29 de Septiembre, Aniversario de la Fundación de Culiacán

“Aunque nací en el puerto de Veracruz, mi corazón palpita con orgullo culichi. Esta tierra me adoptó, me formó y me dio identidad"



 


ANIVERSARIO DE MI CULIACÁN

 

Gabriela Nathaly de la Rocha López

 

Culiacán cumple otro año y la ciudad amanece con ese ritmo que mezcla trabajo, historia y vida diaria. Sus ríos, el Humaya y el Tamazula, siguen encontrándose para formar un cauce que acompaña el movimiento de la gente. Entre esa tierra fértil y ese calor se levanta un municipio que sabe trabajar, que sabe resistir y que avanza incluso en tiempos difíciles.

El Mercado Garmendia es parte de mi memoria. Mi papá nos llevaba los domingos cuando éramos niñas; un pan con mantequilla recién hecho, un chocomilk frío y ese ambiente lleno de voces y aromas que te hace sentir parte de la ciudad. Ese mercado es Culiacán en su forma más auténtica.

La Catedral se levanta en el centro como punto de encuentro; la Lomita observa la ciudad desde lo alto; y el Parque Las Riberas, entre ríos, es un espacio donde respiras paz. Sus árboles grandes dan sombra y su fauna le da vida al lugar; aves, tortugas, patos y las iguanas que han convertido el parque en un santuario natural. Caminar ahí es entender que Culiacán también sabe ser calma.

La gente es el motor de todo. Personas que se levantan temprano, que trabajan la tierra, que cuidan ganado, que sostienen la agricultura y la ganadería que han marcado al municipio por generaciones. Culiacán es sierra y también es costa; aunque las playas estén en otro municipio, el mar nos recibe como si fuéramos un solo corazón.

La gastronomía define nuestra identidad. Los mariscos frescos en todas sus formas, el aguachile, los cocteles, el pescado zarandeado, los tacos de marlin, la machaca, el pozole y el chilorio forman parte de la vida diaria. Y claro, los tacos de asada y de cabeza, en especial los de la Juárez, mis favoritos, esos que saben a tradición, a noche culichi y a ese sabor que no se olvida.

La música alegra siempre. La banda que retumba, la tambora que marca el ritmo de las fiestas y los chirrines que se escuchan en los puestos de tacos más concurridos. Esa mezcla de sonidos acompaña el trabajo, la convivencia y la vida nocturna que le da identidad a la ciudad.

Culiacán también ha visto nacer artistas que han dejado huella en distintos ámbitos. Deportistas que han puesto en alto el nombre de la ciudad; escritores que han narrado nuestra historia y nuestra forma de vivir; pintores que han plasmado en colores la fuerza de la tierra y el carácter de la gente. Cada uno representa una parte del talento que aquí se forma.

Y aunque muchos solo miren lo malo, Culiacán es más que eso. Atraviesa un momento difícil, pero su gente se mantiene en lucha. No se rinde. No se dobla. Sigue adelante con trabajo, con corazón y con esa fuerza que siempre ha caracterizado al culichi.

Aunque nací en el puerto de Veracruz, mi corazón palpita con orgullo culichi. Esta tierra me adoptó, me formó y me dio identidad. Aquí crecí, aquí aprendí, aquí encontré raíces que se sienten tan mías como si hubieran estado conmigo desde el principio.

En este aniversario celebro a Culiacán con la certeza de que su fuerza está en su gente, en su tierra, en sus ríos, en su comida, en su música y en esa manera tan particular de seguir adelante. Mi Culiacán es trabajo, memoria y raíz.


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