“Me duele ver tu mirada y saber que no eres siempre honesto”






LA VERDAD QUE ME ENSEÑASTE SIN QUERER

 

Manuel Montes

 

Me duele ver tu mirada y saber que no eres siempre honesto. 

¿Cómo podrías serlo, si desde un principio fuiste un cobarde, convenciéndote a ti mismo de que eras valiente ante la decisión que tomaste?

 

Pobre del hombre que miente a su mujer; caen en desgracia cuando creen estar ajenos a la tentación. 

La tentación de cometer algo ilícito, algo irreal. pues qué idea más seductora que la de estar con alguien más.

 

¿De dónde nace ese anhelo? 

¿Podrías explicar?

 

Son mis propios ojos los que te ven engañar a mamá. 

¿Cómo podrías enseñarme de responsabilidad, papá? 

Si cada vez que intento ser un buen hombre, tú, con tus “actos”, ya lo eres tres veces más.

 

No sufro de resentimiento ni de odio. 

Me da igual. 

Pero todo lo que aprendí me confunde en la soledad.

 

¿Seré digno del hijo que desea papá, 

o seré yo quien decida sobre mi propio andar?

 

Si es que tienes otras personas más importantes en tu vida, 

no hay necesidad de actuar. 

Sólo necesito que dejes de hablarme con tanta desidia, 

para entonces lograr avanzar.

Comentarios

Estimado Manuel. Expresar por escrito lo que duele; miradas, decisiones, indiferencia, dudas... llevan sentido de reflexión y cambio tarde que temprano.

Saludos.
Marité Ibarra dijo…
Manuel que texto tan estremecedor y retador a la vez. Los hijos cuando crecemos, nos damos cuenta de muchas cosas de nuestros progenitores, y a veces entramos en confusión sobre ciertos actos y toma de decisiones que impactan nuestras vidas. Pero se trata de romper patrones.
Te mando un fuerte abrazo!

Entradas más populares de este blog