“Creo que fue una idea muy ingeniosa que el profe trajera un alumno de 3er semestre, siento que él nos quiso mostrar cómo aun siendo alumnos podríamos llegar a ser unos grandes pensadores"
PENSÉ Y ME CUESTIONÉ
Elizabeth Salazar
Gómez
En la mañana, cuando el profe Frías entró al salón acompañado de un
muchacho lo primero que pensé es que era su hijo, pero por alguna razón dije
no, no lo vi probable, aún así fue lo primero que se me ocurrió, y en el
momento que el profe nos dijo que era un alumno de tercer semestre, llamado Ian
Báez Palazuelos, me sorprendí, pensé ¿qué hace un estudiante de tercer semestre
en el salón?, ¿qué va hacer el aquí?, y cuando el profe nos dijo que él nos
explicaría el tema y nos daría la clase, me causó mucha intriga, pensé en la
diferencia de conocimiento entre yo, junto con mis compañeros, y la de él; obviamente
él tendría más conocimiento y experiencia aunque solamente tuviera un año más en
la universidad, pero en ese instante no logré imaginar la magnitud. Desde el
principio pude sentir la superioridad que había de el a mí, con solo decirnos
que la noche anterior había leído la lectura, que son como 70 páginas, dije “WOW”, como
pudo leer tantas páginas en una noche y armar una presentación en donde explica
la lectura, y más cuando la lectura es sobre un tema educativo.
Ian empezó la clase hablándonos de los filósofos y sus aportaciones, ahí
pude darme cuenta de cómo fluye, como se desenvuelve en la clase, y pensé, es
como si fuera un profesor, no sentí que estuviera viendo un estudiante sentí
que era un docente como todos los demás impartiendo una clase, ahí nuevamente
pude notar la diferencia de conocimiento y capacidad. La clase que nos impartió
se me hizo muy didáctica y divertida, más cuando hicimos el debate en el que
tuve que defender la postura de por qué no es el barco de Teseo, la verdad mi
equipo no sabía que decir, y cuando empezó el debate y el otro equipó hablo
primero, lo primero que pensé fue “ya perdimos”, pero todo el desarrollo de
estar refutando y cuestionándonos nuestras opiniones siento que me brindo mucha
más confianza, y luego pensé ¿porque en la clase del profe Frías me da
vergüenza hablar si en la clase con Ian estaba hablando sin vergüenza en el
debate?, aunque en el debate dijera algo que en realidad no tenía mucho sentido
o no aportaba para llegar a ganar, no me apenaba decirlo, pero me sorprendió
mucho ese sentir, que me pudiera desenvolver en esa clase y en la del profe no;
aunque sintiera que el alumno que nos impartía clases era como un docente, yo
seguía sabiendo que en realidad no lo era y no sentí tal presión de querer
responder algo correcto, pero el profe Frías nos ha dicho muchas veces que está
bien que nos equivoquemos, ya que de los errores se aprenden, y si no nos
equivocamos pues como vamos a aprender.
En un momento de la clase cuando mi compañero Jesús le preguntó a Ian que
qué haría el para cambiar los fallos que tiene la educación en este momento, la
verdad yo dije, si a mí me lo preguntarán yo no sabría que responder, y si se
me ocurriera que decir, probablemente sería algo muy básico o lo primero que me
llegara a la mente; también me afectó mucho cuando Ian mencionó que si nosotros
queríamos ser unos docentes sobresalientes u otros más del montón, que no se
preocupan si aprenden sus alumnos, que solo se quedan sentados, pasan lista y
esperan a que termine la clase, o si queríamos ser unos docentes que interactúan
con los alumnos, que les piden su opinión y que los cuestionan; eso me dejó
reflexionando mucho sobre que tipo de maestra quiero ser yo en realidad, ya me
había imaginado muchas veces como estaría impartiendo clases algún día, y pensé
si yo podría llegar a ser una maestra sobresaliente que si pueda dejar una
huella en sus alumnos, y les brinde el mayor conocimiento que sea posible, pero
no como lo hacen la mayoría de maestros, sino como ha estado enseñándonos el
profe Frias en estas dos semanas de clase, cuestionándolos para que ellos
puedan obtener el conocimiento por sí solos.
Al ver a Ian finalizar su presentación del tema, yo pensé, y dije también
quiero tener mucho conocimiento para poder impartir una clase como él, y mejor
si es como la del profe Frías; se nota que tanto el profe, como él, tienen un
gran pensamiento crítico y se nota que les apasiona el conocer, el saber más
cosas, el cuestionarse, y dije, tengo que aprender yo también, la verdad se ve
claramente que tener un pensamiento propio, uno crítico, va a ayudar muchísimo,
tanto en la vida diaria como profesionalmente.
Cuando el profe siguió dando su clase y mencionó la popular esquinita, y que
todos nosotros estamos en esa esquina, dije es cierto, es verdad, no conozco
más allá y no trato de ver más allá, es cierto que desde que soy pequeña y
estoy en la escuela estoy acostumbrada a simplemente hacer lo que me digan y
listo, ya terminé, ya está bien, tengo que cambiar eso si es que quiero
formarme para yo después formar a otras personas; así como nos dijo Ian en la
clase, va estar en nosotros formar a otras personas para que sean educadas, y
como dijo el profe, nosotros les vamos a enseñar los valores para que sean
buenas personas y que el mundo pueda mejorar; pero me estoy yendo un poco lejos
todavía falta un rato para eso, para mí, mi primer paso sería reconocer que no
se muchas cosas, como diría el profe, saber que estoy en la esquinita y que hay
un mundo afuera con mucho conocimiento, que tengo que tener iniciativa por
cuestionar y querer saber más, tener más confianza y no tener miedo al error;
quiero dar lo mejor de mí para llegar a ser una buena docente y tener un
pensamiento crítico, sé que para lógralo debo seguir teniendo un compromiso con
mis clases y generar ese interés que apenas está surgiendo. Me han dicho mucho,
y sé que es verdad, que no va ser fácil, apenas llevo tres semanas en la
licenciatura y ya me sentí ahogada, perdida en los temas y en las clases, y sé
que en el transcurso me va a pasar muchas veces, me voy a seguir perdiendo,
pero yo sé que si le pongo esfuerzo, cada vez que me pierda voy a lograr
encaminarme nuevamente; como decían en la clase de la utopía, si persigo la
meta, y ésta conforme avanzo, avanza ella también, nunca voy a poder alcanzarla,
pero al menos tengo que seguirla, tengo que caminar, saber que voy y me dirijo
a un lado y sigo avanzando.
En conclusión, esta clase me dejo muy intrigada por lo que puedo llegar a lograr
si me lo propongo, por ahora mi meta principal es desarrollar un pensamiento
crítico, y posteriormente seguir avanzando para desarrollarme mejor y conocer
más. Creo que fue una idea muy ingeniosa que el profe trajera un alumno de 3
semestre, siento que él nos quiso mostrar cómo aun siendo alumnos podríamos
llegar a ser unos grandes pensadores, y si tengo la iniciativa de querer ser
una buena maestra y poder algún día llegar a cambiar la sociedad en la que
vivimos hoy en día, debo ser una docente sobresaliente, para educar de forma
correcta a mis estudiantes y hacer que ellos sean buenas personas con mucho
conocimiento, y que ellos puedan también algún día cambiar al mundo.
Comentarios
Saludos y te felicito por tu reflexión.
Mtro. José Manuel Frías Sarmiento