“Conocer el estado emocional de los estudiantes permitirá cambiar actividades que ayuden a lograr un mejor aprendizaje


 



MI EXPERIENCIA EN LA FERIA DE APRENDIZAJE


Karla María Trujillo Pérez


La experiencia que viví en la Feria de Aprendizaje: Comunidades de Aprendizaje y Redes de Tutoría, correspondiente a la asignatura Proyectos de Gestión Educativa y Pedagógica, impartida por la Dra. Sara Lucía Gutiérrez Sarabia en la UPES, fue muy enriquecedora.

Al principio, cuando observé los temas que presentaban los tutores de Conafe, pensé que se trataría sólo de juegos para niños de preescolar, por lo que me pregunté qué relación tiene con la materia. Pero esta percepción cambió al comenzar la plática con la maestra Iriana, quién logró captar mi atención durante horas, se me pasó el tiempo muy rápido.

Comenzó a explicarme el juego “Siento, conozco y expreso,” y fui comprendiendo la importancia de las emociones en el proceso de aprendizaje. Un ejemplo que me resultó muy significativo fue la relación entre la alimentación y el rendimiento académico, ya que el estudiante con hambre puede presentar desánimo, falta de motivación, ansiedad, incluso enojo, lo que puede afectar su capacidad para aprender. Con esto entendí que conocer el estado emocional de los estudiantes permitirá cambiar actividades que ayuden a lograr un mejor aprendizaje.

La maestra generó un ambiente de confianza mediante el diálogo, me hacía preguntas personales que nos llevaron a identificar intereses en común, esto hizo que la conversación fluyera de manera natural, lo cual me permitió no sólo aprender del tema, sino también conocer su experiencia y reflexionar sobre ella.

Esta vivencia me permitió reconocer que el aprendizaje no depende del nivel educativo al que aparentemente están dirigidas las actividades, sino de la manera en que se acompaña, se comunica y se muestra interés. Lo que para mí parecía una actividad sencilla, terminó siendo una experiencia significativa. También al escuchar a mis compañeros, coincidimos en que las y los maestros de Conafe cuentan con una preparación que les permite adaptarse a diferentes contextos y niveles educativos.

Esta actividad me dejó una reflexión importante, que el aprendizaje puede surgir en cualquier momento y de cualquier persona, sin importar la edad, experiencia, profesión o contexto, y que el tener disposición es importante para aprovechar estas oportunidades de aprendizaje.

 

Comentarios

karla, que bien que te hayas animado a compartir tu experiencia de aprendizaje en este Blog que intenta conjuntar saberes y comunicar pensares sobre lo que se hace, lo que se deja de hacer y lo que podríamos hacer si hubiere una auténtica libertad en la enseñanza escolarizada; no sólo una libertad institucional, sino una libertad de pensamiento, de acción, de argumentación y debate personal y colectivo que pusiera en jaque los saberes anclados y diera paso a la creatividad de cada quien, aun y cuando ésta pareciere distinta y equivocada; pero auténtica y propositiva.
Gracias por entrar a este escenario.
Saludos, Mtro. José Manuel Frías Sarmiento
Anónimo dijo…
Estimada Karlita, tu reflexión transmite muy bien cómo una experiencia que parecía sencilla terminó convirtiéndose en un aprendizaje profundo y significativo. Me parece muy valioso cómo reconoces la importancia de las emociones dentro del proceso educativo, ya que muchas veces se priorizan solo en los contenidos y se deja de lado el bienestar del estudiante. También destaco tu apertura para cambiar la percepción inicial que tenías sobre la actividad, demostrando una actitud de aprendizaje genuina. Sin duda, esta experiencia reafirma que enseñar y aprender va mucho más allá del aula, y que la sensibilidad, la empatía y la conexión humana son fundamentales en la formación educativa.

Muchas felicidades por animarte a publicar tu experiencia y compartir una reflexión tan valiosa y auténtica. Dar este paso siempre requiere confianza y disposición, y que bueno que lo hiciste, porque tu escrito transmite aprendizaje, sensibilidad y una visión muy humana de la educación. Que esta sea la primera de muchas publicaciones más, porque tienes mucho que aportar y compartir. Sigue escribiendo y expresando tus ideas, porque también así se construye el aprendizaje. ¡Enhorabuena!
Gerardo Parra dijo…


Estimada Karla:

Gracias por compartir tu experiencia en la Feria de Aprendizaje con tanta honestidad y detalle. Como tutor de CONAFE, me da mucho gusto leer cómo cambió tu percepción sobre nuestro trabajo.

Lo que viviste con la maestra Iriana es justo el corazón de la Relación Tutora: el aprendizaje nace del diálogo, de la confianza y del interés genuino por la otra persona. No importa si la actividad parece “un juego de preescolar”. Como bien dices, el nivel lo pone el acompañamiento, no el material.

Me identifico mucho con el ejemplo que mencionas de “Siento, conozco y expreso”. En las comunidades donde trabajamos, muchas veces la primera tutoría del día es preguntar: ¿cómo amaneciste?, ¿desayunaste? Porque tal como descubriste, un alumno con hambre, triste o preocupado no aprende igual. Primero atendemos a la persona, luego al contenido. Eso es lo que pide la Nueva Escuela Mexicana: poner al centro lo humano.

También me alegra que reconozcas la preparación de las y los tutores de CONAFE. Trabajamos con 2, 3 o 5 alumnos, a veces multigrado. Eso nos obliga a ser creativos, a adaptar, a escuchar. No hay receta única. Cada pizarrón es diferente porque cada comunidad lo es.

Tu reflexión final es muy poderosa: “el aprendizaje puede surgir en cualquier momento y de cualquier persona”. Esa es la esencia de las Redes de Tutoría. Hoy tú aprendiste de Iriana, mañana quizá un niño de primaria te enseñe a ti cómo resolver un problema con una semilla de maíz. Todos somos tutores y todos somos aprendices.

Gracias por tener la disposición de mirar nuestro trabajo sin prejuicios. Ojalá más estudiantes de maestría tengan la oportunidad de vivir una tutoría como la que describiste.

Seguimos aprendiendo juntos.

Con aprecio,
Gerardo Parra Ramos
Tutor de CONAFE

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