"Intentas trasmitir cosas a la generación más joven, incluso, cuando ves el aburrimiento en sus ojos"


 


LLEGAR A VIEJO 


José Manuel Frías Sarmiento 


Acabo de leer dos fragmentos de un discurso atribuido a Clint Eastwood y me quedé un rato sumido en tristes e inquietantes pensamientos. Clint reflexiona en la soledad de los ancianos; en el cruel abandono de la propia familia cuando ya no se tiene nada para ofrecerles, nada material, por supuesto, porque afecto, historias y recuerdos tienen al por mayor. Sólo que ese tesoro a quienes todavía pueden andar por sí solos, no les importa. Y entonces, con sus amigos, elogian la vejez como un trofeo que presumen si se trata de sus padres, por haber vivido tanto; aunque después de la foto presumida, no les quede ni un recuerdo para compartir con esos viejos que tanto necesitan de su compañía.

Y es que no es tanto lo que piden, sólo que les escuchen y un rato, muchos ratos, de compañía. Pero que les escuchen con atención y con verdadero interés, que no sean sólo una escucha condescendiente y algunas, muchas, veces, con mal disimulado aburrimiento, porque muchos mi siquiera intentan ocultar su fastidio, al pensar, tal vez, que los viejos, dirían ellos, ya ni se dan cuenta que les enfadan con las historias que repiten siempre que los van a visitar.

Y esto lo aclara muy bien Clint Eastwood, un señor de 96 años, al explicar, en ese memorable discurso en el que expresa su sentir en la vejez que ahora vive: "Te descubres repitiendo historias, agregando detalles, no para convencer a nadie, sino sólo para sentir que sigues conectado a algo"

Y remata con una frase dolorosamente educativa: "Intentas trasmitir cosas a la generación más joven, incluso, cuando ves el aburrimiento en sus ojos".

Y es que así lo dijo Emilio Durkheim, hace ya muchos años, cuando los alumnos escuchaban a sus maestros y los niños y jóvenes respetaban a las personas mayores, más aún, si de personas de avanzada edad se trataba; el sociólogo francés dijo, más o menos, que la Educación consiste en la trasmisión que las generaciones adultas hacen a las generaciones jóvenes, de los valores, normas, conocimientos, saberes, habilidades y comportamientos sociales, profesionales y culturales que requieren para desarrollarse y convivir con éxito y armonía en la Sociedad de su tiempo.

Y, sí, esa reflexión del querido actor y director de cine nos cala hondo y me deja pensando, porque sin tener sus 96 años de experiencia vivida, miro ese letal aburrimiento en los ojos de los alumnos cuando, cómo dice Clint Eastwood, nos descubrimos contando historias, agregando detalles, no para convencer a nadie, sino sólo para sentir que seguimos conectados a un cachito del intelecto estudiantil que antes compartía las aulas y el conocimiento con sus maestros, en una charla con discusiones y alegres desencuentros filosóficos y educativos. 

Me desarma el pensamiento pedagógico de sentir que ya no podemos cumplir lo dicho por el Durkheim que conocí en mis tiempos de formación profesional, pues cada vez es tan difícil trasmitir algo a quienes tienen los ojos idos y la mirada perdida en una ligera pesadez que no alcanzamos a despejar.

Por eso, los dos fragmentos que les comparto me pusieron triste y desconsoladamente a pensar.

Y para cerrar esta reflexión con algo del mismo tema, les comparto una excelente canción del inmenso Joan Manuel Serrat, escrita por allá en 1987.


Llegar a viejo 

Joan Manuel Serrat 


Si se llevasen el miedoY nos dejasen lo bailadoPara enfrentar el presenteSi se llegase entrenadoY con ánimos suficientes
Y después de darlo todoEn justa correspondenciaTodo estuviese pagadoY el carné de jubiladoAbriese todas las puertas
Quizá, llegar a viejoSería más llevaderoMás confortableMás duradero
Si el ayer no se olvidase tan aprisaSi tuviesen más cuidado en dónde pisan
Si se viviese entre amigosQue, al menos, de vez en cuandoPasasen una pelotaSi el cansancio y la derrotaNo supiesen tan amargo
Si fuesen poniendo lucesEn el camino, a medidaQue el corazón se acobardaY los ángeles de la guardaDiesen señales de vida
Quizá, llegar a viejoSería más razonableMás apacibleMás transitable
Ay, si la veteranía fuese un gradoSi no se llegase huérfano a ese trago
Si tuviese más ventajasY menos inconvenientesSi el alma se apasionaseEl cuerpo se alborotaseY las piernas respondiesen
Y del pedazo de cieloReservado, para cuandoToca entregar el equipoRepartiesen anticiposA los más necesitados
Quizá, llegar a viejoSería todo un progresoUn buen remateUn final con beso
En lugar de arrinconarlos en la historiaConvertidos en fantasmas con memoria
Si no estuviese tan oscuroA la vuelta de la esquinaO simplemente, si todosEntendiésemos que todosLlevamos un viejo encima



Comentarios

Estimados amigos, les saludo con gusto y les dejo este relato y una canción de Serrat, con la ilusión de que lean y dejen un comentario.
Saludos, su amigo, José Manuel Frías Sarmiento
Marité Ibarra dijo…
Buenos días comunidad lectora y escritora. Profesor Frías yo me pregunto, qué piensan los jóvenes en las aulas cuando sus ojos están idos, cuando el maestro intenta conectar con esos ojos de aburrimiento. Entiendo al maestro. Y trato de entender al joven. Sin embargo, llegar a viejos a todos nos va a suceder, si tenemos suerte, ya que la muerte siempre está latente.
Muy interesante el tema que trata en este texto.
Saludos grandes maestro!!
Marité, son dos temas en uno los que pone en reflexión Clint Eastwood: Uno es el abandono de las personas cuando ya no son jóvenes. Esa soledad a la que se les condena sin pensar que son seres humanos que requieren de compañía, más incluso, que cuando eran jóvenes.
El otro, es el desdén de los más jóvenes por lo que dicen los adultos, viejos o no tan viejos, simplemente, por ser mayores que ellos y pensar que, por eso ya son anticuados y no embonan con sus actuales diversiones. Olvidan el aspecto social, la necesidad de interactuar para compartir conocimiento y afecto.. olvidan que el ser humano lo es porque respeta y atiende y escucha a los demás.
Esto es más intenso, cuando se olvida que esas personas mayores nos dieron alegrías, afecto y apoyo, como los padres a los hijos, los abuelos a los nietos... a los que se piensa que se les hace el favor de irlos a ver, por una hora, muy de vez en cuando
Saludos y gracias por comentar.
Eso comenta Clint en ese breve discurso
Marité Ibarra dijo…
Muy interesantes sus observaciones y gracias por compartir.
Saludos!!!

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