“Debo ser valiente y alejar a las bestias, ignorar los ruidos del interior y del exterior de mi cuarto"
MIS BESTIAS
Marité Ibarra
El ruido es delicado pero insistente. Un toc, toc,
toc, suave, como si te quisieran despertar, pero a la vez no. Su propósito es claro; desean
aterrorizar. Y, efectivamente, yo solo tiemblo bajo las sábanas. No pasa todo
el tiempo, solo en algunas noches especiales, como esta…
Hoy escucho a las bestias rasguñar mi puerta y trepar
por mi clóset suavemente. No quiero ver, solo quiero que se vayan ya y me dejen
dormir. Se mueven sigilosamente. Ahora rasgan el vidrio de mi ventana y la
golpetean. ¡Es horrible! Además, este frío que te entumece todo. El miedo
paraliza el corazón y te corta la respiración.
Tengo mi lámpara lista para cualquier cosa y mi
silbato de emergencia colgado por si lo necesito, pero debo ser valiente y alejar
a las bestias, ignorar los ruidos del interior y del exterior de mi cuarto.
Las zoombejas ya llegaron. Escucho sus fuertes aleteos
y vuelan sobre mi cabeza para que me dé cuenta de su presencia. También los
pezñatas hacen su aparición, pues comenzó a oler a mar. Esa maldita versión de
peces con dientes de piraña en forma de piñatas, es sumamente espeluznante.
Y yo sigo debajo de este pedazo de tela, que comienza
a mojarse por el sudor incesante que despide mi cuerpo al estar en modo alerta
durante un gran rato. La noche ha avanzado y yo sigo sin poder dormir.
Con todo este ruido, ¿quién podría hacerlo?
Solo sigo resistiendo. Trato de recordar buenos
momentos, como cuando estuve con Willy Wonka, el maestro chocolatero, y los
Umpa Lumpa. Esos sí que son amigables. Acordarme de aquellos episodios me hace
bien, así como practicar las respiraciones que me enseñó mi terapeuta, estas
permiten que me relaje un poco.
También pienso en los alibombos y los palitroches.
Quiero saber más de ellos, descifrarlos completamente. Pensar en esto hace que
me distraiga un poco de los espantosos ruidos que hay aquí dentro.
Sé que todos los días del año juntos, son tan
numerosos como las plumas de un pollo y que estas noches especiales, son de vez
en cuando.
Surgen cuando el sonido de la lluvia aparece de
repente y el viento sacude desesperadamente los árboles; cuando el silencio es
mustio porque los vecinos se han callado súbitamente; cuando no encerré a las
fieras de mi mente a tiempo y se escaparon inesperadamente.
Cuando la veo a ella con gafas de sol en plena noche,
caminando sin rumbo. No es que sea excéntrica, es que ya le pegó de nuevo su
marido y yo, sin poder hacer nada. No permite que la ayuden.
Recuerdo lo que ella me dijo la última vez que
hablamos, cuando lo prefirió a él. Creía ingenuamente que la gente que lee
libros es amable, pero al final se decepcionó. Yo le dije que los cinéfilos
éramos mejores, por ser más fantasiosos y románticos. A pesar de mis lógicos
argumentos, ella eligió mal. ¡Es una pena!
Por eso estoy así, consumiéndome de miedo. Ese miedo
que he acumulado desde niño. Hasta ahora, supongo que es buen momento para
lamentarse y recordarla en sus mejores veranos. Además, esperaré obstinadamente
a que las bestias se vayan de mi cabeza.
También es momento de dejar de ser un terreno
pisoteado por las zoombejas y suelo pensar que, con solo un silbido, podría
llamar a todas las moscas y luciérnagas del mundo para liderarlas y que se
peleen contra ellas, dando un espectáculo sonoro de zumbidos y luces
parpadeantes.
Ahora me he acostumbrado a los ruidos. El olor
pestilente a mar ha disminuido y los pezñatas se retiran. Las pezuñas de las
bestias han dejado de golpear la ventana y de rasguñar la madera. Después de
haber llorado un gran rato por ella, me he cansado. Mis ojos se cierran
automáticamente. Me saco el silbato de la boca y, por fin, encierro a las
bestias de mi cabeza.
Me convierto ahora en una gárgola inmóvil que se
concentra en dormir, sin que nadie más me despierte por el momento.
Buenas noches…

Comentarios
Muchos saludos a todos!!!
Qué bueno Carolina que estamos en la misma sintonía respecto a este texto y sobre estas bestias y luchas que se enfrentan en ocasiones.
Te agradezco nuevamente. Te mando un fuerte abrazo!!!
Seguimos en contacto!!!