“La utopía está en el horizonte, camino dos pasos, ella se aleja dos pasos. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso; sirve para caminar.”
“RECUERDOS
GALEANESCOS”
Por:
Adán Lorenzo Apodaca Félix
En
abril pasado, se cumplieron once años de que el inmenso escritor uruguayo
Eduardo Galeano abandonará este mundo. Aunque no perteneció al Boom
latinoamericano su obra marca huella en los ámbitos de la literatura. Galeano
tiene un don que solo los grandes autores poseen, con la sola referencia a los
títulos de sus libros, lo introducen a uno en dinámicas profundas de reflexión.
Sus textos producen ese efecto lector sintético. Claro que no es malo eso, por
lo contrario, es una magia autoral que embelesa y seduce.
En los círculos
educativos y académicos es muy común cuando alguien se refiere a la institución
educativa como el espacio en el cual se construyen los sueños, el domicilio por
excelencia de la utopía, ahí está citado Galeano, muchos lo citan o citamos en aquella
metáfora que expresa: “La utopía
está en el horizonte, camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte
se corre diez pasos más allá. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso;
sirve para caminar.”. No hemos leído la obra completa, pero recurrimos a
él cuando queremos hablar de las utopías. Con solo tres renglones ya comunica
mucho.
Con el libro
“Las venas abiertas de América Latina”, sucede lo mismo, muchas personas sin haber
leído completamente el texto que apareció en versión original en 1971, lo referenciamos
dándole un sesgo presentista, denunciando que la explotación no ha cesado y la
pobre América está quedando vacía de tanta extracción de sus productos. Este
libro se lee con solo repasar el título, ahí reside la grandeza de Galeano.
Galeano
tiene esa visión presentista con su obra “Patas arriba: La escuela del mundo al
revés”, en él, hace una crítica a las miserias de la sociedad contemporánea,
dice de ella que ha equivocado el rumbo, que está haciendo las cosas al revés.
Eso es exactamente lo que sucede en México, parece que las cosas están
haciéndose al revés en una lógica incomprensible. Citemos solo algunos
ejemplos.
La
prensa, la radio, la televisión y con mayor vigor las redes sociales nos traen noticias
de que hay tesoreros federales, estatales y municipales que están presos porque
roban el dinero del pueblo, se les colocó ahí para que lo administraran de la
mejor manera, no para que se lo robaran.
Esos
mismos medios, dan a conocer también los casos de jueces que están en la cárcel
por que se excedieron en el “torcimiento” (aplicación) del derecho, no hicieron
sus funciones como debían en su carácter de encargados de impartir de forma
imparcial la justicia, la paradoja es que se las están impartiendo a ellos.
Tiene razón Galeano, el mundo está “patas arriba”.
El
mundo está al revés, vivimos en la hipertecnologización, la actual es la época en
la cual hay más sofisticados dispositivos de comunicación, pero es la época en
la cual existen más personas extraviadas. Hay más aparatos de comunicación,
pero hay más soledad en las personas. Definitivamente,
el mundo está al revés. Vuelve a tener razón Eduardo Galeano.
Madres
que buscan afanosamente desde hace años a sus seres queridos, madres que
escudriñan en las llamadas fosas clandestinas diseminadas a lo largo del
territorio nacional, madres que sudan horadando con palas, picos, varillas y
machetes, madres que recorren desiertos, playas, marismas, cerros y valles
buscando afanosamente a sus hijos, padres, esposos, hermanos y demás
familiares, madres que se cortan, se hambrean, se desmayan y espinan. La
paradoja es que los que deberían buscarlos, andan pegados a ellas dándoles “protección”
desde patrullas con aire acondicionado. Abro la interrogante ¿Qué no debería
ser al revés?
Definitivamente
el mundo está al revés, periodistas que son los voceros del pueblo son silenciados
para que no hablen y comuniquen cuando ellos lo que saben hacer es justamente
eso. El periodismo serio y comprometido ha desaparecido y el temor, tiene que
ver en ello, ahora, el pueblo está informado por los llamados “creadores de
contenido”, personajes que en muchos casos distorsionan a la realidad. Parafraseo
a Umberto Eco cuando sostenía la idea de que, en las redes sociales, podían los
idiotas colocarse al lado de un Premio Nobel.
Sigue
Galeano teniendo razón, el mundo está patas para arriba, funciona al revés, eso
lo constato cuando veo transitar por un boulevard de mi ciudad a tres camionetas
de la Marina Armada de México, se desplazan velozmente, lo hacen de esa forma
vertiginosa para escabullirse de la vigilia de un joven que en motocicleta sigue
al desplazamiento de las patrullas para informar de su ruta, los halcones o punteros
haciendo su trabajo. La Marina Armada de México perseguida, apenas se pueda creer
diría mi abuela Tola de Charay. Definitivamente el mundo al revés del que
hablaba Galeano es posible verlo en este México lindo y querido, México en el
que están tirando a dar, manera como alguna vez lo referenció Joaquín Sabina en
la canción “1968”.

Comentarios
Y siento una pena tan grande que los jóvenes universitarios de hoy no sepan ni siquiera pronunciar su nombre, menos entender lo que Usted tan bien describe de su narrativa tan actual en las circunstancias que nos determinan hoy por hoy.
Más tristeza e impotencia me da saber que las propias instituciones de educación superior abdican de su encomienda de hacer que los chavos, futuros profesores, sepan de Galeano y de sus análisis sociales y literarios. Cuánto aprenderíamos, todos: profesores y estudiantes, si leyéramos al gran Eduardo Galeano. el que según cuentan decía que la Utopía, inalcanzable de por sí, servía, al menos, para hacernos caminar. Y al caminar, avanzamos y miramos al mundo desde otra perspectiva. Si eso se lograra en y con la educación de hoy, ¡Cuán Grandes seriamos!!!
Saludos, su amigo, José Manuel Frías Sarmiento, un Utópico de aquellos que leyeron a Moro y aprendieron con Eduardo Galeano, como Usted.
Le mando un gran saludo hasta la bella ciudad de los Mochis!!!