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“Porque tú siempre fuiste mi lugar favorito, incluso cuando yo dejé de ser el tuyo” LA CARTA QUE ESCRIBÍ MIENTRAS MI CORAZÓN SE HACÍA PEDAZOS porque incluso después de perderte… aun así te sigo eligiendo   Javier Valenzuela Rodríguez   No sé cómo se sobrevive después de perder al amor de tu vida. Nadie te enseña qué hacer cuando la persona que era tu hogar se convierte en un recuerdo que ya no puedes tocar. Nadie te prepara para el vacío que deja alguien cuando se lleva también la parte más bonita de ti. Y aquí estoy… intentando escribirte mientras el pecho se me cae a pedazos. Intentando despedirme de ti, aunque por dentro siga rogándole al universo que no te lleve lejos de mí. Porque, aunque sonrío a ratos, la verdad es que desde que te vas, todo se siente más frío, más inefable y aún más vacío. Te dejo ir… aunque hacerlo me esté destruyendo lentamente. Aunque cada parte de mí quiera correr hacia ti, abrazarte fuerte y pedirte que no me sueltes nunca. Pero ente...
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“Me dijo que hay días en los que la mente se llena demasiado, pensamientos que no se apagan, recuerdos que se meten sin tocar la puerta”   BOTÓN DE ENCENDIDO Y APAGADO   Celeste Giselle Quintero Plata   Unas platicas de esas que llegan en la madrugada, donde todo se pone serio y en confianza, algo que no se dice en cualquier momento, un amigo me contó que la marihuana es como tener un secreto en la mente, no un botón cualquiera, sino uno de esos que no vienen en el manual de la vida, no lo dijo con orgullo ni con culpa, solo como quien comparte un secreto que le ha servido para sobrevivir ciertos días. Me dijo que hay días en los que la mente se llena demasiado, pensamientos que no se apagan, recuerdos que se meten sin tocar la puerta, ideas que giran y giran hasta que ya no sabes ni por donde empezaron, como si nuestra cabeza fuera un cuarto pequeño con demasiadas cosas adentro, y que en esos momentos cuando todo se amontona, encontró una forma de bajarle a eso, ¨No es c...
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"Leer es increíble, pero nadie habla de lo difícil que es retomar este hábito cuando se pierde"   EL POLVO EN LOS LIBROS   Judith Fernanda Berrelleza López   Cuando era niña solía leer mucho, todas en mi casa lo hacíamos. Recuerdo lo tedioso que era para mí desempolvar los muebles, tenía que sacar todos los libros para limpiar bien, en casa teníamos libros de todos tipos, enciclopedias grandes y pesadas que apenas podía mover, libros sobre la historia de Choix, libros de poesía, revistas de salud, muchos recetarios, libros como el Quijote, que alguna vez intenté leer, pero tenía letras tan pequeñas que mis ojos con astigmatismo no podían leer. La verdad no sé cómo llegaban esos libros a mi casa, pero me gustaba hojearlos de vez en cuando, porque encontraba cosas interesantes, fotografías, cartas, flores, dinero; yo creo que mi familia no conocía los separadores. A veces encontraba mensajes y dedicatorias, eso me encantaba. En algún punto de mi vida los libros se volvieron...
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"Bueno, ya se durmió —dijo la computadora, agotada—. Tenemos exactamente tres horas antes de que vuelva a despertar diciendo “cinco minutitos más” mientras abre otra tarea"   CRÓNICAS DE MIS PERTENENCIAS   Anahí Díaz Pérez   Eran las 3:17 de la mañana. Por primera vez en todo el día, ella se había dormido. Toda la casa quedó en silencio… y como cada noche, nosotros, los objetos, aprovechamos para hacer nuestra junta urgente de supervivencia. —Bueno, ya se durmió —dijo la computadora agotada—. Tenemos exactamente tres horas antes de que vuelva a despertar diciendo “cinco minutitos más” mientras abre otra tarea. —Primero que nada —interrumpió la cama ofendida—, quiero dejar claro que esto ya no es una relación sana. Yo fui creada para descansar personas, NO para verla acostarse cuando ya casi amanece. La señora me usa más de decoración que de cama. —Ay, no exageres —dijo la cafetera—. Gracias a mí sigue viva. Si no fuera por mis cafés cargados, esta casa est...
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“Ya déjame con estas palabras y no me toques /  que tu tinta me mancha y tu pluma española me apuñala ”   NO ME PINTÉS MÁS   José Alfredo Félix Verástica   Ya déjame con estas palabras y no me toques,   que tu tinta me mancha y tu pluma española me apuñala,  bórrame y no vuelvas a verme  que tu mirada me duele.   ¿Cuántas palabras quieres que te guarde?, ¿Cuántos secretos quieres que no cuente?,   sí con tus puñaladas solo hay vacío  y  sangro tu dolor,  sí en tus manchas no hay color  y a tus ojos veo peón.   Martillos oigo sin juicio, mártires para hablar cual vicio.   Mis palabras parecen no valer frente a público mudo, pues no soy mimo, tampoco cencerro para estos perros, soy el rastro de un sentimiento oculto en francés, en palabras y versos sin carroza al fuero.   Dame brillo, ponlo en tinta, cuenta los días y déjala encima, que caiga…una tras otra hasta formar t...
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“Me da hasta miedo escribir esto, pero necesito sacarlo de mi cabeza antes de que termine consumiéndome por dentro”   14 NOCHES, 14 MUERTES   Celeste Giselle Quintero Plata   Me da hasta miedo escribir esto, pero necesito sacarlo de mi cabeza antes de que termine consumiéndome por dentro. Han pasado 37 días desde que mi abuelo quedó internado en ese hospital frío, gris y extrañamente silencioso, un lugar donde las horas dejan de sentirse reales y donde el sueño ya no descansa a nadie, afuera sigue existiendo el ruido de Navolato, los carros pasando, la gente riendo, la vida avanzando como siempre pero adentro el tiempo se detiene, ahí dentro solo existen las máquinas sonando, los pasos apresurados en la madrugada y las miradas cansadas de quienes esperan un milagro que a veces nunca llega. Yo solo me he quedado 14 noches y en cada una de ellas alguien ha muerto, sé que suena ridículo decirlo, hasta yo misma me siento tonta pensándolo, pero ya no sé cómo igno...
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Taller de Redacción Libre y Creativa “El Taller me enseñó que escribir no se trata de la cantidad de páginas, sino de tener algo que decir y atreverse a decirlo”   MERA CURI OSIDAD   Alejandra Montoya Corrales Creo que entré al Taller de Redacción Libre y Creativa por curiosidad, por terquedad o porque había algo dentro de mí que no se callaba. La verdad, no lo sé. Lo único que sé es que cuando vi el horario pensé inmediatamente que no podía entrar. Yo entreno a las cuatro de la tarde y el taller empezaba a las tres, así que en mi cabeza simplemente no tenía sentido. Por eso decidí no meterme. Sin embargo, seguía pensando en él. Era extraño, porque no era como si mi sueño hubiera sido entrar a un taller de escritura, ni siquiera leía tanto como para decir que la literatura era mi vida. Aun así, había algo que me hacía volver a pensar en ese taller una y otra vez, hasta que terminé entrando casi al final del periodo de inscripción. Llegaba tarde, corría de un lado a otro y acom...