“Cuando
descubras los mágicos lugares que te describo aquí, sabrás realmente lo que la
UPES significa para mí"
DESDE EL INFRARROJO HASTA EL VIOLETA. Vol. I
Solangel Méndez Ruiz
La luz
del fuego iluminaba la periferia. Era muy poco lo que mis acuosos ojos alcanzaban
a apreciar, incluso la claridad de las siluetas. Entonces vi cómo se venía
abajo el mástil más alto de esa nave que, con el repentino golpe de la caída
vertical hizo que se hundiera por completo con la poca luz que iluminaba mi
vista, haciéndola desaparecer. No recuerdo que hacía aquí o porque llegué a
todo esto, pero..
Entonces,
cuando volteé, dejando atrás aquel barco que admito yo misma incendié, vi un
lugar, que estaba medio iluminado así que caminé hasta ahí. Su iluminación era
cálida como esas que te encuentras al atardecer eso que se denomina visualmente
como “Golden hour”. El camino era de
adoquín, ese adoquín que encuentras en las construcciones viejas, pero también
estilo templo erudito, estaba lleno de palmeras, unas grandes tan altas que no
se alcanza a ver dónde acababan.
Las
edificaciones son de unos dos niveles o tres, sin embargo, no necesitan ser
altos porque están a la altura del cielo. Además, he visto como son los mangos,
parece que crecen hacia arriba, bueno, lo hacen, pero tú los ves y pareciera
que los pudieras alcanzar… De hecho, puedes.
¡Ay, qué
mangos tan frondosos! Qué cosechas tan jugosas las que se han de recoger aquí,
deben ser los mangos más vastos de pulpa, de esa pulpa que sirve para todo tipo
de recetas… Parece que todo lo que aquí crece es fructífero.
La
integración no ha sido difícil, los espacios en esta especie de aldea para el
desarrollo son suficientes: en mi propia experiencia me ha tocado ser participe
de estar al frente de público, han surgido comentarios y preguntas sobre ¿cómo
lo hago? O que lo hago parecer sencillo, creo de hecho, que la parte más
sencilla es exponerse con las autoridades, comentar la inquietud y una viable
solución, lo difícil es mantener las mentes enfocadas, me gustaría saber la
verdadera denominación de este lugar...
He
tenido a bien conocer algunos espacios importantes por algunas actividades que
hay a disposición, me parece impresionante que ese taller no se volvió a dar,
pero a la vez me parece súper padre la rotación de ellos, es una experiencia
que la vivimos quienes la vivimos hasta volver a vivirla, no sé cómo
explicarlo. Eso me hace pensar en lo fugaces que podemos ser, como lo exprés
que para los docentes es nuestro paso, aún no logro entender ¿por qué? Pero si
tengo algo en claro, el tiempo se va y no regresa.
Otras
de las cosas que no regresan son las personas, en este espacio he podido encontrar
el apoyo, guía y tutoría de personas que son invaluables, en el sentido humano
y en el sentido académico. Y eso es lo que más ha reconfortado mi paradigma
sobre, no el conocimiento, sobre la educación desde el sustantivo: Institución.
La
primera vez que empecé a recordar fue gracias a la interacción con una dulce
maestra, una persona cálida, sensible y muy noble, realmente algo fuera de mi
noción de “maestra de universidad”, entonces esas percepciones, que parecían
más disruptividad, empezaron a suceder, un día, tras otro, con una persona tras
otra. Era una especie de lugar que tenía ese tipo de personas, por denominarlo
de alguna manera, entonces entendí el modelaje que se pretendía exponer.
Lo
siguiente que más me ha gustado de este lugar es el cubo de paredes
transparentes, con el aire bien frío, pero ahí mis ideas se han vuelto
realidad, lo que puedo planear y el alcance de mis conocimientos, a pesar de
que son pocos, siempre salgo con una nueva idea, una nueva perspectiva o alguna
nueva definición que incluyo en mi léxico, alguna forma de expresar lo que
antes no podía.
Las
mentes en este lugar específico son demasiado brillantes, me hacen entender
cuánto más tengo que ampliar mis conocimientos, a veces lo proponen como un
camino arduo y concreto, pero sé que, dentro de todo, este lugar parece
diferente a los demás lugares denominados “universidad”.
Además,
en este edificio tienen un espacio que me llama mucho la atención, las pocas
veces que he pasado por ahí tiene una especie de vibra, como esas cosas que te
hablan, eso que mató al gato… La radio. ¡Tenemos una radio! Mil ideas que
podrían llevarse a cabo que he observado en otras universidades, en fin, aún
tenemos mucho tiempo me digo cuando me saturo de emoción, lo único que quiero
es seguir disfrutando del crecimiento de esos manguitos, que pesan tanto que
doblan del Mango sus bracitos.
Otro de
los actores con los que he tenido bastante participación activa, es con quien
escribo, esto y otras cosas que de mí se han leído, una persona que me hace
tener diálogos internos sobre los tópicos que pone a mi alcance, incluso en una
ocasión me animé a pedirle exponer, no porque fuera un tema que me interesara,
era más, era una oportunidad que encontré de “pasar al frente”, algo que haré
todos los días en mi futura vida parece.
¿Por
qué no aprovecharía los momentos para estar una y otra vez atreviéndome a hacer
algo que me aterra?
Entonces,
la travesía que ha estado llena de “alzar la mano” “decirlo en voz alta” y “a
continuación…” me han hecho crecer en ramas que no venía a germinar o más bien
no me imaginaba, es muy curioso como la “tierra de este lugar” hace que los
frutos de todas y todos no sólo crezcan, evolucionen y tengan un volumen del
tamaño de concurso.
He
tenido a bien leer sobre “el orden social” dentro de la institución educativa,
y creo que este lugar es un lugar al que acuden personas que creen en la
libertad de este mismo orden social. El lugar pudiera ser una institución, el
lugar pudiera ser académico, las personas del lugar podrán ser sabias y
algunas, eruditas, sin embargo, aún no he hablado de quien manda aquí…
La
felinidad de El Jaguar.
El
lugar no es así como crees que sabes que es, porque cuando lo conoces descubres
lo diferente que es a lo que te habías imaginado, y te das cuenta que cuando
imaginas, imaginas así, sin imaginación.
Cuando
descubras los mágicos lugares que te describo aquí, sabrás realmente lo que la
UPES significa para mí.

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