“Mil veces repetía / Si hay camino lo hallaré / Y enfiló su andar a la Utopía / Y muchos al verlo que se iba / Se reían”
ES HORA DE
PARTIR
José Manuel
Frías Sarmiento
Se ajustó las gafas
Se quitó el sombrero
Se talló los ojos
Y se fue en silencio
Es hora de partir
Dijo por dentro
Cerró la puerta
Y caminó muy lento
Nadie supo su pesar
Nadie pudo verlo
En su salida
Se va feliz dijeron
Y él sólo sonrió
A los pocos que miró
En su despedida
Pasó toda su vida
Platicando
De los bienes
Que a diario recibía
Y muchos lo miraban
Murmurando
Que sólo presumía
Presumir qué
Se dijo al caminar
Entre sillas
Que miraba tan vacías
Y sintió un fuego letal
Al recordar que ahora
Como antes
Sus palabras
Y sueños
Nadie oía
La vida se alejaba
Despacito
Bordeaba las orillas
De la muerte
Royendo las entrañas
Que bullían
En un grande perol
De lava ardiente
Sacó su termo
Deslizó la tapa
Y tomó un suave y delicioso
Trago de Nepente
Mientras las ideas
Formaban olas
Dentro de su mente
Su pensar no hallaba ideas
Su sentir ahogaba el corazón
Y mil palabras asediaban a su mente
En busca de respuesta
Si no del todo muy correctas
Por lo menos sensatas y prudentes
A miles de conductas
De personas
Que a simple vista
Parecían inteligentes
Y así con el alma
Cayendo en pedacitos
Cual mantra
Mil veces repetía
Si hay camino
Lo hallaré
Y enfiló su andar
A la Utopía
Y muchos
Al verlo
Que se iba
Se reían.

Comentarios
Saludos, José Manuel Frías Sarmiento
De forma agradable iniciamos este día!!!
Saludos a todos los lectores de este Blog!!
Saludos, José Manuel Frías Sarmiento
Saludos, su amigo, José Manuel Frías Sarmiento
Usted ya es reconocido por promover la educación y la escritura. Ganó un premio nacional por un cuento que me hace pensar en una sirena.
Me acordé de Javier Valdez, le dieron dos premios internacionales por su trabajo en periódismo. Fue después de su muerte fue cuando más paisanos culiacanenses conocieron su nombre. Javier dejó un legado.
Usted también va dejando un legado, no sólo para estudiantes y maestros, también en el mundo de los intelectuales y la gente común como la familia, y fuera de la localidad. Cuándo me tocó ir a la sierra de Badiraguato, por allá cerca de la sierra de chihuahua y Durango. Me dijeron algunas adolescentes que al maestro de primaria le encantaban mis textos y ojalá me pudiera conocer. ¿Hasta dónde y cómo nuestro colectivo literario están llegando a personas que no nos conocen? Hay quiénes me preguntan por "El libro verde".
Me viene a la mente Francisco Toledo, pintor y activista, se dice que fue reconocido internacionalmente, pero en México ¿cuántos supimos de él solo por la noticia de su muerte?
Eso es un legado... Cuando no hemos podido incidir ni tantito en esa modorra intelectual?
Saludos, tu amigo, JM, El Tal Frías S