“Viajar en norte de Sinaloa siempre ha sido una gran experiencia"



 



Camión Norte de Sinaloa

 

Giodanny Gissel Pérez Cervantes

 

Voy en un norte de Sinaloa de camino a Guamúchil, nunca había notado que en esa hora y media de trayecto hay tanto que ver, tanto que analizar, tanto que pensar.

Volteo a mi ventana, cosa que nunca hago porque me mareo, y ver esos hermosos cerros pintados de verde por las lluvias con Los Temerarios a todo volumen en mis audífonos, la parada en el crucero, esas nubes enormes que adornar el cielo, el chofer moviendo los dedos sobre la palanca de los cambios, al ritmo de lo que sea que venga escuchando en su estéreo, el señor del asiento de al lado, moviendo sus piernas constantemente por la desesperación de no llegar, ver constantemente el camino en google maps para saber si ya casi llegamos a Caitime, porque una vez pasando Caitime, Guamúchil queda a un brinco.

Viajar en norte de Sinaloa siempre ha sido una gran experiencia.

A veces me mareaba horrible por los desodorantes tan horrendos que les ponían a los camiones, ahora me mareo porque no huelen a nada.

Ese trayecto de Culiacán a Guamúchil me lo sé casi de memoria, sé reconocer dónde vamos, y que tanto falta para llegar.

Llegar a la terminal de Guamúchil, es como llegar a casa, he viajado tanto en Norte de Sinaloa que el viaje es tan familiar y cómodo, que lo haría todos los días, si no costara tanto… ¡CÓMO ES POSIBLE QUE COBREN $140 pesos!! Ése ya es tema aparte (alguien dígale al jefe que me de descuento por cliente frecuente).

Tengo un tío que antes era chofer de los Norte de Sinaloa, pero decidió ser infiel y se fue a los camiones Del Évora, él dice que es mejor, pero la experiencia de tantos años que he vivido en Norte de Sinaloa es muy especial.

No me gustan los camiones norte de Sinaloa por que sean lujosos, o sea, un excelente servicio, de calidad (porque ya sabemos que no), me gusta porque al subirme recuerdo un montón de situaciones que he vivido en los camiones, momentos felices, mis millones de mareadas, incluso, momentos tristes.

Todo esto lo pensé y lo escribí con la configuración de indicadores de movimiento del celular, para no marearme, sentada en un Norte de Sinaloa, de camino a Guamúchil.

Por cierto, ya pasamos Caitime.

 

Comentarios

Marité Ibarra dijo…
No me gustan los camiones Norte de Sinaloa. Los camiones ya están viejos y en lo particular, no me gusta la música de los choferes, ni mucho menos lo carero que es viajar en este transporte.
Pero tú escrito sí me gustó.
Saludos!!

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