“Ahí entendí que de ahora en adelante sólo miraría una espesa gama de colores grisáceos…”



 



G R I S Á C E O

 

Marité Ibarra

 

Levanto los ojos, veo el cielo y está gris,

fijo mi vista en el horizonte y también está gris.

Ahora veo hacia abajo y miro el suelo color arena,

del color de la arena que hay en las playas del mar.

 

Es todo tan extraño… alzo la vista de nuevo,

y me pierdo en las distintas tonalidades de grises que hay,

no logro distinguir nada, sólo detecto bultos moviéndose

a prisa como si de árboles grandes se trataran,

pero son opacos y sin color, que se pasean de un lugar a otro.

 

Me tallo los ojos una y otra vez, pero eso lo empeora aún más,

lo grisáceo ya inundó todo mi campo visual,

ahora ya ni veo nada que se mueva, todo es tan intenso

como una implacable tormenta llena de nubes grises.

 

Escucho algunos ruidos del exterior,

sé que me quedé en la calle parado,

pero no logro entender nada,

me siento perturbado en esa confusión y sin ver nada claro.

 

Dentro de ese caos interno que siento, 

alguien me agarra fuerte del brazo,

y me dice cerca del oído: “¿Señor, se encuentra bien?”

Es una dulce voz de un árbol moviente,

pero yo sigo aturdido sin saber lo que me pasa…

 

Al no poder responder nada, ella me agarra la cara,

siento la tibieza de sus manos cálidas en mis mejillas arrugadas.

entonces esa dulce voz me dice:                                   

“Señor, ¡nunca antes había unos hermosos ojos nublados!”

 

Ahí entendí que mis ojos se habían llenado de tristes nubes grises, y que de ahora en adelante sólo miraría una espesa gama de colores grisáceos…

Comentarios

Esas nubes, estimada Marité, llenan muchos ojos claros y, en apariencia, diáfanos, y les obstruyen la verdad el Pensamiento y limitan el sentir humano hacia quienes requieren de su mirada y de su presencia para seguir siendo lo que siempre fueron para quienes les comprendían y sentían emociones y afectos al mirarlos.
Saludos, José Manuel Frías Sarmiento
Marité Ibarra dijo…
Así es profesor Frías, hay distintos tipos de nubes que empañan ya sea la visión o el pensamiento, algunos factores contribuyen a estar en ese estado lamentable.
Muchas gracias por la publicación de este texto y por seguir manteniendo este Blog activo, y que por cierto,, ya se vislumbra en el horizonte un aniversario más!!!
Saludos a todos!!!
María Porcella dijo…
Hola, Marité. Siempre tienes un tema diferente que abordar en cualquier formato, multifacética de la escritura eres tú. Las nubes es van, pero el sol no regresa, dice la canción que atrajo la atención sobre Natalia Jiménez. Las nubes, el cielo y cuanto hay entre él y la tierra puede ser usado de forma metafórica para contarnos algo, como ahora lo haces tú con este relato poético de un hombre mayor entrando a una nueva etapa que empaña su mirada. Me acuerdo cuando descubrí que ya necesitaba lentes, fue en una clase en la que quería tomar lista y los nombres, las letras, las palabras se movían, como si se fueran al fonde del papel y no alcanzaba a reconocerlos. Tal vez ya llevaba tiempo con el problema, pero a mí me pareció que fue de un día para otro. Saludos.
Marité Ibarra dijo…
Bonito diA cálido!!! Porcella yo escribo lo que se me viene en mente, y en gana jajajaja, eso es lo divertido de la escritura, escribir de lo que sea, solo que tú lo nombras de manera bonita, "multifacetica" y te lo agradezco de corazón.
Gracias por leer este texto y darte el tienpo de comentar, es un gesto de atencion, amabilidad y cordialidad entre los escritores.
Y como bien lo dices, la vista se recorta hasta el.punto de tener que utilizar lentes o anteojos con aumento para que no nos bailen las letras y no se pongan borrosas, a unos les llega antes el momento que a otros, pero final llega.
Amiga de letras te mando un gran abrazo!!!
Seguimos leyéndonos!!!
Qué tal mi estimada Marité, compañera asidua del Blog, quien nos sorprende muy seguido ya que cuenta con un repertorio ilimitado en estos menesteres de la escritura. El gris es un tono neutro que en el aspecto emocional puede reflejar estados de ánimo. También tu texto me hizo recordar a un Doctor que me dio clases en la Normal Superior de Tepic Nayarit. Comentó que era daltónico y al manejar y pasar los semáforos él no veía el color verde sino el gris. Entonces sabía que debía avanzar. Saludos afectuosos.
Marité Ibarra dijo…
En lo particular el gris se me hace un color muy bonito, de temporada y combinado con otros colores, luce mucho.
No me imagino cómo es la visión de una persona daltónica, pero obviamente se acostumbra a esa gama de colores o cree que todos miran igual que ellos.
Gracias mi estimado compañero de letras por aportar siempre vivencias relacionadas a los temas escritos de cualquier escritor del Blog, la experiencia por delante.
Le.mando un fuerte abrazo!!!

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