“La educación tomada, untada o hasta contada, contiene altas y concentradas dosis de respeto, de amistad, de cooperación, de responsabilidad y de intensa motivación”

 


 



¡AH, QUÉ BUENA MEDICINA!

 

Luis Damián Bernal Millán

 

Señoras y señores, jóvenes y señoritas, niños y niñas, en esta ocasión les vengo a ofrecer un producto de calidad, una medicina maravillosa que no puede faltar en su vida diaria. Este producto se llama “Educación” y está elaborado con los más finos ingredientes: contiene valores y virtudes como respeto, tolerancia, solidaridad, fortaleza, amistad, lealtad y muchos otros más que le harán vivir en paz y con felicidad.

Esta medicina le procura calma y cura todo tipo de mal social, por ejemplo, es excelente para prevenir la violencia, la delincuencia, el alcoholismo y la prostitución. También cura la pobreza y previene la emigración, ya que una persona que cuenta con educación tiene más oportunidades de adquirir un mejor empleo y no verse en la necesidad de hacer cosas malas o ir al país vecino a sufrir discriminación y hasta arriesgar la vida por ganar unos cuantos dólares para cubrir las necesidades de su familia. No, señoras y señores, con este maravilloso producto llamado educación, esto ya no pasará.

Lleve el producto, señorita, llévelo usted caballero, le aseguro que no se va arrepentir y me lo agradecerá toda su vida, muchas personas que lo han adquirido lo recomiendan ya que les ha cambiado la vida para siempre. Pare de sufrir y hacer sufrir a quienes lo rodean, sea feliz adquiriendo esta maravilla educativa que con todo gusto yo le vengo ofreciendo hasta las mismas puertas de su escuela y hasta la plazuela de su comunidad.

Usted señorita profesora que nomás pela los ojos al oírme, adquiera el producto pedagógico que de seguro le ayudará a que realice mejor su trabajo, contiene ingredientes que le pueden ayudar a realizar mejores prácticas en su escuela con sus alumnos, pues su fórmula está enriquecida con altas dosis de vocación y de profesionalismo y, mire usted, fíjese muy bien, para lograr un mayor efecto los investigadores de los laboratorios de las más grandes universidades le han añadido una buena cantidad de entusiasmo personal.

Señor padre de familia, sí señor, usted que mira para todos lados como buscando a ver a quien le estoy hablando, es muy importante que  adquiera este producto, aplíquelo todos los días, y le ayudará a ser mejor padre, porque su hijo mirará el cambio en su persona y se reflejará en usted; si usted lo usa a diario, es decir todos los días, su hijo tratará de ser como usted, usted será su ejemplo a seguir; por eso, mi estimado y apreciable padre de familia, es muy importante que adquiera este maravilloso producto, porque contiene ingredientes que le harán ser un mejor padre y una mejor persona; porque, mire nada más, se lo voy a decir porque usted me ha caído muy bien y me inspira mucha confianza, este portento natural que yo le estoy casi regalando por una módica cuota voluntaria, contiene amor, mucho amor, mezclado con harta responsabilidad, este ingrediente es muy importante para que los hijos aprendan a ser también responsables como lo son sus padres. También contiene respeto, porque los hijos merecen respeto y para respetar hay que empezar por respetarse a sí mismo. Y este producto, créalo, por favor, le hará ser una persona respetable con usted y con su propia familia. Y si lo duda, no me crea a mí, fíjese usted en todas las familias que consumen este producto llamado educación, véalos con cuidado y verá lo distintos que son a usted y a todos los demás.

Este producto, joven señora que apenas empieza a ser mamá, viene también en presentación infantil y es ideal para todos aquellos niños que no respetan a sus padres ni a sus maestros, esos pequeños groseros que hacen bullying a sus compañeritos en la escuela, esos niños que no hacen sus tareas escolares y tampoco ayudan en las labores del hogar. Este producto, señoras madres de familia, hará de estos niños unos alumnos ejemplares, convertirá a sus hijos en la envidia de sus amigas al verlos tan bien portaditos, serán los compañeros ideales, porque, se lo repito una y otra vez, la educación tomada, untada o hasta contada, contiene altas y concentradas dosis de respeto, de amistad, de cooperación, de responsabilidad y de intensa motivación, ya que los niños son el futuro de la sociedad y si queremos construir  una sociedad sana, debemos empezar por preparar buenos cimientos; por eso hay que fortalecer con este maravilloso producto la salud emocional y el conocimiento intelectual de sus pequeños.  Señora, señorita, no lo piense más, Llévelo, llévelo, porque se acaban y ya sólo me quedan estos dos cartones que me mandaron de la SEPyC. 

Comentarios

Estimados lectores, les compartimos este divertido y pedagógico relato de Luis Damian, en un formato coloquial para explicar los beneficios de la Educación.
Saludos, esperamos se diviertan y escriban sus comentarios.

Anónimo dijo…
Lo felicito compañero Bernal por su texto está muy ameno. En 1902 un notable español don Miguel de Unamuno escribió una novela que se llama "Amor y pedagogía", sugiere en esta novela que el amor y la pedagogía son una buena mezcla para educar. Como usted bien lo demuestra "El humor y la pedagogía" también pueden educar bien. "Yo diría, pase educador, pase educadora, lleve estas ideas de Bernal y le vamos a echar otra y otra. ..para que eduque bien". Con mis atentos saludos desde Los Mochis.
Marité Ibarra dijo…
Es un texto creativo donde la educación es asimilada a una medicina que remedia todos los males de la humanidad.
Ojalá cambiara la manera de pensar y de actuar en verdad, del ser humano.
Saludos compañeros!!!

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