“Esa historia la deberían de contar el creador de este Blog o mi marido que fueron quienes se encargaron de dicha sorpresa, pero ya puedo imaginar yo que sencillo no ha de haber sido"



 


      

EL QUE NO APORTA NO VA

Una boda en Madrid

 

Lizbeth Frías

 

Cómo no se me había ocurrido hablar sobre las bodas españolas, si hay tanto que contar. El otro día, en un comentario del Blog, me preguntaron sobre cómo eran las fiestas y las bodas en Madrid, y a ver, la realidad es que a fiestas fiestas, no he ido a ido a ninguna la verdad; y ahora, pensándolo un poco, aquí no suelen hacer tantas fiestas como nosotros en México, que nos inventamos cualquier pretexto para organizar la pachanga. Es decir, fiestas como por un cumpleaños, un shower, un baby shower, o las típicas fiestas o reuniones, que más bien sí son fiestas, porque hay música, comida, mucha gente y eso al menos para mí es la definición de “fiesta”; pues bien, te digo, fiestas por una despedida o una bienvenida, como fue el caso cuando nos hicieron a mi marido y a mí una fiesta de bienvenida el primer año que regresamos de visita a México, pues no, esas cosas aquí no he visto que pasen. Hay fiestas, sí, cuando hay una boda y ya, yo creo, pero de ahí en fuera nunca he escuchado que hagan por algo más. Yo recuerdo que cuando hice mi primera comunión también me hicieron fiesta con mi pastel, música y en un local de fiestas con jueguitos, “El patio de mi casa” se llamaba el local, si mal no recuerdo. Pues aquí, aquí sí que se escucha mucho eso de las comuniones, y lo nombran simplemente como “la comunión”, casi nunca escucho que digan “la Primera Comunión”, como solemos referirnos nosotros. Aquí las comuniones tienen sus fechas para celebrarse, ves, ya te había dicho en otro texto que aquí todo tiene su momento, en el caso de las comuniones éstas suelen celebrarse por ahí a finales de abril o mayo y, normalmente, se celebran en un restaurante, una comida larga como suelen ser las comidas y las sobremesas españolas que tanto me gustan. Eso no quiere decir que no hay quien rente una finca y haga su fiesta en grande, pero lo que te quiero decir es que no es lo habitual, lo más común es eso, ir a celebrarlo a un restaurante, eso sí, muy alicusados porque es una fecha muy importante. A las señoras mayores las verás normalmente conjuntadas con sus trajes, ya sea de falda o pantalón, pero muy elegantes al igual que sus parejas con sus americanas o sus trajes, dependiendo de la formalidad. Y si hablamos de los regalos, por lo que me ha tocado presenciar, acostumbran mucho obsequiar una buena cantidad de dinero o bien joyas (cruces, medallas, o algo muy especial). Éste es un día muy familiar, los abuelos suelen emocionarse mucho, muchas familias lo consideran uno de los eventos familiares más importantes. A diferencia de México, claro que se invita a la familia, pero creo también lo volvemos una fiesta donde se invita a muchos amigos de los padres también. Ah, y otra diferencia que podría mencionarte es respecto al catequesis, “el catecismo” como solemos decir allá, pues no sé ahora cuánto dure, pero yo recuerdo haber ido unos meses y listo, aquí esa formación dura 2 años, los niños suelen hacer su comunión entre los 8 y 9 años.

 

En fin, volviendo a las fiestas, de las que hablábamos, es verdad que cada vez puedes ver más familias que haga eso de los showers o así, pero realmente aquí en España eso es como una tradición muy americana, aquí realmente no se suele llevar, como te digo, apenas empieza como a entrar más esa cultura. Al igual que las piñatas, es más es raro y difícil de encontrar el sitio donde te puedan vender una piñata, aquí normalmente es un pastel, amiguitos, el sitio, quizá un parque de bolas como suelen llamarle, que es un sitio donde hay juegos para los niños, pero tal cual pegarle a una piñata eso sí que no, mucho menos montar las ferias que se montan ahora en Culiacán para festejar el cumpleaños de apenas un niño de 3 años por ejemplo, en verdad que eso parece ya una feria o verbena con tantas atracciones que montar, todos los snaks que ponen o lo “divertikids” o no sé ni como les llamen ahora a quienes hacen show para entretener a los niños, no no no, eso aquí sí que no.

