29 de Septiembre, Aniversario de la Fundación de Culiacán

“Cada lugar tiene un algo que contar, sus calles y callejones han visto pasar innumerables historias"






Culiacán, Tierra Generosa


Julio César Soto Moreno

 

Culiacán (del náhuatl Kolwahkan, ‘Lugar de los colhuas’)


Hablar de Culiacán, es hablar de historia, desde los asentamientos de los pueblos originarios como los Tahues, así como los Tebacas, los Pacaxes, los Sabaibo y los Achires; de tradición, de esfuerzo, de hospitalidad, de gente bella y calor humano. Todos los que llegamos por alguna u otra razón fuimos recibidos como hijos pródigos, que regresan a su casa, sin importar si somos locales o no y pasamos a formar parte de la gran familia culichi. Aquí se mezclan el campo y la ciudad la sierra y la costa, gozamos de las más hermosas playas, exuberantes reservas ecológicas y el clima templado durante casi todo el año, no importa que en verano nos cocinemos con los calorones que nos avasallan y nos hacen sudar aún sin estar haciendo nada.

Culiacán es tierra de oportunidades, capital vibrante que crece a diario, la cual cuenta con atractivos tales como las aguas termales de Imala, las cascadas de San Antonio, museos como el Museo de Arte de Sinaloa, el Museo de historia Regional de Sinaloa, el Museo del Centro de Ciencias; la icónica iglesia de La Lomita, el Jardín Botánico, la catedral de Nuestra Señora del Rosario; en fin, faltan líneas para englobar cada lugar que ofrece esparcimiento familiar. Grandes personalidades han nacido en esta noble ciudad algunos de ellos son: Inés Arredondo, reconocida escritora y cuentista, Salvador Alvarado Rubio, militar, político y estadista, Guadalupe Leyva Flores mejor conocida como “Lupita” la novia de Culiacán, Juan Navarrete Salcido conocida por todo Culiacán como La Fanny, El padre Héctor Orozco Gutiérrez a quien todos conocemos como “el padre jeringas”; y así la lista puede llenar muchas páginas.

Cada lugar tiene un algo que contar, sus calles y callejones han visto pasar innumerables historias algunas no tan buenas y otras que llenaron de orgullo a sus habitantes, cada banqueta chueca y casa derruida deja la herencia de quienes nos antecedieron, algunas casas persisten con sus antiguas fachadas que en un tiempo fueron el esplendor de la arquitectura y hoy son muestras visibles de la bonanza que florecía en antaño. Son esas calles, callejones casonas y banquetas chuecas las que permanecen como testigos mudos de lo que hoy es nuestra ciudad capital que en pocos días estará de manteles largos festejando un año más de su fundación. Y lo más importante, su gente, porque ellos hacen y siguen haciendo grande a esta… Tierra Generosa.

Comentarios

Anónimo dijo…
Excelente recuento que hace de personajes y lugares entrañables de Culiacán maestro Soto, efectivamente como usted lo señala a los que llegamos una vez nos enamoró esta bella ciudad que lo tiene todo. Un abrazo desde Los Mochis le mando y mis felicitaciones.

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