"Lo más grave es que se les anula la curiosidad por aprender y se les nulifica su capacidad para pensar y aprender a resolver problemas"







¿INTELIGENCIA NATURAL O ARTIFICIAL?


José Manuel Frías Sarmiento 


Con el invento de la imprenta y la impresion de libros en grandes cantidades para su tiempo, se dijo que habría un retroceso en el aprendizaje porque la gente ya no pensaría tanto para aprender; pues se limitarían a copiar lo que leían.

Con la irrupción del internet, sucedió algo parecido, pero en un grado mayor, pues ya no leían tanto como con los libros para encontrar, seleccionar y copiar en fichas de trabajo, la información requerida para sus ensayos y artículos escolares; muchos estudiantes sólo copiaban y pegaban textos casi sin leerlos, de las primeras páginas que hallaban en la Red.

Ahora, en pleno auge de la Inteligencia Artificial, los alumnos ya no buscan, no leen, no copian ni transcriben prácticamente nada; ahora sólo toman su dispositivo y le piden que les escriba un reporte, un ensayo, un poema; les haga una presentación y hasta les proporcione una voz para que narre, cuente, declame o exponga su presentación. Ahora no hacen nada y el Pensamiento Creativo está por completo ausente de las aulas y del proceso de aprendizaje en las escuelas, casi de secundaria en adelante, aunque también se presenta en la primaria.

Esto es grave, porque muchos profesores también utilizan la IA para su labor escolar y aceptan los textos de sus alumnos, la mayoría de las veces, sin leerlos ni revisarlos; y alaban sus exposiciones como si fueran elaboradas por ellos. Es como cuando los padres hacen las maquetas de sus hijos en el kínder y en la primaria y algunos hasta en secundaria, para que se vean bonitas, aunque sus hijos solamente las miren cuando las llevan a presentar a sus profesores. Y en este engaño colectivo e institucional, los niños crecen y se convierten en jóvenes carentes del esfuerzo por aprender y con cero tolerancia a la frustración de no saber explicar lo que tan bien les produjo la Inteligencia Artificial. Hay, incluso, un ejemplo en una universidad extranjera de alto prestigio y elevada colegiatura, en la que el promedio de calificaciones era de 90 y 98 por ciento en un grupo escolar, de acuerdo con los trabajos presentados por los estudiantes. Pero al sospechar que no había reflexión, ni búsqueda, ni construcción personal en esos trabajos elaborados en formato digital, el maestro los llevó al aula y les pidió que resolvieran o redactaran esos textos sin apoyo de ningún dispositivo; y sucedió lo predecible: a los pocos minutos varios estudiantes abandonaron el aula; y, al evaluar, el examen realizado por los que lo concluyeron, el promedio del grupo bajó a 46 por ciento.

Igual sucede con muchos alumnos universitarios: al exponer tienen gran dificultad para hablar con fluidez y para explicar con seguridad y conocimiento la exposición que, se supone, ellos realizaron después de haber leído y organizado la información que extrajeron de la antología del curso. Tampoco saben opinar sobre los temas que leen o sobre lo que se comenta en la clase. Hay un mutismo impresionante, nadie habla en las dos horas de la clase, ni aunque se les pregunte responden, se quedan callados o dicen que no saben nada.

Hay casos en los que, en un examen final, se les pide escribir con sus propias palabras y pensamiento personal, sobre lo que hubieran leído o escuchado sobre los temas de la asignatura, en el transcurso del semestre, y varios dejan la página en blanco, al no permitirles usar sus celulares.


Y la abdicación de aprender es tal que ni siquiera adecuan lo redactado por la IA, a su nivel académico, para que sea un poco creíble. Lo presentan tal cual, con la sintaxis gramatical y el abordaje del tema adecuado a los algoritmos digitales, que son ajenos y distintos a los de los alumnos. La evidencia es aplastante por si sola: alumnos que no responden a una sencilla pregunta en clase, que desconocen autores, teorías, hechos y personajes, de repente entregan textos impecables en conocimiento teórico y con excelente redacción y ortografía. Alumnos que cuando escriben en el aula, sin utilizar el celular o la computadora, redactan sin acentos ni signos de puntuación y con muchas palabras escritas con grafias equivocadas. Y, claro, con ausencia total del contenido y manejo conceptual del tema en cuestión. Y son los mismos que, creyendo engañar a sus profesores, entregan textos maravillosos, redactados por alguna Inteligencia Artificial. Y muchos profesores les aceptan y felicitan por temor a la reacción de sus alumnos o para no ser etiquetados como malos docentes. 

