“Las cucarachas son asombrosas y resistentes, han desarrollado habilidades y modos de supervivencia extraordinarias"



 



MIS AMIGAS LAS CUCAS

 

Marité Ibarra

 

Los días cada vez son más cálidos, y las noches más ardientes, el sudor escurre por nuestro cuerpo, gotea sensualmente por la espalda y las piernas, el pavimento humea y los rayos ultravioletas entran directamente a nuestra cara y brazos, te atraviesan todas las capas de piel en un dos por tres. La cabeza se te pone caliente y te surge el mal humor de forma automática, con el cuerpo todo pegajoso, piensas; ¡aún estamos en primavera!! Pero el verano agarra dos estaciones juntas ¡qué le importa hacernos sufrir antes de tiempo!

El calor te incomoda, pero sabemos también que es el tiempo de las ciruelas y los mangos, de los heladitos y los raspados, y de los caldos hirviendo, ya sea una rica cazuela o un caldazo de pollo, albóndigas o cocido.

Este clima tropical, húmedo y sudoroso, es propicio para que ciertas “amiguitas” aparezcan en nuestros hogares; las amistosas y grandiosas Cucarachas. Estas huéspedes indeseadas, que llegan y se reproducen intensamente, dejando sus huevecillos pegados por donde sea y un aroma muy peculiar, pero olvidamos algo importante, también son seres vivos que buscan un hogar y comida, y con este rico calorcito su ciclo vital se acelera y proliferan exitosamente.

A estas amigas nos las podemos encontrar en la cocina, en el baño, en nuestra basura, investigando terrenos, comiendo lo que puedan, no son agresivas, no buscan pleito, sólo desean aparearse, pasearse por tu casa y transitar libremente por tus pisos limpios, pero en caso de hambre severa o una presencia de plaga mortífera de ellas mismas, sí te pueden morder, no picar, morder digo. Aunque no es su comportamiento habitual, pero en caso de ser necesario, porque el hambre es canija y la competencia también, pueden morder los dedos, las pestañas, el ombligo o donde se les antoje, causándote picor, ardor e irritación en la zona afectada.

Las cucarachas son asombrosas y realmente resistentes, han desarrollado a lo largo de los años, habilidades y modos de supervivencia extraordinarias. Hay que reconocerles algo muy interesante, que las cucarachas pueden vivir sin cabeza por algunos 7 días o incluso más, y mueren principalmente por tener sed, no tanto por el hecho de estar sin cabeza ¡qué cosas!

Las Cucas pueden comer de todo, su dieta no es nada estricta, desde Resistol y cartón hasta comida riquísima pueden probar. Papel, jabón, cabello, excremento están dentro de su plan alimenticio, también son caníbales, ya que sus congéneres muertos, de igual forma les resultan apetitosos.

A su vez, pueden contener la respiración hasta 40 minutos y atrapar burbujas de aire para sobrevivir bajo el agua, ¡son todas unas guerreras! Además, son demasiado rápidas, reaccionan antes que tú, y pueden meterse en diminutos lugares, a modo contorsionista pueden colarse por pequeños hoyos y acomodarse en ranuras inaccesibles.

Existe un mito respecto a estas chiquitinas, que según si explotara una bomba nuclear y se acabara la vida humana en el planeta, las cucarachas sobrevivirían, se harían radioactivas, mutarían y se formaría una nueva especie reinante, ¿qué tan cierto hay en esta aseveración?

Bueno, una cucaracha adulta puede vivir entre 100 a 400 días, dependiendo de las condiciones en las que permanezca, ahh y que no pierdan la cabeza. Es cierto que pueden resistir a la radiación mucho más que los humanos, pero tampoco son inmortales, obvio que sí se mueren, ¡son seres vivos! Ellas tampoco sobrevivirían a un cataclismo de tal magnitud. A pesar de resistir altos grados de radiación, pueden morir fácilmente con unos efectivos insecticidas o un buen chanclazo.

Con el aumento de las temperaturas y las irregularidades climáticas de estos últimos años, la adaptabilidad de estos increíbles insectos amplían el margen de propagación y actividad de las cucarachas, y aunque mucho te esfuerces por eliminarlas, resígnate a que forman parte ya de la nueva normalidad urbana y suburbana en cualquiera de sus modalidades, y que hasta en las mejores familias se hacen presentes; ellas no saben de clases sociales ni de altas alcurnias,  visitan por igual al humilde y al encumbrado, recordándonos que, al final, todos compartimos el mismo planeta. Y más que una simple plaga doméstica, las cucarachas se han convertido en un silencioso recordatorio de cómo los cambios ambientales y formas de vida, están transformando nuestra convivencia con especies que, para bien o para mal, han demostrado una capacidad de supervivencia tan antigua como admirable, y que no deja de prosperar, siempre avanzan, ocupan espacios y se hacen presentes.


Comentarios

Estimada Marité, todos los seres vivos, admirables, repulsivos, benéficos, malignos o perniciosos, son dignos de admiración, como estructuras biológicas que son parte del ecosistema en el que vivimos; por una u otra razón, existen las cucarachas, y seguirán existiendo aunque muchos nos esforcemos por acabarlas o sacarlas de nuestro entorno. Y, quién sabe, algún día pueden ser los seres que vuelvan a generar otras formas de vida terrenal... o marítima, como sus primas, as cucarachas de mar.
Por lo pronto, te felicito por traer este tema al Blog
Saludos, José Manuel Frías Sarmiento
Marité Ibarra dijo…
Profe Frías, las cucarachas de mar, sí que son más feas, no me gustan en absoluto, pero como bien lo dice son parte del ecosistema en el que vivimos. Y nos guste o no, las cucarachas con las que estamos acostumbrados a vivir, tienen su razón de ser, sinceramente son grandiosas...pero repulsivas.
Sí que he dado lata esta semana, le agradezco mucho este espacio y la gran oportunidad de estar con todos ustedes los integrantes del Blog.
Le mando un grandioso saludo a todos!!!
Seguimos leyéndonos!!!

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