“Mi sueño era verlo graduarse, casarse, tener hijos”, me dijo. “Ahora mi sueño es encontrarlo, aunque sea para decirle que lo quiero”
LA LLORONA DE LA CIUDAD
Kitzia Selene Valdés Gandarilla
En Culiacán ya no nos da miedo La Llorona.
Esa historia que nos contaban de pequeños, la mujer de Tamazula vestida de
blanco, lamentándose por las calles, con su frase conocida “ayyyy mis hijos”.
La que nos decían que se llevaba a los niños que andaban solos por las calles o
no hacían caso.
Pues ahora nos da miedo ser La Llorona,
la de verdad, ésa que llora inconsolablemente por las calles de la ciudad, con
una foto en las manos, que pide a cada persona que le ayude a encontrar a su
hijo desaparecido; esa que va a las fosas comunes, con la voz rota de tanto
llorar, esa que no descansa ni de día ni de noche, que su llanto no es leyenda,
es de verdad.
Yo ya conocí a una de ellas, doña
Lupita. Ella sale cada domingo de marcha, con una camiseta blanca con la foto
de su hijo Carlos de 19 años y un cartel que dice; “¿Has visto a mi hijo?”, ayúdame a encontrarlo….
Un día doña Lupita me mostró una foto
de Carlos cuando era pequeño jugando en la playa, con una sonrisa enorme; “Mi
sueño era verlo graduarse, casarse, tener hijos”, me dijo. “Ahora mi sueño es
encontrarlo, aunque sea para decirle que lo quiero”.
Y en ese momento entendí: La Llorona que conocemos ahora, no es un monstruo que nos asusta. Es una madre que ama, que lucha, que no se rinde. En Culiacán, ya no tememos a una leyenda, tememos ser esa madre que tiene que buscar a su hijo.

Comentarios
Haces una buena reflexión al respecto.
Te mando un gran saludo!!