"El Museo Casa Natal de Cervantes, es un preciado destino que todo escritor y lector de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha anhela por siempre conocer"






"EN UN LUGAR DE LA MANCHA..."


José Manuel Frías Sarmiento 


En Alcalá de Henares visité la casa en la que nació Miguel de Cervantes Saavedra y eso equivale a decir que estuve en los orígenes del idioma español. Y es que, a partir de un español medio, el famoso Manco de Lepanto consolidó esta lengua con las palabras, expresiones, giros idiomáticos y coloquiales, que en gran parte son los que ahora utilizamos para comunicarnos y escribir textos como éste que apenas empiezo a pergeñar.

Pero no crean que fue una tarea fácil, pues le llevó más de diez años hacerlo, ya que la primera parte de su obra cumbre, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, la publicó en 1605 y la segunda en 1615. Y con ella dio un vuelco a la estructura narrativa con el desarrollo de personajes más realistas y con la osadía y libertad de atreverse a explorar la ilusión frente a la realidad, como lo sabrán quienes hayan disfrutado de las geniales aventuras de Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza.

Dar una vuelta por la historia y un paseo por el mundo 400 años atrás, te sacude el alma y te hace atisbar la vida más allá de la Esquinita. Ir a la región y respirar el aire que respiró el autor de la primera novela moderna y la más editada y traducida después de la Biblia, es una experiencia que te cambia la mirada que tenías de la Literatura.

Pararte frente a la casa, traspasar la puerta y acercarte a la noria de la que bebió agua el más afamado escritor de todo el mundo, es como saltar la Esquinita y entrar en una dimensión que desde chico siempre deseaste conocer.

Hacerte una fotografia junto a su firma ampliada y grabada en una piedra, casi en la puerta de la casa en la que naciera Miguel de Cervantes Saavedra, es como acercarte a la pluma con la que se escribiera la novela que muchos citan y pocos tienen en su biblioteca personal, aún y cuando sus páginas hablen de la vida, valores, sentires y pensares universales de cualquiera que se dé la oportunidad y el lujo de leerla.

1547 es la fecha en la que naciera Cervantes, un 29 de septiembre, en una casa solariega que ahora es la Meca de todo amante de la Literatura Española. Al entrar en su casa natal te percatas que si bien no eran una familia ni siquiera de la baja nobleza, tampoco sufrían las penalidades de la gente pobre, pues su padre, Don Rodrigo Cervantes, era un Cirujano Sangrador, como se puede apreciar en la Sala en la que atendía a sus pacientes, en una silla de cuero reclinada como la que usaban los barberos de su tiempo, pues además de curar diversas dolencias, también cortaba el pelo y arreglaba la barba que los coterráneos de Cervantes tanto apreciaban por entonces. 

La Casa Natal de Miguel de Cervantes Saavedra es un revuelo apacible de ideas, pensamientos y recuerdos que van y vienen por las páginas leídas del Quijote, las ilustraciones de sus personajes y la recreación de la época como, incluso, aparecen en la serie española de televisión Valle Salvaje, en la que hay utensilios de cocina, como la olla colgada sobre el fuego para hervir y cocer la carne y las verduras, que nosotros ahora cocemos en las hornillas de rancho o en las estufas de la ciudad. O los braseros en cada estancia para soportar el intenso frío que por temporadas agobia a la gente de la región de Madrid, a la cual pertenece Alcalá de Henares. Hay todavía en un dormitorio, una especie de cuchara-pala con la que cogían brasas y las pasaban entre las cobijas para calentar la cama, antes de acostarse a dormir. Cada espacio, aunque relativamente pequeño, pues no se compara con los palacetes, tiene lo necesario para vivir y disfrutar en el hogar; hay estancias para caballero, aposentos para damas e infantes, cuartos de aseo con tina de baño, palangana para abluciones, aguamaniles y hasta un retrete portátil integrado por una silla y un jarrón de porcelana bajo el hueco donde se sentaban, para recoger sus deposiciones nocturnas y matinales. Es ilustrativo de la época cada objeto que aunque no sean los auténticos, dan una clara idea del menaje de la casa en la que pasara sus primeros años el autor que tanto nos hace reír y pensar con sus historias quijotescas. 

El comedor y la recámara nos muestran, en menor medida, el anhelo del padre de Cervantes por aparentar un poco la hidalguía que no tenía, por pertenecer a la clase que tenía que trabajar para subsistir, lo cual en ocasiones les hacían pasar penalidades que hicieron que Miguel de Cervantes se fuese a recorrer el mundo y a trabajar en diversos oficios que le llevaron a ser asistente de cura, soldado, incluso preso y esclavizado por cinco años por corsarios argelinos, de los cuales fue liberado por su padre que, con ayuda de la Orden de los Trinitarios, pudo pagar su rescate; pero quedó con una deuda que Cervantes, ya en Madrid, ayudó a pagar sin conseguirlo del todo.

En la segunda planta, hay un maravilloso cuarto con una figura de El Quijote que es un retablo de Maese Pedro; además de una pared completa llena de geniales y hermosos títeres y marionetas expuestas y cedidas al Museo en 1987-88, realizadas en la Escuela Taller de Teatro de Alcalá de Henares.

En 1585, Cervante publica su primera novela, La Galatea. Después trabaja de recaudador de deudas e impuestos para un banco, que lo acusa de robar un dinero y es encarcelado en 1597. En prisión empieza a escribir la primera parte de El Quijote que, publicada en 1605, fue un gran éxito en Madrid, por lo que diez años después, publica la segunda parte, en 1615, con igual éxito que la primera; pero a pesar de ello, Miguel de Cervantes Saavedra no pudo ver ni disfrutar del éxito mundial de su obra cumbre, pues murió pocos meses después, en abril de 1616, en Madrid. Y aunque por petición suya fue enterrado en el convento de las monjas trinitarias, en la actualidad la ubicación de sus restos es aún desconocida.

Por eso es que para el mundo cultural y literario, el Museo Casa Natal de Cervantes, ubicado en la Calle Mayor, número 48, del centro histórico de Alcalá de Henares, es un preciado destino que todo escritor y lector de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha anhela por siempre conocer.










Comentarios

Estimados amigos, los que en vacaciones se arriesgan a leer, les comparto un poco de lo mucho que miré, evoqué, disfruté y aprendí el día que llegué a la casa donde el autor del Quijote correteara y jugara cuando era un crío; y en la que, tal vez, empezara a imaginar el mundo que después construiría con la tinta de su pluma magistral.
Saludos, su amigo, José Manuel Frías Sarmiento
Marité Ibarra dijo…
Bueno maestro Frías pero qué recorrido tan interesante se dio en esa casa museo de un grande en la literatura universal. Las fotos están muy padres y se le ve contento y emocionado.
Le agradezco por compartir con nosotros esos lugares y la información que gracias a usted conocemos.
Le mando un gran saludo y fuerte abrazo!!!
Siga disfrutando sus vacaciones!!!

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