“¿O es que no nos enseñaron que debemos tener amor propio, no nos inculcaron a tener curiosidad de investigar y aprender de la vida diaria?


 



¿SE PERDIÓ LA VOCACIÓN?

 

Jesús Ricardo Angulo Rodríguez

 

Creo que al día de hoy vemos a los niños y jóvenes como un número, más que como personas y eso me lleva a pensar ¿Por qué? ¿Se ha perdido la ética pedagógica? ¿O estamos programados para mantener una línea sin sentimientos, donde olvidamos que realmente somos personas que sentimos y sufrimos? ¿O acaso solo queremos que los estudiantes e hijos pasen de grado cada año?

Recordando a los antiguos filósofos donde pensaban que el maestro se acercaba al alumno para aprender, hoy en día se ha perdido casi por completo el pensar en los demás. ¿Acaso estarán bien? ¿Tuvieron una buena semana? Entonces por qué las instituciones se han corrompido de tal manera que el estudiante queda en segundo plano, nosotros como personas debemos cambiar, preguntarnos, saludarnos, apoyarnos. No olvidarnos lo inhumanos que nos hemos vuelto, ¿entonces lo monetario supero a los valores y ética? ¿El docente dejo de tener la vocación? Nos hemos perdido en el camino de la ambición y nos convertimos en máquinas sin sentimientos que solo somos egoístas, ya quedo en el olvido el maestro que te abraza en las malas y te felicita en las buenas, ese maestro que es un segundo papá, ese maestro que te ayuda a desahogarte cuando más lo necesitas. ¿Por qué? ¿por dinero? ¿desinterés? ¿O también la sociedad ha consumido a los profesionistas de la educación? ¿O solamente pensamos en nosotros mismos, siendo egoístas para proteger los intereses propios en lugar de los alumnos? La ética, la moral están desapareciendo de tal manera que el estudio parece un privilegio en vez de un derecho, que tener un amigo dando clases parece imposible, vemos a los rectores, directores, profesores como una figura alejada de nosotros, ¿Acaso se creen o los vemos superiores? ¿O solamente olvidaron que ellos también fueron estudiantes y jóvenes? Nos dicen que somos el futuro ¿Y acaso lo somos?

Los papás también se han vuelto un sustento, más que padres verdaderos. ¿Por qué? Por querer tener paz y no criar a un hijo, ¿o piensan que la escuela solamente cuida y no enseña? Los alumnos, las personas, están dejando atrás la prioridad de aprender por papás permisivos y despreocupados, ¿Qué hace falta? ¿Amor? ¿Cariño? ¿O interés? Una palabra tan sencilla que, a la vez, es tan difícil de poner a prueba en la vida cotidiana como personas que somos. ¿Eso a qué nos lleva? ¿A educar peores personas? ¿O a educar de la manera más sencilla y sin corazón posible? Es lo mismo, nos convertimos en peores personas que cada vez sabemos menos y somos más ignorantes. Curioso, como por un poco de desinterés, nos convertimos en inhumanos, en personas sin sentimientos ni valores, en robots tan simples que solo obedecemos órdenes sin saber por qué lo hacemos y para qué lo hacemos, donde el alumno solo entra a la escuela y espera que sea la hora de salida y donde el papá o mamá de ese alumno entra a trabajar a solo cumplir su horario para recibir su paga quincenal. Lo curioso es que nos lleva en un bucle donde el trabajador no quiere trabajar y el estudiante tampoco quiere estudiar y eso me lleva a volver a pensar ¿Por qué? ¿Desde hace cuánto se perdió la vida y cuestionamiento propio? ¿Se perdió el amor de tener curiosidad propia y aprender por uno mismo? “¿O es que no nos enseñaron que debemos tener amor propio, no nos inculcaron a tener curiosidad de investigar y aprender de la vida diaria?

Curiosamente nos enseñan a estudiar y trabajar para tener un futuro y que con el tiempo nosotros descubramos nuestro “futuro”

Pero, ¿es verdad? ¿De verdad descubrimos nuestro” futuro”? ¿O sólo queremos ver más recompensa monetaria, en vez de despertar con ganas de levantarnos todos los días a disfrutar de nuestras vidas, aunque vivamos al día?

 

Comentarios

Estimado Jesús, tal vez no es la vocación lo que se perdió, pero sí el anhelo de saber, la curiosidad por conocer y la intención de cambiar de manera personal y de participar en la transformación del contexto en el que vivimos; creo que perdieron la ilusión de ser parte viviente de este mundo
Saludos y bienvenido al Blog. Un abrazo, Mtro. José Manuel Frías Sarmiento

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