“No fue por sus cuadros ni por ser un artista, sino por encontrar a una persona sensible que supo escucharme en el momento oportuno"



 



HOY CONOCÍ A UN PINTOR

 

Marité Ibarra

 

Hoy en medio de la tempestad y rodeada de tanta gente, un pintor me encontró. No fue un encuentro pensado ni mucho menos deseado, pero gracias a la intervención de la gran señora casualidad, que siempre hace de las suyas, nos conocimos.

Llegó y se sentó a mi lado, así como así, iniciando una tonta conversación sobre el espacio que ocupamos en una mesa. Fue así como comenzó una larga charla sentados en aquel lugar. Me dijo que yo le había llamado la atención por la sensibilidad que irradiaba, según el artista, y por mi mirada clavada en un no sé qué. Dijo que no había pasado desapercibida, que sus ojos se detuvieron en mí al observar el ambiente y que, sin pensarlo, decidió hablarme. Y yo, yo simplemente me dejé llevar por el momento.

Después de estar sentados allí, me invitó a su taller de pintura. Al llegar, dejando de lado su arte, seguimos con la conversación que tan amena se volvió. Me miraba con ojos de curiosidad, de querer conocer más de mí y yo le abrí mi corazón. Transformé mi pensamiento en palabras que él pudiera escuchar, me brindó una gran atención y una calma acogedora.

Parecía como si desde hace mucho tiempo nos hubiéramos conocido. Él me comentó algo muy curioso, dijo que se había enganchado a mí, a mi ser ¡cosas raras que luego me pasan! Y yo seguí con el juego de un total desconocido, siguiendo mi teoría de la soledad en una etapa avanzada ¡total que más da hablar con un extraño que dice ser pintor!

Fue así como llegamos a la terraza de su pintoresco taller. Hablamos como dos personas sumergidas en un mismo mundo, de tantas cosas, de lo absurdo y lo irreal, escuchando a la vez el sonido de los silencios que tomábamos para seguir hablando y simultáneamente viendo la urbe de nuestra bella ciudad.

El tiempo como siempre hizo su papel y llegó el momento de la despedida. Nunca antes yo había conversado con un pintor, y por eso se me hizo una experiencia diferente. No fue por sus cuadros ni por ser un artista, sino por encontrar a una persona sensible que supo escucharme en el momento oportuno, por eso ¡gracias señor Pintor!


Comentarios

Anónimo dijo…
Compañera Ibarra gracias por su mañanero escrito, dicen que los artistas miran a la realidad desde otras dimensiones, son tipos hasta cierto punto raros, extravagantes, increíbles, bueno pintan hasta al aire como Velázquez, nos llevan a sus mundos como fue el caso, la realidad real a veces necesita de esa otra realidad la que "pintan" los artistas. Me gustó el texto, bien llevado como es su estilo, siempre usted nos tiene como los viejos cronistas de beisbol " en el filo de la butaca". Le mando un abrazo desde Los Mochis con afecto hasta Guamúchil.
Marité Ibarra dijo…
Profesor Apodaca qué gusto es ver su comentario, el cual le agradezco muchísimo. Siempre tan optimista y viendo lo mejor de cada uno de nosotros.
Ese texto es muy antiguo. Hace poco lo vi y me gustó de nuevo.
Le mando muchos saludos hasta los Mochis!!!

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