
“Todos, o casi todos, los que amaste estábamos allí para ti, pero tú no estabas. Jamás te diste cuenta del llanto de los ojos de tu tío José que nunca llora” ESTAR SIN TI María Madrid Zazueta No puedo contener este mar de llanto al pensar en ti, mi amado primer maestro y aprendiz. Mi pequeño ser de luz y de alegría. Autor sin conciencia de este profundo dolor y frustración que has dejado en mí, en nosotros, en tu madre que aún te espera llena de rabia y de amor que se revuelven cuando piensa en ti. En tu corta vida, en tus grandes aspiraciones, en tus ambiciones inconclusas. Mi amor, tu muerte, tu desaparición de este mundo no es algo que terminemos de aceptar. Todos los velorios son tristes. Todas las muertes duelen, a unos más que a otros. Pero, en esta muerte no ha habido un cuerpo que acompañar. Tu primer aniversario fue en conmemoración a tu vida, porque es lo que nos tocó conocer. De tu muerte, aún nos preguntamos ¿dónde estás? ¿Por qué tú? ¿Por qué…, p...