“C ada vez que abro un libro, también abro una pequeña puerta. Y nunca sé a dónde me va a llevar" LAS PUERTAS Alejandra Montoya Corrales Si soy completamente sincera, mi historia con la lectura no comenzó con amor. Comenzó con insistencias. Desde que tengo memoria, siempre escuché la misma frase: "Tienes que leer porque los libros te van a abrir muchas puertas." Los adultos la repetían una y otra vez, como si estuvieran revelando el secreto más importante del mundo. Pero yo era una niña. Y siendo una niña, las puertas que me interesaban abrir eran las de mi cuarto para sacar mis Barbies y pasar horas inventando historias con ellas. Los libros, en ese momento, me parecían algo lejano, algo que pertenecía más al mundo de los adultos que al mío. Sin embargo, aunque yo no lo sabía, la lectura ya estaba encontrando la forma de entrar en mi vida. Por las noches, antes de dormir, mis papás me leían cuentos. Recuerdo esa sensación de estar ac...