8 de agosto, Día Internacional del Gato

“Y, aunque cada quien tenga su propia manera de entender la felicidad, yo ya encontré la mía; soy tuya y de mi gato"






MI GATO Y TÚ

 

Marité Ibarra

 

¡Veo a mi gato y parece que te estoy viendo a ti! No sé cómo explicarlo, pero son tan parecidos. Tiene esa mirada profunda con la que desnudas mis pensamientos y descubres que soy mujer solo para ti.

Cuentas con ese misterio que encierra tu mágica presencia. Haces que me intimide y entonces aprovechas todas mis debilidades; me convierto en presa fácil para mi felino cazador.

Me dejo seducir por el encanto de tus manos, tan suaves como la pelusa de mi gato. Haces que pierda el control de mi mesura y me convierto en lo que quieras que sea. En esos momentos solo miro a mi gato, que parece espiarnos; se queda callado y pensativo cuando jugamos al amor.

Estando entre tus brazos soy la persona más feliz de mi reino, pero cuando tú no estás en casa y empiezo a extrañarte, mi gato, con su cola en alto y su rítmico balanceo, hace su aparición triunfante.

Cuenta con una gran personalidad que lo distingue, con esos grandes y hermosos ojos verdes que transmiten consuelo para que ya no me sienta triste. Solo así mi nostalgia pasa, y ya no me siento tan sola.

Mi gato me acompaña durante todo el día. Por las tardes, se sube a mis piernas y me ronronea, mientras juntos miramos el rosado atardecer.

Él parece observarme en todas las actividades que realizo. Yo le lanzo piropos como si tú estuvieras presente. Me río de mis locuras, pero mi felino parece entenderme y me responde con coquetos maullidos. De pronto, comienza una serenata con notas conocidas. Cantamos una canción de complicidad. ¡Es hora de comer!

Amo mucho a ese gato, pues tú me lo regalaste para que me acordara de ti, para que no me sintiera sola cuando desapareces. Quisiste reemplazar tus ausencias con un gato que se parece tanto a ti; controlador y maniaco.

Y, aunque cada quien tenga su propia manera de entender la felicidad, yo ya encontré la mía; soy tuya y de mi gato.

Marzo 27/06

Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Muchas gracias maestro Frías por publicar en sábado este texto, el cual es muuyyy viejito, pero lo recordé y se lo mandé.
Seguimos en contacto literario!!!
Anónimo dijo…
Muy bueno su texto compañera Ibarra, combina el amor, la pasión y el deseo con la compañía de un gato, bordea bien su narrativa por el amor , la sensualidad y la realidad. Muy bueno la felicito y que vivan los gatos. Le mando un abrazo desde Los Mochis Sinaloa hasta Guamúchil.
Marité Ibarra dijo…
Gracias profe Adán por su comentario y su felicitación.
A mí me gustan los gatos, sí tuve varios, pero de un tiempo para acá ya no he tenido ninguno.
Yo también digo, qué vivan los gatos!!
Le mando un fuerte saludo hasta los Mochis desde el bello Guamúchil!!!
Interesante texto estimada Marité. En este se percibe claramente como una mascota, en este caso un gato permite describir todas las emociones y momentos de felicidad que se viven junto a la persona amada. Te mando un fuerte abrazo acompañado de saludos afectuosos.
Marité Ibarra dijo…
Muchas gracias profe Alfredo por la lectura a este texto. Los gatos pueden ser buenos aliados para la compañía, y en lo particular me encanta verlos jugar.
Los gatos son muy cute.
Gracias por leerme en domingo y comentar en domingo!!!
Seguimos en contacto!!!!
Un fuerte abrazo!!

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