 

Y bueno, las bodas, uuf, me han tocado bodas muy bonitas, la verdad; y, como en cualquier parte, cada matrimonio la hace a su gusto y estilo, pero bueno, antes de contarte como han sido a las que yo he ido, te contaré primero sobre la nuestra, porque sí, también nos casamos aquí, pero por el civil, la religiosa fue en México; así que cuando fue la de España lo celebramos en un restaurante, éramos una 25 personas aproximadamente y once íbamos desde México, diez de Sinaloa y una de Jalisco; y el lugar era precioso, era como estar dentro de un castillo por la arquitectura y decoración que lo acompañaba; de comida ni hablamos porque era muchísima y muy pero muy rica. Cuando terminamos de cenar hubo un momento emotivo porque hubo muchas palabras y mensajes de parte de nuestros seres queridos; y de ahí mismo pasamos como una tipo cueva, donde era más como para fiesta, para poder estar más relax, tomar algo, cantar y disfrutar; ¡Y vaya que lo hicimos, pues como sorpresa (para mí, al menos) llegó un mariachi, sí, un mariachi mexicano que poco sueles encontrar, aunque bueno cada vez más están habiendo más. Entraron cantando El Sinaloense y todos encantados, pero a los españoles o demás gente que había en el sitio sí que les sorprendía mucho, y no sólo por la música, sino por el relajo (ya sabes cómo es un mexicano) por el ambiente, lo bien que se veía que la estábamos pasando, que en varias ocasiones comensales de otras salas iban y se asomaban para ver qué era lo que estábamos haciendo y sonreían. Ya te digo, no es nada común meter un mariachi a un restaurante, esa historia la deberían de contar el creador de este Blog o mi marido que fueron quienes se encargaron de dicha sorpresa, pero ya puedo imaginar yo que sencillo no ha de haber sido.

 

Ahora sí, vamos a la boda, la primera boda que me tocó asistir teniendo apenas meses viviendo en Madrid. La boda era en una finca que estaba, obviamente, fuera de la ciudad, aunque no tan lejos, como unos 40 min o 1 hora, y te detallo esto porque es relevante, uno en México diría umm pues me voy en mi coche, creo que todos hubiéramos pensado y hecho eso. Pues aquí no, aquí es muy común que los novios renten buses para quienes deseen ir tranquilamente y sin pendiente, se queda en un sitio para la salida y listo, todo en el bus rumbo a la fiesta, y por qué, te estarás preguntado … pues porque quien quiera consumir y beber algo tranquilamente y sin pensar que tiene que medirse para no asegurar una multa en el alcoholímetro, pues que pueda hacerlo y que pueda disfrutarlo al cien por ciento, que no exista eso de que tu bebes pero yo me contengo, no, los dos disfrutan por igual. Nosotros no bebemos, pero igual nos montamos en el bus, teníamos que vivir la experiencia. Al llegar había una estación de limonadas para refrescarte, era agosto y ya te imaginarás los calores, eso venía de lujo, pero así mismo había muchas más estaciones, estaciones de “picoteo” como suelen llamarse aquí, mucha variedad de quesos, croquetas (que mis favoritas por cierto son las de jamón), pero si no mal recuerdo también había de rabo de toro y no me acuerdo de que tanto más, había un chico profesional del jamón, cortando el jamón de una pierna al momento de tú pedirlo y uff no veas que jamón más bueno era aquel, eso me llamó mucho la atención, pero aquí es muy común en eventos así, contratar a un “cortador de jamón”, es toda una profesión, eh, se considera un detalle de calidad y muy típico de la gastronomía española. Asímismo, por la mesa iban pasando los camareros para ofrecerte distintos canapés, todo muy gourmets y muy ricos. Todo esto ocurría al aire libre en un ambiente muy tranquilo, decorado sencillo pero muy elegante, nada ostentoso ni llamativo, mientras de fondo nos acompañaban en directo como dirían aquí, “ en vivo” pues, al ritmo del flamenco y reague.

 

Ahí comimos que no veas jaja, entre los canapés y las estaciones de picoteo que había, uff. Luego pasamos a un área que estaba refrigerada porque ahí sí que se comería, ahí es donde sería la cena, en tres tiempos por supuesto, recuerdo que había un salmorejo de entrante (que por cierto después hablaremos de los platos típicos si no nunca acabaría) solomillo y un postre que ya no recuerdo qué era, pero lo recuerdo rico. Ahí los novios entraron recorriendo todas las mesas al son de la música y eso sí que me pareció curioso pues en México los novios ahí sí que tienen su momento de entrada triunfal y todo, ya sabes, no? Pero en este caso, pues a los novios sí que los habíamos visto en todo este previo que te comento, y luego ya cuando estábamos en lo refrigerado y entran, ahí sí que me recordó un poco a la entrada ésta que te digo, aunque previamente ya los hubiéramos visto … Cuando terminamos de cenar, volvimos a salir a donde el inicio, jaja sí, se es como mucha movedera pero en realidad en el momento no se sintió tan así, salimos porque ahí afuera es donde estaba la pista de baile acompañada por un DJ, que es normalmente lo que se estaba llevando ahora, bueno y siempre, quizá sí que haya algo en directo también, pero ya te digo yo que un escenario en plan concierto y con pantallas led, y así, no, eso sí que no creo que lo veamos usualmente por aquí, y si te preguntas por la música, pues normal, lo que vemos ya actualmente en muchas bodas, pop, regueaton, indie alguna que otra muy clásica de aquí como “paquito el chocolatero” pero en general música de “pachangueo” te dirían aquí, y que en una de esas van poniendo “El Rey”, jaja sí, así como lo lees … que yo volteé con mi marido en plan, ¿si es El Rey o me lo estoy inventando?, no me lo esperaba la verdad, y la verdad es que también me sorprendió mucho como todos la cantaban de memoria y a todo pulmón.

