Entradas

Imagen
"Para todos aquellos ingeniosos que existen en el mundo… /  Para quienes se atreven a mirar más allá de lo evidente /  Para quienes dudan, imaginan, cuestionan y reinventan lo que otros dan por hecho…"   Cafetería “Don Quijote” — V — Para siempre, donde aún cabalga Don Quijote   —Celso Gilberto Guzmán Félix   “En cierto lugar de la Mancha…” La tarde parecía suspendida en un instante que no terminaba de irse. No llovía, pero el aire conservaba ese peso húmedo que dejan las despedidas que aún no ocurren del todo. Las nubes, abiertas en fragmentos irregulares, dejaban pasar la luz de forma intermitente, como si el cielo dudara entre iluminar o guardar luto. Las calles reflejaban ese titubeo: charcos quietos donde la ciudad se miraba a sí misma, deformada, incierta, como si intentara recordar algo que estaba a punto de perder. Había pasado tiempo desde la última invitación. No era fácil medir cuánto: los días se habían acumulado unos sobre otros con la misma monoton...
Imagen
“Me duele ver tu mirada y saber que no eres siempre honesto” LA VERDAD QUE ME ENSEÑASTE SIN QUERER   Manuel Montes   Me duele ver tu mirada y saber que no eres siempre honesto.   ¿Cómo podrías serlo, si desde un principio fuiste un cobarde, convenciéndote a ti mismo de que eras valiente ante la decisión que tomaste?   Pobre del hombre que miente a su mujer; caen en desgracia cuando creen estar ajenos a la tentación.   La tentación de cometer algo ilícito, algo irreal. pues qué idea más seductora que la de estar con alguien más.   ¿De dónde nace ese anhelo?   ¿Podrías explicar?   Son mis propios ojos los que te ven engañar a mamá.   ¿Cómo podrías enseñarme de responsabilidad, papá?   Si cada vez que intento ser un buen hombre, tú, con tus “actos”, ya lo eres tres veces más.   No sufro de resentimiento ni de odio.   Me da igual.   Pero todo lo que aprendí me confunde en la soledad. ...
Imagen
“Vuelve a tus sentidos, vuelve a ser la bella poeta Lidia de antes y entonces, sólo entonces, leeré tu poemario de nuevo…”              EL POEMARIO DE LIDIA   Marité Ibarra   ¡Lidia, oh hermosa Lidia! Deja de escaparte en otoño, deja de visitar la arboleda. Ya no escuches más, ya no escribas más sobre tus delirios disfrazados. No me gusta leerte, aunque me agrada verte pensar y soñar, cuando te pintas tus labios color escarlata, cuando maquillas tu cara con polvo de arroz. No logro entender lo que escribes, no quiero verte más entre árboles saltando enredada entre serpientes, a ellas les gustas y por eso te hablan como a Eva, la cual halló su desgracia por escucharlas. Te he visto en el camino hacia el pequeño bosque, entre rayos de luz que escapan de las copas de los árboles. Ya no Lidia, ya no te vayas a escribir en las profundidades de tus pensamientos o más bien en los pensamientos de las serpientes con las que siempre est...