“Me interesa la educación, crecer como persona y profesional y, sobre todo, ser ese apoyo seguro para todos esos niños que en casa no lo están”
CONSTRUYENDO
MI VOCACIÓN
Julissa
Guadalupe Vélez Rodríguez
¿Qué he hecho en mi realidad educativa?
Gran pregunta que me hizo el Maestro Frías, sinceramente nunca me había
preguntado a mí misma algo así, pues a lo que recuerdo, si me gustaba la
escuela, pero sólo me quedaba con lo que mis maestros me decían y era todo; en
ocasiones me frustraba cuando no lograba comprender algo y, como siempre fui
muy penosa, no preguntaba en la escuela, le preguntaba a mis padres, sin
embargo no podían ayudarme, pues tampoco le entendían, así que lo único que me
quedaba era buscar en internet más que nada ejercicios matemáticos, conforme
iba avanzando en los grados, se complicaban más, pero como me gustaban mucho y
era de mis materias favoritas, buscaba la manera de entenderle, y ahora que lo
pienso, sólo era en esa materia.
Siempre fui muy amiguera de los
maestros, cabe aclarar que no los compraba, sólo me caían bien y me acercaba a
ellos, les daba regalos, pues soy muy detallista y ellos también me dejaban saber
que me apreciaban, pero se quedaba hasta ahí, pues aunque siempre supe que
quería ser maestra, nunca les pregunté cómo habían llegado ahí, si era difícil
serlo o preguntas que me ayudaran a decidir si era buena profesión, como dice
el Maestro Frías, nos quedamos en lo
tradicional de la escuela y nunca preguntamos más allá, desaprovechando las
oportunidades que se nos ponen enfrente por no estar preparados.
¿Qué si admiro a mis maestros? Claro
que los admiro, a unos cuántos les he dicho que quiero ser como ellos, pues se
nota que les gusta lo que hacen y sus clases se vuelven mis favoritas, pero
también he aprendido como no quiero ser, de otros maestros. Siempre he sido
buena para la escuela, aunque soy algo tímida me gusta estar en la escolta,
participar en clase, ser la jefa de grupo, y estar dentro de los tres primeros
lugares, mi sueño como mencioné desde chica, es que quiero ser maestra, de
preescolar, pues los niños chiquitos me gustan mucho, ya que son muy amorosos y
siempre andan detrás de ti, he llegado a pensar si me gustaría subir de puesto,
como directora o supervisora, sin embargo, como ya no trabajaría tanto con
niños, por el momento pienso que no.
Y ahora bien, ¿qué he hecho para
llegar a dónde siempre he soñado? Quiero decir que nunca fui fan de leer, me
aburría y no le encontraba sentido, sin embargo, hoy que ya crecí, me
comenzaron a llamar la atención libros sobre salud mental y sobre cómo hablar
en público, el año pasado me sorprendí, pues leí dos libros, el primero “El
camino fácil y rápido para hablar efizcamente”, de Dale Carnegie; habla sobre
técnicas que utilizan los mejores speakers para dar conferencias, mencionando
que el nervio nunca se va, sólo se aprende a controlarlo, y el segundo fue
“¿Por qué nadie me lo dijo antes?”, de la Dra. Julie Smith, en él encontré
herramientas psicológicas para cuando nos sintamos desmotivados, también
herramientas sobre el miedo, el estrés, la depresión y ansiedad. Son libros que
me han ayudado como persona y que he aprendido algo que puedo aplicar en mi
vida diaria. Así que eso es lo principal que he hecho para llegar a cumplir mi
sueño, conocerme, estar bien conmigo misma y entender mis capacidades. Después,
algo que me ha acercado más a lo que quiero, es ser maestra sombra, pues tienes
a cargo a un niño con alguna Barrera para el Aprendizaje y la Comunicación
(BAP) que necesita que lo apoyes y le expliques lo que la maestra dice para
todos, las veces que sea necesario para que el niño la lleve a cabo, por lo que
he ido a pequeños cursos o charlas en donde me explican cómo puedo trabajar con
ellos de la mejor manera posible y que puedan lograr ser independientes, he
tomado cursos de maestra sombra, de autismo, he visto conferencias de
Aprendamos Juntos que BBVA sube a su canal de youtube, pues es un tema que me
gusta mucho y me apasiona, la cual me ha abierto varias puertas a conocer
distintas escuelas, maestros, alumnos con los cuales he aprendido muchísimo y
que me confirma que si quiero llegar a mi meta de ser maestra.
