“Un día juego a ser mamá y otro a ser estudiante y aprendiz, otro día juego a ser una lecto-escritora, a trabajar con responsabilidad, juego a aprender y desaprender...





¿SEMILLA O ROSA?


Larissa Elit Hernández Flores


Hoy siento que crecen un millón de espinas que trato de esquivar. Soy una rosa, con mucha carga y fuerza tratando de retoñar; pero cada broto que nace de mí lleva una gran carga y responsabilidad. ¿Cómo florecer entre tanta responsabilidad? Un día juego a ser mamá y otro a ser estudiante y aprendiz, otro día juego a ser una lecto-escritora, a trabajar con responsabilidad; juego a aprender y desaprender para llegar a una etapa donde retoñar botones nuevos que me llevarán a enseñar a alguien más. Los botones que intento dar con tanto amor para orientar a alguien más, de vez en cuando me dejan en sequía y mis brotes más pequeños piden de mi presencia y me reclaman con frecuencia. Mi pregunta constante es ¿en qué instante mis pétalos brotaron con tanta facilidad? Hoy me encuentro perdida entre líneas paralelas en las que pareciera que soy semilla y luego un pequeño tallo, después un par de hojas, un botón a punto de abrir y una rosa roja rozagante a punto de vestir de gala con sus pétalos. Tanta diversificación de esta pequeña semilla que intenta florecer o rosa que va perdiendo hojas viejas ante cada atardecer, me hace perecer en ese largo trayecto para florecer.

 

Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Hola Larissa!! Me gustaron las similitudes que haces de la flor, la semillas con las responsabilidades y compromisos que se tienen, se me hizo creativo y original.
Saludos!!!
GILBERTO MORENO dijo…
Que tal Larissa, bello texto el que nos regalas, no me había tocado leerte, pero veo que tienes talento para la poesía. Esa creatividad que muestras en la comparativa del la flor y le espina con lo cotidiano de la vida, es genial. Saludos, Gilberto Moreno

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