 

Ahora, si te estás preguntando si los novios bailaron un vals, si claro, y también la novia tiro su ramo y todo igual, sí, pero si te preguntas por el novio, como mucho te diría que le hicieron bolita, pero eso de lo levantarlo y volarse, pues no, al menos en esa boda no jeje.

 

En realidad, el ambiente, al menos yo, lo percibí, como más tranquilo, a ver, no me malinterpretes obviamente todos estaban bailando, disfrutando y gozando, sólo digo que si me transporto a México, como que el ambiente es más locochón, si me explico, no?

 

Y bueno, pues así fue un poco de la fiesta, luego más tarde trajeron unas palmeritas deliciosas y de sabores muy variados, mi favorita siempre será la de chocolate, y así, así duramos en la fiesta hasta las casi 5:00 de la mañana aprox, habiendo empezando todo el protocolo por ahí de las siete de la tarde. Y claro, el bus nos regresó a casa sanos y salvos.

 

Ahhh, pero espérate, aquí no te he contado el tema de los regalos. Aquí no se suele llevar eso de la mesa de regalos y obsequiar lo que te nazca, aquí la tradición más bien es dar dinero, todos dan dinero, y se supone que el dinero que das es equivalente a lo que costaría el plato de bodas. Normalmente y generalizando, repito generalizando porque cada boda será distinta, pero si nos vamos a un promedio, podríamos decir que lo que uno aporta por persona para una boda son alrededor de 150€ aprox, es decir, 300€ por pareja, en mexicano estaríamos hablando de poco más de los $6,000 por pareja, ¿cómo vez? Me gustaría saber tu opinión, porque para mí eso si fue un impacto, porque a ver, a no ser que lo hables y acuerdes con los novios ye te digan que está OK, si no puedes aportar, pues no es como en México, que confirmas tu asistencia independientemente de si aportas un obsequio o no. Aquí si la pareja o el invitado/a no puede aportar, pues normalmente es una boda a la que no se va, porque no es que esté escrito ni sea una regla, pero en mi breve estancia viviendo aquí, es así como yo lo he percibido, que quien no aporta, no va.

¿Tú qué opinas?

Comentarios

María Porcella dijo…
Que delicia de todo los que nos compartes de las comidas de allá y de los postres, se me hace agua la boca. Sobre el regalo, sí me parece excesivo, quizá a los que les pagan en euros, pues no es tanto. Tampoco sé el precio de los alimentos. Está padre lo del camioncito, así van todos conviviendo y a gusto. De repente tu texto hace que se me vuele la cabeza imaginando construcciones que tanto me complace admirar. Saludos y fuerte abrazo, querible Lizbeth.
Anónimo dijo…
Muchas gracias estimada Lizbeth, tu relato sobre esas bodas españolas es fabuloso, rico en detalles como son los buenos relatos, te felicito por esos indicios que nos dan elementos para hacer una reconfiguración de la cultura madrileña en este caso. Siga usted relatando, va bien, va bien. Le mando un saludo afectuoso desde Los Mochis Sinaloa México.
Marité Ibarra dijo…
Mmmm, me pareció muy interesante tu relato Lizbeth, fue curiosa tu narrativa de las bodas allá en Madrid, las percibí muy elegantes y de buen gusto.
Aunque los mexicanos para organizar pachangas se pintan solos y son muy divertidas.
He leído en otras partes sobre ese tipo de bodas pero no sabía que así se hacían en Madrid, lo del transporte y todo el rollo gourmet. Pero lo que no me gustó fue la aportación obligatoria que se les debe de dar a los novios.
Eso se me hace un tanto descabellado para una boda.
Pero si así es la costumbre, qué se puede hacer. Creo que solo gente clasificada o seleccionada es la que puede asistir, me da esa impresión, de ahí en fuera todo muy nice.
Tú boda me la imaginé muy bonita y ese detalle de los mariachis, de seguro fue genial, qué emocionante es escuchar al mariachi en otro país, bien por el creador del Blog, se sacó un 10 con ese gran detalle.
Gracias por tomar en cuenta esta sugerencia sobre escribir de las bodas en España.
Te mando un fuerte abrazo!!
Lizbeth Frias dijo…
Muchas gracias! Me alegra saber que lo disfrutan.
Lizbeth Frias dijo…
No te creas, aún en euros si es caro, pero bueno son tradiciones y culturas distintas. Habrá que saber elegir muy bien a cuál ir para no acabar en la ruina 🤭
Lizbeth Frías dijo…
Gracias a ti Marité, con tu sugerencia volví a revivir estas anécdotas! Un abrazo!

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