Pero, durante mis cuatro años de
universidad, me pregunto, ¿con qué conocimientos me quedo? Me quedo
principalmente con la ortografía, es una materia que nos dieron en el primer
semestre, la cual me gustó mucho, pues tener buena ortografía es una de mis
pasiones, y el hablar de acentuación, de palabras agudas, graves y esdrújulas
se me hace muy sencillo, aunque debo aclarar que cuando el Maestro Frías nos
enseñó en una clase sobre ortografía no sabía nada de lo que preguntaba,
confirmando que sólo conocemos una esquinita del mundo; luego, otra materia que
me encantó y pues creo que es porque me hubiera gustado estudiar para
psicóloga, es la de Psicología educativa, en ellas revisamos los paradigmas que
hay como es el conductismo, cognitivismo, el sociocultural, el humanista y los
diferentes teóricos como Skinner, Pavlov, Piaget, Vygostsky, Bandura, Rogers,
que después de 4 años no he olvidado de que trata cada una. Además de que en
ese semestre que fue el segundo, tuve la primera experiencia educativa como
“maestra” ya que realicé mis prácticas en un kinder, el área a donde me quiero
dedicar, el cual, aunque solo fui a observar, las maestras me recibieron muy
bien, al igual que los niños y hasta las mamás, fue una experiencia muy bonita
que después de 2 años regresé a ese plantel a hacer mi servicio y aunque sigo
de practicante ya me cuentan como una maestra más. Mi obsesión sobre el
Autismo, el TDAH, síndrome de down, etc., surgió con la materia de Problemas en
el aprendizaje escolar, pues en ellas se desglosaron cada una y sus
características, haciendo que por fin les platicara sobre un tema que había
visto en la universidad a mis padres, pues fue de las únicas veces que me leí
toda la antología sin que la maestra lo haya pedido de lo que quería saber para
poder ayudarlos y fue cuando me metí de maestra sombra.
Ahora con la influencia del Maestro
Frías, que me hizo ver si sólo he estado recibiendo el conocimiento o lo estoy
poniendo en práctica, o qué tipo de estrategias utilizo para llevarlo a cabo,
me pongo a pensar en la perspectiva que tengo sobre la educación ya que estoy
un paso más cerca, de entrar a ella, como mencioné anteriormente mi sueño es
ser maestra, que gracias a las prácticas y al servicio social lo he confirmado
y sigue presente, sin embargo, como me gusta trabajar con niños pequeños y no
tanto con adultos o adolescentes, pues aún no tengo esa hambre de ser directora,
supervisora o llegar a ser Secretaria de Educación, claro que si me gustaría
crecer de manera horizontal, tomar cursos donde aprenda los temas nuevos que
van a surgir, por ejemplo, cómo intervenir con niños autistas en el aula, ya
que hoy en día hay muchos niños autistas y es importante saber cómo incluirlos
en un aula regular; también me gustaría realizar una maestría en educación y
otra en algo sobre psicología, un sueño que también tengo es poder dar una
conferencia sobre autismo, para ello tomaría un diplomado, y para concluir con
mis estudios, un doctorado en educación.
Sí tengo metas y sueños en la vida, me
interesa la educación, crecer como persona y profesional y sobre todo, ser ese
apoyo seguro para todos esos niños que en casa no lo están, es importante saber
teoría, sin embargo, no se parece nada a la práctica y sólo se va adquiriendo
con la experiencia. Sí debes de estar preparado teóricamente para tomar las
oportunidades que te llegan, aunque no lo es todo, a mi parecer, es importante
seguir aprendiendo sobre lo que te gusta, a lo que te quieres dedicar, pues eso
hace que sea más fácil adquirir el conocimiento que necesitarás y sobre todo
tener influencias, no lo olviden.
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