“Me gustó cómo nos hacía preguntas tan lógicas e ilógicas a la vez, porque, en sí, él estaba jugando con nuestro cerebro para ver las capacidades de cada uno de nosotros"


 


“Es un buen maestro, pero muy exigente” 


Marlén Alondra Hernández

 

En la primera clase estaba muy nerviosa por cómo sería el nuevo maestro. Cuando llegó, dije “Ah, va a ser muy relajado porque es un señor”. Pero, cuando empezó a hablar, pensé: “Nombre, me va a doler la cabeza desde ahorita”, porque llegó y, en lugar de presentarse o decirnos cómo serían las dinámicas de la clase, como normalmente hacen los maestros, empezó a cuestionarnos. El Maestro Frías es muy diferente a los demás, porque con una sola respuesta nos cuestionó de inmediato.

En lo personal, me quebró el cerebro. Yo jamás me hubiera puesto a pensar por mí misma que una frase tan relevante como “Es un buen maestro, pero muy exigente” tenía que llevar una coma antes del “pero”. Él nos cuestionó desde el minuto uno, y eso hizo que yo misma me preguntara si en realidad soy tan “acá” como me la creo. Me sentí muy humillada, en pocas palabras, pero después dije “Si él tiene ese poder de imponencia, ¿por qué, en vez de hacerme bolita e invisible, mejor me hago lo más visible posible?”. Y así fue.

Desde que dije una palabra, pensé “Íngatu, ya la regué, pero no hay pedo; voy a hacer como si tuviera todo el poder de la palabra en mi boca”. Empecé a hablar, a hacer preguntas y también a contestarlas. Lo raro es que así me fui desenvolviendo y entrando en confianza y, lógicamente, empecé a entender mucho del conocimiento que el maestro Frías nos estaba transmitiendo.

La clase me empezó a gustar y le agarré la onda. Me gustó cómo nos hacía preguntas tan lógicas e ilógicas a la vez, porque, en sí, él estaba jugando con nuestro cerebro para ver las capacidades de cada uno de nosotros.

Me encantó cómo dio la clase y cómo nos puso a pensar. También me gustó su forma de expresarse, porque no es como cualquier otro maestro. Algunos podrán decir que es muy estricto o cosas así, pero a mí no me pareció así. Decía palabras muy comunes entre nosotros, pero también palabras muy congruentes y correctas. Creo que eso nos llamó la atención a todos y nos dio confianza, porque es así de alivianado y directo.

Comentarios

"¿por qué, en vez de hacerme bolita e invisible, mejor me hago lo más visible posible?”
Marlén, retomo esa frase de tu reflexión por la Valentía que expresas con ella. Ojalá y todos pudiéramos enfrentar los retos de la vida con esa decisión.
Te felicito y espero digas escribiendo.
Saludos

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