29 de Septiembre, Aniversario de la Fundación de Culiacán
“Desde que me levanto veo el cielo y me es difícil recorrer la ciudad con los ojos apartando el corazón para no enamorarme más"
TÚ
DECIDES A DÓNDE VAMOS
José Alfredo Félix Verástica
Antes de tomarme
de la mano he de decirte
que esto va rápido porque de noche salen los
carros a lucir todo, hasta el camionero se pone de gala para desfilar a su
modo.
Primero te platico
y luego tú decides a dónde vamos.
Vivir en Culiacán como un fanático de ver al cielo es de cierta manera algo que se tiene que
aprender a ser y apreciar, en especial cuando tienes que mirar con mucho
cuidado donde pisas.
Cada pasillo, esquina, plaza, negocio y evento te pueden hacer chocar
con algo nuevo, que puede dejarte tan atontado como emocionado para terminar
llegando tarde a casa, tanto nos ha hecho acostumbrarnos a ver el camión lleno de alumnos a la hora de salida
listos para ir a divertirse o darse un recorrido en
algún lugar cercano a un cine o comida.
Desde que me levanto veo el
cielo y me es difícil recorrer
la ciudad con los ojos apartando
el corazón para no enamorarme más, hasta que al caminar tanto tiempo se me da
el antojo de revisar como era antes de ser el Culiacán que yo conozco, con otro
cielo y con otra tierra.
Veo leyendas, veo la canasta que nunca vi de niño, vi la loma de la
lomita como tanto me la platicaban, la caseta 4 y hasta
en las propias publicaciones llego a notar
comentarios de gente que añora...pensé… ¿ya no hay un pinchi lugar que no
sea una bola de recuerdos en Culiacán?, sin ofender,
pero siento que en algún punto hasta la piedra de
afuera de mi casa que no hemos
podido mover será parte del canon histórico y popular de esta ciudad tan
curiosa que aclaro...apenas conozco desde que nací.
O sea, por lo poquito que salgo, solo conozco una prisión que se volvió
galería de arte, una plaza en honor a Antonio Rosales, un edificio de zapatos
que hoy es un refugio de la cultura geek, hasta cosas inesperadas como una
iglesia con estilo de arquitectura de Romanos y Góticos en un solo lugar, por dios, se dice que hasta túneles
debajo tiene, pero por ese mismo lugar una señora vestida de
novia recorría el centro de la ciudad, ya ni en mis sueños más raros, para que me entiendas...Hasta Narnia
existe dentro de Culiacán y le sobra espacio wey.
Por eso mejor
miro al horizonte, para ver todito,
pero no ver nada,
con cosas así capaz
que un día llego tarde a la
escuela.
Yo les recomiendo venir, no pelar nada hasta llegar al centro, pero
caerle un día que sea festivo o haya eventos, un solo día, una semana,
un mes puede que no se les
haga suficiente en un rancho
tan grande y bonito como el que es Culiacán.
Esperemos siga así hasta que cada metro de
chapopote, cada tope para evitar
arrancones, cada Oxxo y cada
puesto de sushi sea parte de nuestras anécdotas épicas bajo estos cielos y
estas nubes tan bonitas.
Ya de aquí ve a donde quieras, ya te dije una
partecita.

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