“No camines por este mundo / intentando retenerlo todo / como si la vida te debiera permanencia. / No todo es tuyo"
TODO
LO QUE ESTÁS DISPUESTO A DEJAR
Por: Ian Báez
Mírate.
Tan dispuesto a traicionarte a ti mismo
que ni siquiera te reconoces en el espejo.
No sabes quién eres
y, aun así, entregas todo lo que te queda.
No sabes lo que quieres.
Sólo sabes aferrarte a lo que ya se fue.
Estás obcecado con
lo perdido.
Con lo que se marchó porque quería irse.
Con lo que no te desea de vuelta.
Con lo que nunca, nunca regresará.
¿No lo entiendes
todavía?
No todo lo que se pierde
está ausente.
Algunas cosas se van
porque ya no debían quedarse.
Porque tu mano las sofocaba.
Porque el amor, cuando es forzado,
se convierte en cadena.
¿Qué estás rogando
entonces?
¿Que alguien deshaga su decisión sobre ti?
¿Que te elijan otra vez
después de haberte soltado?
Hazme el favor.
Nunca ruegues a nadie que se quede.
Nunca ruegues a nadie que te ame.
El amor no ruega.
El amor jamás ha tenido que rogar por nada.
El que ruega
ya se ha traicionado a sí mismo.
No camines por
este mundo
sin saber soltar.
No camines por este mundo
intentando retenerlo todo
como si la vida te debiera permanencia.
No todo es tuyo.
Ni siquiera las cosas que deseas con desesperación.
Ni siquiera aquello que una vez
creíste eterno.
Algo puede ser
tuyo
y luego dejar de serlo.
Puede dormirse en tus brazos
y despertar en otra cama.
Puede jurarte mañana
y desaparecer al anochecer.
No te acostumbres
a nada.
No le des poder
a quien ya decidió no quererte.
Porque el que se va
ya eligió.
Y tú,
si sigues de rodillas,
si sigues rogando,
si sigues esperando
que cambien de opinión,
solo te estás
traicionando
una vez más.
Y esa traición
duele más
que cualquier abandono.

Comentarios