa como el espacio en el cual se construyen los sueños, el domicilio por excelencia de la utopía, ahí está citado Galeano, muchos lo citan o citamos en aquel...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
"Sí, Mamá Chabe, también tengo ganas de unas gordas con frijol y chicharrones como el otro día" Otra de Mamá Chabe María Madrid Zazueta Llego a la casa de la Tía Mica, donde hace 6 años vive acompañada de Mamá Chabe. En cuanto entro a la cocina escucho a ambas hablando fuerte, como enojadas. Me saluda con un beso Mamá Chabe, y le pregunto ¿qué pasó? Ay pues, es que, no le entiendo a esta mujer. Yo digo una cosa y ella me sale con otra cosa. O me dice algo ella y yo entiendo de otra forma. Sabes qué, ya estamos como Goyo, el del rancho. Resulta que una mañana allá en el Coyonqui estaba Goyo con un palo y un machete. Cuando pasa Fulano y le saluda. Fulano: Buen día, Goyo, ya se te fueron las dolencias. ¿Cómo estás? Goyo: Ando jachando un palo. Fulano: No, qué ¿cómo estás? ¿Cómo amaneciste, pues? Goyo: Para hacer un cuadro. Fulano: Ahhh estás bien sordo hijo de la tiznada. Goyo: De San Antonio. Ya verás que, así estamos la Mica y yo, Bien sordas. Sí Mamá Chabe, también tengo...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
“Le hablé a mi hija la mayor para ver si me podía comprar medicamentos y me dijo que no porque necesitaba comprar ropa y artículos para vestir bien" ¡DE CAMINO A CASA CON UN GOLPE DE REALIDAD! Larissa Elit Hernández Flores Hoy salí de la Universidad a la que asisto con muchas ganas de ayudar y poner mi granito de arena para enseñar, muy contenta y orgullosa. Y es que nació en mí una pequeña escritora ya que fui publicada en Blog de Cuentos y Relatos; para no hacer más largo el cuento, salí muy contenta, caminé a la parada donde suelo tomar mi camión. Como a 20 pasos antes de llegar me encontré un señor sentado en la acera, se le miraba el rostro triste, preocupado, probablemente con un ataque de pánico, me acerqué, le dije buenas tardes joven, el señor me respondió: gracias, ya me hizo el día. Me detuve a platicar un poco con él, la verdad no lo conozco ni él a mí, le dije lo más seguro soy la cola que le vino hacer el día y logré robarle una sonrisa. Hola...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
"Que Dios bendiga a Dios y a usted también recordada Lolis" "GRACIAS, LOLIS" Adán Lorenzo Apodaca Félix Creo que en todos los ámbitos en los que interactúa el ser humano existe la soberbia. En este caso me voy a referir a una circunstancia personal que a la distancia temporal me genera ciertas perturbaciones en mis esquemas mentales, pequé de soberbio, estuve en omisión por muchos años, como en aquella canción de Julio Iglesias en la cual dice que se olvidó de vivir, así yo, me olvidé de agradecer por entrar en una absurda competición para ser mejor que quien sabe quién. Por todas esa dosis de soberbia y numerosas omisiones, quiero hacer un ejercicio restauratorio con una expresión que no sé dónde la leí pero que más o menos decía así: Decía en la cumbre mi orgullo pocos han llegado hasta aquí, en eso que pasa volando una mosca sobre mí.” Esto ilustra como la soberbia y el orgullo poco sirven, no hay que creerse de nada, todos somos iguales en la vida y en ...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
“El gato cuidaba al niño, como si fuera consciente de que tenía una condición especial" LA BÚSQUEDA DE EMILIANO Marité Ibarra ¡Emiliano! ¡Emiliano! Escuché esos llamados desesperados, cuando yo apenas me acababa de despertar y salía del baño. No entendía lo que estaba pasando, pero seguía escuchando esos gritos con gran intensidad. Así que me apresuré y por la ventana de mi sala, vi a una mujer agarrada de la reja y mirando hacia el patio de mi casa. La inesperada visita de esa mujer desconocida me resultó extraña. Enseguida busqué las llaves para abrir la puerta. La mujer al escuchar que estaba abriendo, miró detenidamente hacia el interior de mi hogar. Al percatarme de esa actitud sospechosa, cerré la puerta casi de inmediato. Le pregunté de manera brusca: __ ¿A quién busca? ¿A Emiliano? Le fruncí el ceño y la miré con total desconfianza. __No, no es Emiliano, se llama Maximiliano. Me dijo con firmeza. __Pues aquí no vive ningún Maximilia...