“Al igual que las especies, las personas buenas también se están extinguiendo; una triste realidad en un mundo feliz de mentira”





LA BELLEZA DE SER BUENAS PERSONAS

 

Yoselyn Luna Otañez

 

En un mundo de obscuridad donde los pensamientos malos abundan y se apoderan de la humanidad, la bondad se convirtió en lo más valioso que pueda existir.

Hay personas que son la belleza verdadera, no por poseer un rostro perfecto si no por algo más valioso, que se ve en sus acciones y en su esencia.

Personas que no necesitan anunciar la bondad para ser vistas, la manera en que ven la vida es distinta es como si lograran ver los pequeños detalles de cualquier acción humana, que miran con los ojos del alma y valoran cualquier gesto incluso dan la mano sin esperar recibir nada a cambio.

Eso es algo extraño verlo en la actual sociedad, que brinda apoyo esperando a ver quién los mira para que aplaudan por lo que han hecho.

Eso no es ser bondadoso, lo hacen por quedar bien con los demás no tanto por el que están ayudando.

La belleza que hay en personas bondadosas, podría valer más que una tonelada de oro, no es exageración, porque sé que de ofrecérselos jamás lo aceptarían, ya que vale más una sonrisa o incluso un abrazo.

El mundo considera débil al que es bueno, y fuerte al que es malo.

Las personas están tan rotas, que consideran ingenuo al que sigue creyendo en el amor, al que sigue esperando un abrazo cuando solo ha recibido golpes, al que brinda enseñanzas sin ser escuchado.

Al igual que las especies, las personas buenas también se están extinguiendo; una triste realidad en un mundo feliz de mentira.

Muchos esconden su bondad por el miedo a ser señalados por algunos que ni siquiera viven su propia realidad, por esos que están más pendientes del prójimo que de sí mismos.

Aquellos que tiran la piedra y esconden la mano, aquellos que viven vidas ajenas y se olvidan de sus propias vidas.

Personas rotas, con almas rotas; que pegan los diminutos pedazos, con hacer sentir mal al que está bien.

Sin embargo, las almas puras y bondadosas no necesitan aprobación, ya que con solo existir hacen al mundo un poco más amable ya que todavía quedan corazones que sienten, manos que saludan, brazos que abrazan, miradas que hacen sonreír, personas que suman sin restar y ayudan solo por el hecho de ayudar.

Lo bonito de emocionarse por pequeñas cosas, por un día soleado, por una brisa en el aire, por un arcoíris después de la lluvia, por una mañana con neblina, por un buenos días en las mañanas, por un sin fin de cosas.

Todo esto es algo que debe valorarse, ya que en este mundo la maldad parece un espectáculo y la bondad una burla.

Pero la verdad que nadie dice, por no ser juzgado  es que  el fuerte no hiere, el que sabe hablar no grita, en cambio sostiene su palabra y la hace valer.

En un mundo retorcido el ego y la frialdad esconde a la nobleza y los sentimientos.

Y aunque traten de ridiculizar al bueno y llamarlo débil, ingenuo, frágil; debemos de saber que la grandeza es algo que muy pocos pueden cargar y el que más juzga es el que menos carga tiene y le molesta ver a los demás sosteniendo incluso al peso más pequeño.

Ser buena persona es como ser el oro que no se compra, puedes ver su belleza y solo admirarla ya que entre tanta obscuridad reflejan el gran valor que poseen.

La belleza de ser buena persona, no se ocupa demostrar, ya que hasta un sabio ciego es capaz de percibirla.

Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Yoselyn las personas tenemos cualidades que nos distinguen, yo tenía una amiga que quise mucho, que realmente la admiraba por sus bellas cualidades, de hecho yo quería ser como ella, pero alguien me dijo que yo también tenia ciertas cualidades, no sé porqué es tan difícil reconocer ese hecho, pero bueno, como te decía, la bondad es una cualidad que lejos de hacerte ver como persona débil o tonta es todo lo contrario.
Es bonito reconocer lo verdaderamente hermoso en las personas.
Compañera te mando un gran saludo en estas vacaciones donde casi nadie visita el Blog!!
GILBERTO MORENO dijo…
Tu relato Yoselyn, esta lleno de verdad, es muy cierto que las personas con verdadera belleza y bondad en el alma están en peligro de extinción. En la actualidad hasta la "bondad" tiene precio, mucha gente sube a sus redes sociales actos dizque de bondad, con tal de que le den un "like". Esa bondad con disfraz de mercadotecnia es vergonzosa. Quedan muy pocas personas en el mundo que tienen esa casi extinta cualidad. La verdadera bondad es belleza pura. Saludos, tu amigo Gilberto Moreno.

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