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Maratón por la Lectura: Paz, Cultura y Futbol “¿Se fue este joven a ver el mundial en compañía de esta seductora mujer, con el mismo diablo vestido de encanto femenil? ¿Tú qué hubieras hecho?”   EL MUNDIAL   Marité Ibarra   Yo vivía muy bien, sin lujos, sólo con lo necesario, éramos sólo mi madre y yo. Un simple muchacho de 22 años, común y ordinario, pero alegre, entusiasta y positivo, amiguero de corazón y sobretodo amaba el futbol. Todos los días jugaba en la calle con los vecinos, sacaba tiempo aunque sea para una cascarita, dejaba el estudio que me consumía la mayor parte de mis energías, para poder relajarme tan solo un momento y luego volver a los libros. La carrera de medicina era muy dura, difícil, pero también me apasionaba. A como podíamos mi madre y yo sacábamos los gastos de cada semestre, había veces en que era muy pero muy difícil sobrevivir, pues no recibíamos ningún tipo de ayuda, ella hacía de todo para pagar mis estudios, y yo, cuando podía t...
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“Los días pasan, se van acumulando como hojas secas que caen de los árboles, sin esperar siquiera una pequeña brisa que las disperse, uno igual al anterior”   PODER SER FELIZ   Julio César Soto Moreno   A veces quisiera salir corriendo, huir de la monótona rutina, dejar todo atrás y ni siquiera voltear la mirada; el vacío carcome mi existencia, es como una pesada lápida que intenta aplastar mi frágil humanidad; pensamientos arremolinados queriendo salir, buscando un resquicio de tranquilidad, hacen cuello de botella cual autopista congestionada por el incesante caos vial de las contaminadas urbes modernas. Todo cansa, todo hastía, es lo mismo de siempre, pura rutina, nubes grises cubriendo todo; duele el cuerpo, duele mucho, lo siento destrozado, como si hubiera tomado el lugar del Titán Atlas y cargara yo con el peso de la bóveda celeste, que inmisericorde siempre está intentando aplastarme, así se siente, no hay salida. Los días pasan, se van acumulando como hojas secas...
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Maratón por la Lectura: Paz, Cultura y Futbol “Ahora entiendo que lo más valioso nunca fue el silbato, sino todo lo que sonaba alrededor de él”   EL ÚLTIMO SILBATAZO   Celeste Giselle Quintero Plata   En mi infancia hubo un tiempo donde las tardes no parecían terminar jamás, el sol caía lento en el rancho mientras nosotros salíamos a jugar, no necesitábamos grandes cosas para ser felices; nos bastaba con un pedazo de calle, tierra en los zapatos, incluso hasta descalza salía, todo era cuestión de tener ganas de jugar, pues éramos niños soñando despiertos, imaginando que esa pequeña calle era el estadio más grande del mundo, no teníamos uniformes, nuestras porterías eran dos piedras grandes colocadas a los costados, corríamos detrás de cualquier cosa que pudiera ser un balón, como botellas vacías, palos, piedras, bolas de papel con cinta o una simple lata golpeada por el viento, nada nos detenía. Yo era y soy aficionada del Club América y según yo juraba que sería una gran...
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Maratón por la Lectura: Paz, Cultura y Futbol “Para mí el fútbol es mucho más que un deporte, es un escape de la rutina, es olvidar el estrés, los problemas y el trabajo por 90 minutos”   UNA MIRADA A TRAVÉS DE LA AFICIÓN   Cecilia Paola López Sánchez   Hablar de futbol para muchos puede ser algo muy fácil, algo tan sencillo que te lo podrían decir hasta con los ojos cerrados, con el corazón en la mano, las tripas hechas nudo y la mente a mil por minuto. Yo te puedo contar lo que para mí es ese deporte, me trae recuerdos de cuando salía de trabajar, que nos íbamos casi volando y maldiciendo el tráfico para alcanzar a llegar, no perder ni un minuto porque si no, no le agarras sazón (claro que yo no entendía esa reacción, yo solo estaba feliz de que me dieran raite a la casa cuando me apuraba a salir y me enojaba cuando me dejaban y me tocaba irme en camión). Me gustaba sentarme en la sala junto con mis tíos a “observar” el partido, porque los escuchaba reír, enojarse y has...
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Maratón por la Lectura: Paz, Cultura y Futbol “Mi balón ahorita nomás trae lodo, pero lo viera cómo brilla cuando doy goles con él”   PROFESIONAL DE A DEVERITAS   José Alfredo Félix Verástica   ¿Cómo se define un profesional?, le pregunté a mi vecino, porque en ese momento mi apá andaba viendo el partido. Con mi pierna batallando para sostener bien la pelota (casi ponchada) con el pie, y creyendo fuertemente que era solo alguien con un uniforme diferente, el don me hizo a un lado. Estaba  -Chamaco, deja ver quién gana y ahorita te digo, porque aposté con tu papá una carnita asada. Ándale, vete a jugar. Luego, cuando salió awitado ese wey, nomás me dijo: -A ver, hagamos lista, ¿va? ¿Qué tienes tú que tenga un profesional como el bicho ese que dices tú... pelonchas?, aver dime pues! Conforme iba diciendo cada cosa, yo le respondía a la misma velocidad que me aventaba cada pregunta, sin siquiera dejarlo hablar bien.  Decíamos las cosas casi peleando... -Uniforme bu...
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Maratón por la Lectura: Paz, Cultura y Futbol “Los mejores partidos no son en esos grandes estadios. Son aquellos que se esconden en el barrio, porque incluso cuando falta un balón, siempre habrá con quien sentarte a pasar el rato” ALGO MÁS QUE FÚTBOL   Judith Fernanda Berrelleza López   ¿Dónde ocurren los mejores partidos de fútbol? ¿Será en esos grandes estadios? Donde han pateado el balón los mejores de los mejores, esos que salen en unas tarjetitas que los aficionados buscan para completar su álbum. Tal vez sea así, pero hay un lugar donde incluso con el más pobre del equipamiento, cada partido se siente de vida o muerte, no es solo perder un partido, es perder más que el honor. Sí, hablo de ese lugar donde la portería es cualquier cosa que te encuentres, botellas, piedras, lo que sea. Donde los jugadores juegan sin uniforme, sin número, sin árbitro, en esos partidos donde te quitas los zapatos para correr más rápido. Donde el equipo es familia, y el sol te baña, o eso par...
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Maratón por la Lectura: Paz, Cultura y Futbol “El fútbol tiene esa capacidad de unirnos en alegría, pero también en dolor”   A ONCE AÑOS DEL "NO ERA PENAL. "   Yazmín Lares Salazar   A mi hermano le encanta el fútbol; es más, puedo decir que hasta vive por él, pero yo nunca entendí qué tiene de especial. Para mí, el hecho de correr detrás de una pelota era muy estúpido, algo sin sentido. Quizás fue porque nunca lo jugué: simplemente observaba. El movimiento de las piernas, las patadas, la pelota rodando de lado a lado tratando de entrar en una portería. No lo entendía hasta que un domingo a las 11 de la mañana en 2014, por fin pude sentir la magia del fútbol, en aquel partido México contra Holanda. Recuerdo la energía nerviosa y eléctrica que se sentía en la casa esa mañana. Nos despertamos temprano para limpiar porque toda mi familia había acordado reunirse en nuestra casa para poder mirar el partido. Poco a poco fueron llegando mis tíos y primos. La comid...