14 de Febrero, Día del Amor y la Amistad

"Puedes quebrarme y moldearme a tu semejanza / o purificarme, borrándome de la faz de la tierra”




 

EL AMANTE DEVOTO

 

Yazmín Lares Salazar

 

Ojos miel, grandes y dulces,

que se posan en mí sin pedir que me miren.

Cuando su figura se arrodilla para secarme los pies

puedo vislumbrar su pecho desnudo.

Aparto mi vista, avergonzado,

pero ella solo me ofrece una pequeña sonrisa.

Sus manos son suaves y cálidas, cómodas,

podría vivir todo el tiempo que quisiera aquí.

 

A veces sus besos se sienten diferentes,

cuando su temperamento se asemeja más

a la tempestad del mar que a la serenidad del arroyo.

El roce de sus labios se siente como el dedo sobre una llaga.

 

Frío,

como ella cuando me ignora,

puedo sentir el gélido toque del hielo

sobre los moretones que dejó en mis caderas.

Frío,

cuando ella me habla solo puedo escuchar

la sangre que retumba en mis oídos,

mientras el miedo me posee.

 

Cálido, es tan cálido aquí.

Manos delgadas acarician mi cuerpo mientras me enjuaga.

Los pensamientos lascivos inundan mi mente; sucios y vergonzosos.

Mis ojos se apartan de los suyos,

temeroso a mirarla y ser descubierto.

 

Me desgarra la piel, dejándome expuesto para su deleite.

Sus dientes se clavan en el músculo,

encuentro la satisfacción en mi propia perdición,

hallando placer en mi ruina.

Dejándola nutrirse de mi carne, compartiendo mis pecados

y tomando mi absolución a la vez.

Quiero que me devore entero,

que nuestra materia se fusione en una sola

y nadie sepa dónde empiezo yo

y dónde termina ella.

 

Soy al fin, la ofrenda de mi propio rito.

En el altar de tu amor ofrezco mis vergüenzas y placeres.

Toma mi carne y bebe mi sangre,

como si fuese un cordero para el sacrificio.

Devórame hasta la médula,

que no quede nada de la existencia de este sucio pecador.

Me ofrezco al yugo de tu querer.

 

Me he vestido con las penas que carcomen mi alma,

con la ternura de la infancia y el dolor de mis años.

 

Mi carne, mi sangre y el mundo

se postran a tus pies.

 

Te otorgo todo lo que en mí tiene valor.

Puedes quebrarme y moldearme a tu semejanza,

o purificarme, borrándome de la faz de la tierra.

 


Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Yazmín (Soma) me gustó tu poema fresco, en parte atrevido, pero los poemas al amor son así!!
Te animo a que nos regales más textos tuyos.
Saludos!!!

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