“El gato cuidaba al niño, como si fuera consciente de que tenía una condición especial" LA BÚSQUEDA DE EMILIANO Marité Ibarra ¡Emiliano! ¡Emiliano! Escuché esos llamados desesperados, cuando yo apenas me acababa de despertar y salía del baño. No entendía lo que estaba pasando, pero seguía escuchando esos gritos con gran intensidad. Así que me apresuré y por la ventana de mi sala, vi a una mujer agarrada de la reja y mirando hacia el patio de mi casa. La inesperada visita de esa mujer desconocida me resultó extraña. Enseguida busqué las llaves para abrir la puerta. La mujer al escuchar que estaba abriendo, miró detenidamente hacia el interior de mi hogar. Al percatarme de esa actitud sospechosa, cerré la puerta casi de inmediato. Le pregunté de manera brusca: __ ¿A quién busca? ¿A Emiliano? Le fruncí el ceño y la miré con total desconfianza. __No, no es Emiliano, se llama Maximiliano. Me dijo con firmeza. __Pues aquí no vive ningún Maximilia...