“¿Quién de todos éstos seguirá escribiendo después de diez años? Eso es un gran misterio…”



 



CUENTO DE HADAS

 

Marité Ibarra

 

¿Sirve de algo escribir? ¡Dejaré que el destino me convenza!

Imaginar, pensar y escribir como acciones conjuntas, una mente excéntrica está palpitando, de igual forma escucho palabras melosas de amor que plasmaré en las páginas que el viento pronto devorará.

Doy la bienvenida a la escritura en mi corazón, como si éste no siguiera enamorado, escuchando todas las promesas hechas, ¿acaso cambiará alguna vez de opinión?

Estoy dispuesta a dar un paso adelante hacia lo más profundo de mis pensamientos y sin miedo, porque hoy me siento valiente como para escribir un poema que quizá nadie lea.

Me uní a las filas de los locos que buscan ser aprendices de escritores y eso es emoción pura, esa que la puedes disfrutar con el aroma frutal de un delicioso té tibio, sin que te quemes los labios.

No es necesario explicar lo que hoy estoy sintiendo, así como mi piel mide el calor de la intemperie, sé que mi corazón no sabe hablar, pero sí sabe escribir lleno de entusiasmo, y se deleita en un arte que no a todos les gustará conocer.

Ahora me pregunto, ¿Quién de todos éstos seguirá escribiendo después de diez años? Eso es un gran misterio…

El tiempo no sabe expresarse, así que dejo que las palabras se registren por si mismas para que no mueran como las horas marcadas por éste antiguo reloj que no para de avanzar.

Entonces dejaré que la eternidad responda por mí, como cuento de hadas quiero resonar en algún rincón, así que es inevitable describir lo que hoy describo, cosas sin sentido para un lector aburrido y apático.

No es tan importante comparar la altitud de las olas con las palmeras, tengo un cambio de inclinación de oído para escuchar el mensaje de las caracolas, así me inspiraré mejor y lograré escribir el mejor cuento jamás escuchado, solo espero que el lápiz haga su magia y me dé su poder inspirativo.

Omitiendo el preámbulo de años transcurridos, describiré el sabor de mi niñez, espatulando los pensamientos y viajando a través de los recuerdos, dándole forma a las palabras en este mundo infinito que nunca deja de sorprender.

Como artista bajo el cobijo de las sombras, es como si quisiera crear algo que tengo guardado ¿un autodescubrimiento? quizás eso ya no, simplemente soy una novicia despistada que intenta ser escritora también de un hermoso cuento de hadas.

Comentarios

Estimada Marité, tu texto, tus preguntas de quienes escribirán dentro de diez años, y de si acaso sirve de algo escribir... me llevaron al Frías de hace muchos muchos años atrás...cuando estaba en el primer semestre de mi carrera profesional en la UAS y acababa de entrar al nuevo Grupo de Teatro que se formaba en Difocur, el papá del actual ISIC., en el cual trabajé cuatro años y participé en 17 obras de teatro en Sinaloa, en el País y en EEUU.
En ese entonces, plebe todavía, llegó de Veracruz el escritor Renato Prada Oropeza a impartir un curso de redacción para formar escritores en Difocur y nos pidieron a los integrantes del grupo de Teatro que escribiéramos un cuento para ver si teníamos madera para escribir. Yo dije que no, que yo quería ser actor, no escritor. Pero en el trayecto a casa me pregunté si no quería escribir el cuento o si no podía hacerlo. Y con ese reato escribí de un tirón, con lápiz y a la luz de una cachimba de tractolina, escribí Santiago, mi primer cuento formal.
Dijeron que Marbella Palazuelos y yo teníamos madera de escritores y que nos aceptaban en el Taller de redacción. Yo dije que NO. Que yo quería ser actor.
Años después dejé la actuación, empecé a dar clases y empecé también a escribir.... y ya no he dejado de hacerlo. Nunca más volví a los escenarios como Actor.
Con el tiempo coincidí con algunos de los escritores que se formaron en el Taller de Oropeza y alguno hasta es mi amigo y hemos compartido escenarios literarios.
Ah, y Santiago, mi primer cuento, muchos años después, gano un certamen literario
Luego seguí en la escritura haciendo lo que ustedes ya conocen
Entonces, yo diré que sí, que escribir sirve de algo y que algunos que no queríamos escribir cuando nos invitaron, ahora invitamos a muchos a escribir.
Saludos, José Manuel Frías Sarmiento
Marité Ibarra dijo…
Buenos días comunidad lectora y escritora!!! Profe Frías gracias por que este texto vio la luz en un día tan ordinario como un viernes, porque los días comunes también son hermosos... Y le agradezco también ese comentario que nos comparte a todos, sobre sus vivencias y experiencias de vida, y además dio respuesta a esas interrogantes planteadas en el texto.
No sé si ese primer cuento esté en el Blog pero me gustaría leerlo. Usted siempre tuvo madera para escribir, otros ojos lo detectaron.
Yo también le mando muchos saludos y que todos sigamos escribiendo.
GILBERTO MORENO dijo…
Amiga Marité, siempre nos sorprendes, por lo menos a mí, con esta especie de autobiografía de lo que sientes y piensas sobre el arte de escribir. En cuanto a tu interrogante sobre quienes escribirán dentro de 10 años, y si sirve de algo escribir. Tu misma en este escrito te respondes. El Máster Frías también te ha respondido en su comentario, Mari Madrid con su relato "Maestra Deprimida".
La respuesta también está en los casi seis años de este Blog. Mientras la mente humana sienta la necesidad de expresarse desde el anonimato, o desde una tribuna, habrá la necesidad de escribir, pasen 10 o 100 años. Te mando un fuerte abrazo con mucho afecto y cariño. Tu amigo, Gilberto Moreno
Marité Ibarra dijo…
Amigo Gilberto, gracias por tu comentario tan claro y contundente. Das razones sólidas sobre el porqué seguimos escribiendo, claramente por eso existe este Blog y existimos los que estamos intentando hacerlo vivir.
Te agradezco como siempre que estés ahí para nosotros con tus alentadores comentarios.
Te mando un fuerte abrazo compañero de letras...
María Porcella dijo…
Querida Marité, esa pregunta nos la hizo el maestro Frías hace como veinte años en un taller de redacción, pero él nos los preguntó con hojas. ¿Seríamos capaces de escribir después de 200 páginas? ¿Acaso podríamos llegar a esa cifra? Gran parte de los presentes de entonces ya no están escribiendo. Aunque en su momento algunos recibieron reconocimientos institucionales y recibir un premio en efectivo. A mí me abrió la puerta a la posibilidad de ver publicados varios de mis escritos y la oportunidad de ingresar a trabajar en la UPES, mi casa de estudio. Pero, más allá, la escritura me ha salvado, cómo hace ahora mismo con un mar de sentimientos y pensamientos.
Marité Ibarra dijo…
Porcella, es triste y lamentable que muchos talentos escritores dejen de escribir, aquellos que recibieron reconocimientos o diplomas por sus méritos y logros en la escritura.y ahora quien sabe dónde andarán. Me imagino que es un enrretenimiemto pasajero, que fue un chispazo, una estrella fugaz, o a lo mejor sigan escribiendo y no lo sabemos, pero bueno...
Muchas gracias Porcella por leer y comentar, todos los comentarios son muy bien recibidos y se agradecen de corazó.. Lástima que son pocos los que se involucran en esta actividad de retroalimentacion literaria.
Te mando un gran saludo!!!

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