"En ese instante sentí algo difícil de explicar, como si una simple imagen me hubiera devuelto al aula por un momento"
"EL MAESTRO QUE NOS ENSEÑÓ A ESCRIBIR LA VIDA"
Karla Valeria Puerta Aviña
Estaba perdiendo el tiempo en las redes sociales cuando, de pronto, me encontré con una historia de Instagram que llamó mi atención: una fotografía del profesor Frías en Madrid, España, paseando frente a la casa de Cervantes. En ese instante sentí algo difícil de explicar, como si una simple imagen me hubiera devuelto al aula por un momento. Recordé todas las historias que compartía con nosotros en clase, la pasión con la que hablaba de la literatura y la manera en que lograba transportarnos a otros tiempos y lugares solo con sus palabras. Aquella imagen, tan simple, me hizo extrañar profundamente esa etapa de mi vida.
No puedo imaginar la emoción que debió sentir su corazón al visitar ese lugar tan lleno de historia y significado. Pensé en lo especial que debió ser para él caminar por la casa de uno de los autores más importantes de la literatura española, un lugar que tantas veces mencionó en sus relatos y explicaciones. Tal vez, en ese momento, sintió que de alguna manera la literatura que tanto admiraba cobraba vida frente a sus ojos.
Impulsada por ese recuerdo y por la nostalgia que me provocó la imagen, abrí inmediatamente mi laptop. Sin pensarlo dos veces, comencé a escribir todo lo que estaba pasando por mi mente, tratando de plasmarlo en un relato, tal como él siempre nos aconsejaba en clase: escribir cuando las ideas aparecen, cuando la emoción todavía está viva y las palabras fluyen sin miedo.
Mientras escribía, una idea se quedó conmigo: “El maestro que nos enseñó a escribir la vida”. Porque, al final, hay profesores que no solo enseñan una materia, sino que dejan una huella profunda en la forma en la que vemos el mundo y en cómo aprendemos a contarlo.
Y mientras miraba la fotografía una vez más, comprendí que, a veces, una simple imagen puede despertar recuerdos, nostalgia y una profunda gratitud por aquellos maestros que dejan huella en nuestra vida
Comentarios
Gracias por este regalo de saber que aún te atreves a escribir porque muchos ya no lo hacen.y gracias por acordarte de tu antiguo profesor y escribir este relato.
Tu Maestro, José Manuel Frías Sarmiento