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8 de agosto, Día Internacional del Gato “Y, aunque cada quien tenga su propia manera de entender la felicidad, yo ya encontré la mía; soy tuya y de mi gato" MI GATO Y TÚ   Marité Ibarra   ¡Veo a mi gato y parece que te estoy viendo a ti! No sé cómo explicarlo, pero son tan parecidos. Tiene esa mirada profunda con la que desnudas mis pensamientos y descubres que soy mujer solo para ti. Cuentas con ese misterio que encierra tu mágica presencia. Haces que me intimide y entonces aprovechas todas mis debilidades; me convierto en presa fácil para mi felino cazador. Me dejo seducir por el encanto de tus manos, tan suaves como la pelusa de mi gato. Haces que pierda el control de mi mesura y me convierto en lo que quieras que sea. En esos momentos solo miro a mi gato, que parece espiarnos; se queda callado y pensativo cuando jugamos al amor. Estando entre tus brazos soy la persona más feliz de mi reino, pero cuando tú no estás en casa y empiezo a extrañarte, mi gato, con ...
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8 de agosto, Día Internacional del Gato “Ya no era sólo un gato que sabía leer; era el faro que había encendido la chispa de la creación en cientos de corazones educadores UN GATO QUE SABÍA LEER José Manuel Frías Sarmiento Con ayuda de una Inteligencia Artificial desconocida Érase una vez, en los campos alfombrados de siembras de El Aguaje, sindicatura de Pericos, Mocorito, en Sinaloa, había un gato de ojos oscuros llamado Felisardo. A diferencia de otros felinos rurales, más ocupados en cazar ratones entre las pacas de maíz, Felisardo pasaba los días aguzando el oído cuando los hijos de los jornaleros leían sus libros escolares en voz alta. El crujido de las páginas le provocaba un ronroneo profundo, un deseo ardiente de descifrar aquellos símbolos negros que contenían mundos enteros. Una madrugada, empujado por una curiosidad indomable, Felisardo se coló en la plataforma de un camión de redilas que transportaba hortalizas hacia Culiacán. El viaje fue...
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Semana Nacional de Juegos Tradicionales Mexicanos “Recuerdo que la primera vez hice la rueda y metí las canicas al centro, les gané.   Ellos no sabían ni cómo acomodar los dedos para tomar la canica y aventarla"   LOS JUEGOS DE MI NIÑEZ   María Madrid Zazueta   Esta calle es testigo de todo lo que nos acontecía en la infancia, lo mismo que esta colonia donde mi familia y mis amigos fueron cómplices de tantos y tan diferentes juegos y aprendizajes que obtuve, sobre todo la destreza motora que adquirí. Al igual que yo, todos éramos delgados. Alguno por ahí era “gordito”, no gordo, sólo gordito o gordita. Pero muy ágiles. Sin ponernos de acuerdo salíamos a la calle a la misma hora. Sin que hubiera un horario fijo, realizábamos las actividades cotidianas más o menos a la misma hora en nuestros hogares. Así salíamos a la calle a hacer lo que mejor sabíamos hacer: jugar. En mi familia y en la cuadra, por lo general, compartíamos los mismos juegos varones y mujere...
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“Esa historia la deberían de contar el creador de este Blog o mi marido que fueron quienes se encargaron de dicha sorpresa, pero ya puedo imaginar yo que sencillo no ha de haber sido"          EL QUE NO APORTA NO VA Una boda en Madrid   Lizbeth Frías   Cómo no se me había ocurrido hablar sobre las bodas españolas, si hay tanto que contar. El otro día, en un comentario del Blog, me preguntaron sobre cómo eran las fiestas y las bodas en Madrid, y a ver, la realidad es que a fiestas fiestas, no he ido a ido a ninguna la verdad; y ahora, pensándolo un poco, aquí no suelen hacer tantas fiestas como nosotros en México, que nos inventamos cualquier pretexto para organizar la pachanga. Es decir, fiestas como por un cumpleaños, un shower, un baby shower, o las típicas fiestas o reuniones, que más bien sí son fiestas, porque hay música, comida, mucha gente y eso al menos para mí es la definición de “fiesta”; pues bien, te digo, fiestas por un...
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"Escribir lo que se lleva adentro es un ejercicio de autodescubrimiento, realismo, enfrentamiento, confrontación y locura"   CÓMO ESCRIBIR LO QUE SE LLEVA DENTRO   Marité Ibarra   Escribir sobre uno mismo no es cualquier cosa. Implica enfrentarse a zonas que rara vez miramos con honestidad. Hay sentimientos tan escondidos y retorcidos que apenas sabemos nombrarlos. Por ejemplo, descubrir cuál es tu verdadero nombre. No el que llevas desde siempre, sino aquel con el que realmente te identificas. Tratar de descifrar quién eres en verdad es como mirarte al espejo durante varios minutos e intentar no volverse loco. No es fácil entender nuestra constitución emocional. Es igual a intentar encontrar la divina proporción entre el agua, el café y el azúcar, y como resultado obtener un sabor exquisito. Además, documentar nuestra supervivencia a lo largo de los años es un ejercicio fabuloso. Contar la otra versión de ti que no conocen. Esa que asusta, la que no es agra...
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“Su primogénito seguía andando a través de la línea sin mirar atrás, siempre la mirada al frente, sin detenerse"   LÍNEA     Héctor Armando Morán Villarreal   Aquel lugar parecía eternamente blanco. No poseía luminosidad alguna, más bien, abundaban las tonalidades grisáceas y mortecinas. Una línea recta de color negro, discontinua, de trazos regulares, sin curvas, o retornos, indicaba el unidireccional camino que no conducía a sitio alguno. Hasta donde alcanzaba la vista aquella línea no tenía final.      Un hombre cercano a la cincuentena, de cabello cano, macilento y con nariz ganchuda guiaba sus pasos a través de aquella línea; mirada al frente, retroceder era inadmisible, avanzaba confiado y sin freno. Cuando era más joven el hombre consideró con seriedad la posibilidad de detenerse y no avanzar más, también se devanaba los sesos intentando contestar a las preguntas: ¿Qué sentido tiene seguir andando? ¿Por qué la línea nunca termina? Sin embar...
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Semana Nacional de Juegos Tradicionales Mexicanos  “Se puso en cuclillas y después se agachó, y cerró un ojo, tomó su tiro y preparó su dedo con el cual iba a iniciar el disparo”   "TE HAGO TODITO"   Alfredo Zañudo Mariscal   Mis hermanos mayores, Andrés y Octavio, de niños vivieron con mi nana Lencha y mi tata Toño. Con ellos también se crió el Cuco, sobrino de mis abuelos y primo de nosotros. Vivían en la Estación Colorada, antigua estación de ferrocarril ubicada muy cerca de Culiacancito. Mi tata Toño tenía parcela y ganado, de manera que de niños aprendieron a trabajar en las labores propias del campo como sembrar maíz, frijol y calabaza además de cuidar el ganado. En los ratos que tenían libres a veces se iban al monte con sus resorteras a cazar palomas tortolitas y conejos. Además, algo que hacía Andrés era irse por la vía con un machete para tumbar cardones donde había iguanas y cazarlas. Después de limpiarlas mi nana Lencha las cocía y las preparaba en caldo ...