"Armando Fuentes Aguirre Catón expresó:” Yo he estado en cinco universidades, en las universidades poco se aprende, se aprende más en los libros que uno lee por placer y no por obligación”






LOS TÍTULOS Y EL HOMBRE DE LIBROS


Adán Lorenzo Apodaca Félix


A propósito del día mundial del libro, celebración que la UNESCO decretó el 23 de abril de 1995, en este escrito, quiero sumarme a los festejos con una reflexión y una declaración: la primera, la reflexión, es referida a los títulos de los libros. La segunda, así como los hombres se declaran hombres de fe, yo me declaro hombre de libros y trato de justificar esa declaración con algunos argumentos que pueden ayudar a la reflexión.

Con los libros se pueden hacer muchas cosas, hasta el amor, sostuvo en alguna ocasión Mario Vargas Llosa, yo solo deseo destacar que una persona que disfruta de los libros debe sumarse a los festejos por este importante acontecimiento. En las circunstancias actuales, con conflictos de distinta naturaleza en el orbe, el libro debe ser un buen aliciente para reflexionar seria y detenidamente sobre las consecuencias de esos conflictos y contribuir a hacer este mundo más placentero, más vivible y más feliz, diría Fernando Savater.

Cuenta la literatura especializada que los griegos no se complicaban mucho con los títulos de los libros, estos eran breves, claros y contundentes, un ejemplo de ello lo tenemos en los clásicos libros “La Ilíada” y “La odisea” de Homero, “Edipo Rey” de Sófocles, “Medea” de Eurípides, “La República” de Platón, “Historias” de Heródoto, entre otros títulos de libros que se denominan clásicos, aquí  es conveniente citar la definición que hace Irene Vallejo de los libros clásicos, dice la autora española que son como aquellos viejos cantantes de Rock  que siguen tocando a pesar del paso de los años.

En la literatura especializada y actual, esto no es así, la mercadotecnia editorial ha tratado de seducir al lector desde el mismo título, cito de nuevo y de memoria  a Mario Vargas Llosa con su libro “Las travesuras de la niña mala”, el mismo autor peruano tiene un libro de ensayos literarios que se denomina “La verdad  de las mentiras”, llamativas por su título  son también las obras del gran nobel colombiano Gabriel García Márquez con “El amor en los tiempos del cólera” y “La increíble y  triste historia  de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada”. Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa tienen un texto que se llama “Manual del perfecto idiota latinoamericano”. Carlos Fuentes destaca con “Mis años con Laura Díaz”. Octavio Paz no debe faltar en esta lista con “El laberinto de la soledad”, debe citarse también de Elena Garro “Los recuerdos del porvenir”. En suma, esta citación de títulos puede prolongarse, en esta brevedad de los títulos solo quisimos hacernos presente y no dejar pasar desapercibido el día del libro y de paso, hacer una comparativa entre los títulos antiguos y la producción literaria actual.  Hay por supuesto diferencias.

Paso  a la segunda parte de este escrito, la autodeclaración de “hombre de libros”, según la interacción con los libros, un hombre  de libros realiza entre otras las siguientes acciones: compra libros, lee libros, va a ferias  de libros, recomienda libros, roba libros, presta libros, sugiere libros, presenta libros, escribe libros, comenta libros, carga casi siempre libros, dice cosas inspirado en los libros que ha leído, discrimina libros, busca libros, dona libros, atesora libros, raya libros, cita libros, en suma, para un hombre de libros, la vida solo tiene sentido si se explica a partir de los libros.

Cierro este escrito con algunas referencias a los libros. Borges dijo de ellos: “que otros se enorgullezcan de los libros que han escrito, yo de los que he leído”. Armando Fuentes Aguirre Catón expresó:” Yo he estado en cinco universidades, en las universidades poco se aprende, se aprende más en los libros que uno lee por placer y no por obligación”. El recientemente fallecido Mario Vargas Llosa dijo de la lectura y de los libros: “Seríamos peores sin los buenos libros que leímos. Más pesimistas, menos inquietos e insumisos, y el espíritu crítico motor del progreso, ni siquiera existiría. Igual que escribir, leer es protestar contra las insuficiencias de la vida”

Georg Christoph lichtenberg es un escritor alemán, él dijo de los libros en un libro que se llama “Aforismos”: “quien tenga dos pares de pantalones que venda uno y compre este libro.” Parafraseando a Sabines yo digo “que Dios bendiga a los libros por hacernos tan felices”.


Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Profe Adán que gusto encontrarlo en el Blog con este texto tan lleno de referencias interesantes de autores y libros. Yo conozco a un "hombre de libros", que para cualquier tema, cualquier situación, en cualquier circunstancia, siempre saca títulos de libros y autores, ya que como "hombre de libros", sabe mucho y está lleno de conocimiento.
Me da mucho gusto saludarlo, se le extraña....
Un fuerte abrazo profe Adán!!
Anónimo dijo…
Muchas gracias compañera Ibarra, agradezco sus comentarios, gracias por extrañarnos, trataraé de estar de manera más frecuente, la salludo con mi aprecio incrementado desde Los Mochis Sinaloa.
Es muy motivante para un servidor leer sus textos, estimado Dr. Adán. Ya que siempre aprendo de esa cultura general que usted posee. Además, su texto invita a que sigamos leyendo, porque nos brinda una buena relación de diversos títulos de libros y autores. Saludos cordiales.

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