Y entonces, desde la escuela y la familia, se deja crecer esta situación; y con esa actitud, se alimenta un grave problema en la educación escolar; porque, además de limitar su aprendizaje, se les hace creer a los niños y jóvenes estudiantes que engañar, hacer fraude y copiar es lo correcto porque todos lo hacen y las escuelas lo toleran, lo permiten y hasta, en ocasiones, lo premian. Pero lo más grave, en verdad, es que se les anula la curiosidad por aprender y se les nulifica su capacidad para pensar y aprender a resolver problemas en lo que las Inteligencias Artificiales no les sabrán echar la mano, de manera tan insolente y brutal como ahora lo hacen, al hacer a un lado su creatividad y su capacidad natural para pensar. 

Claro que, como siempre, hay excepciones entre alumnos, profesores, padres y autoridades educativas que se esfuerzan por ser mejores cada día, en la escuela y en la sociedad. Y en ellos se cifra la esperanza de que la mala aplicación de la Inteligencia Artificial no haga a un lado el sentido humano, social y personal de la verdadera Educación. Porque, como el libro y el internet, la Inteligencia Artificial puede ser y ya lo es, una gran aliada para el desarrollo de la Inteligencia Humana.

 

Comentarios

Estimados lectores, profesores y alumnos, les comparto este breve artículo para que me ayuden a reflexionar sobre el tema.
Saludos,
Anónimo dijo…
Estimado maestro Frías, además de interesante su texto es muy pertinente, en el contexto europeo el tema que usted magistralmente trata es objeto de debates, afiliados unos a favor y otros en contra. Efectivamente como usted bien lo menciona, hay una especie de "complicidad equivocada" cuando todos simulamos que está bien el uso de la IA cuando algunos alumnos producen textos brillantes y en la realidad escolar no son tan brillantes. Dicen los que saben mucho de este asunto que los alumnos que usan en exceso la IA irán en deuda cognitiva, es decir, dejarán de pensar y le deberán al conocimiento, al conocimiento que deben tener. Con su texto se abre una línea de diálogo interesante. Le mando un abrazo desde Los Mochis con mi afecto incrementado.
Estimado Dr. Adán, la IA, como toda innovación, tiene sus pros y contras, sus aliados y detractores; pero lo importante es la manera de aprovecharla como un recurso que potencie y enriquezca el desarrollo social y humano. Países europeos con alto desarrollo educativo, la están sacando de las aulas y del sistema de educación básica; los asiáticos, en cambio, la implementan muy fuerte en todos los niveles educativo. Pero con alumnos, que no saben ni cuántas letras tiene el abecedario, que no distinguen y no saben explicar un diptongo ni un acento diacritico, con alumnas adictas al tik tok y que ignoran por completo a los exponentes de la Cultura, es un gran riesgo educativo dejar su escolaridad a merced de una Inteligencia Artificial que mi siquiera saben explicar.
Y sí, es un debate necesario al que no le queremos entrar..
Saludos, su amigo, José Manuel Frías Sarmiento
Marité Ibarra dijo…
Buen día en vacaciones!!! Profesor José Manuel, qué interesante texto sobre la utilización de la IA en el contexto educativo. He escuchado a algunos compañeros que están estudiando la maestría sobre el uso de esta inteligencia artificial al momento de realizar sus tareas y ensayos. Dicen que les ahorra mucho tiempo y energías. Qué las tareas resultan ser fabulosas y de éxito rotundo. Ahora lo veo con mayor claridad. Cómo usted lo dice claramente, estás herramientas digitales pudieran resultar realmente eficaces si se aprovechan de la manera correcta. Ahorita están en auge y cada vez seguirán modernizandose y facilitando el pensamiento sin ningún esfuerzo.
Ya se ven las consecuencias a corto plazo, qué más se esperará??
Este tema da mucho qué hablar...
Saludos a toda la comunidad lectora y escritora de este reflexivo Blog!!!
Estimada Marité, las herramientas se crean para hacer mas rápido y mejor nuestras actividades sin dejar de lado la creatividad. Es hacer lo que nos corresponde con mayor facilidad, pero no dejar de hacerlo para que una máquina que no siente, que no socializa, suplante la emoción, el afecto y el toque que nos humaniza.
Saludos

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