Charla sobre Gabriel García Márquez

"No hay nada más aterrador que empezar a hacer las cosas que te dan pereza solo porque quieres sobresalir con todas tus fuerzas”



 



“AH, OTRA CONFERENCIA, QUÉ FLOJERA”

 

Nahomi Guadalupe Gutiérrez Rodríguez

 

Lo primero que sentí o pensé de ella fue: ah, otra conferencia, qué flojera. Realmente nunca me ha gustado asistir a eventos donde no conozco absolutamente nada del tema; normalmente asisto cuando el tema es algo de mi gusto o que me apasiona, porque en cierta parte soy ignorante y no tenía ni idea de quién fue este sujeto. Me di la tarea de buscar sobre él un día antes de ese 6 de marzo, día en el que me sentí tan impotente por darme cuenta de que seguía en mi diminuta esquinita. Al entrar al auditorio y escuchar la fantástica melodía de aquel sujeto tocando la guitarra con tanta pasión, me hizo sentir viva, pues a mí me encantaba tocar la guitarra con el mismo amor que él lo hacía. Después llegó ella, una mujer llena de luz que, con solo mirarla de lejos, sentía que era una buena persona sin haber cruzado ninguna palabra con ella; su armónica voz vibró en mi pecho. La alegría y autenticidad con la que sus cuerdas vocales transmitían la esencia de esas canciones que contaban algunas de las fantasiosas novelas de ese hombre que hizo historia. El chico llamado Celso mencionó: “yo escribo para ser recordado, las palabras se las lleva el viento”. Me sentí identificada con él, pero no de esa forma; él tiene la poesía para enmarcar su esencia y yo, yo no tengo nada en qué destacar para que la gente me recuerde, no tengo nada único para dejar huella en algo o en alguien. Al poco tiempo de que Celso terminó su hermoso poema llegó Ian, otro chico lleno de un brillo único, ese brillo que tienen todas las personas talentosas. “Todos somos García Márquez”. La verdad es que estaría mintiendo si digo que recuerdo a la perfección los versos que recitó; lo único que puedo decir es que disfruté cada párrafo leído por su voz, porque incluso para eso tiene talento: el saber recitar un sentimiento que fue hecho para que todo el mundo lo escuche. Una de las notas que tomé dice: “otra forma de mirar lo cotidiano depende de la manera en la que decidimos narrarlo”. Me hizo pensar en que yo cuento las cosas con una exageración demasiado evidente; me encanta compartir historias sobre mi vida y hacerlas de manera especial. Tal vez la única gracia que hay en mí es que soy graciosa, o eso piensan los más allegados a mí. Mantuve mi mente demasiado ocupada pensando en cómo hay gente que sabe tanto, que tiene tanto que compartir al mundo; la verdad es que me sentí celosa, me sentí demasiado celosa de que hay gente con tanto que ofrecer, con tanto que sobresalir y dejar la esquina, mientras lo único que puedo hacer es aplaudirles, aplaudirles y dejar mis palmas rojas de lo fuerte que lo hice, aplaudirles… cómo quisiera que algún día alguien me aplaudiera a mí. Aprender sobre Gabriel García Márquez me hizo tener una inseguridad gigantesca, y es que soy una persona sin ningún tipo de brillo, conformándome con lo que aprendo a diario, con la escasez de conocimientos y algunos hasta innecesarios que rondan en mi absurda mente. Saber de quién fue, fue como si me hubieran tirado un balde de agua fría, sacándome de mi realidad tan alterada, reafirmando que siempre he estado en la esquina y tal vez si he dado, aunque sea, dos pasos, los he retrocedido y me he hundido en lo más oscuro de esa línea que algún día quisiera cruzar. Durante los últimos días he tenido muchas ganas de leer El coronel no tiene quien le escriba; también he estado leyendo uno que otro artículo. Empecé a escribir un texto que nació de ese día, por todo el enojo que sentí hacia mí misma por nunca haber tenido nada previo sobre ese hombre. Conocer a Gabriel García Márquez me hizo querer salir al mundo lo más pronto posible, me hizo interesarme en cosas que no sabía, despertó un sentimiento increíble de querer sobresalir, porque no hay nada más aterrador que empezar a hacer las cosas que te dan pereza solo porque quieres sobresalir con todas tus fuerzas.

Comentarios

Anónimo dijo…
Me encantó tu texto, se nota tu conocimiento sobre música a pesar de que no hablaste mucho de ello, espero practiques para verte en ese escenario pronto
Anónimo dijo…
Amiga amén tu texto, espero sigas escribiendo, estoy deseando leer otro escrito tuyo, soy tu fan número uno
GILBERTO MORENO dijo…
Nahomi, con este texto has dado un paso gigantesco para salir te tu "esquinita". Es muy franco, muy claro y directo. Recibe un afectuoso saludo y una cordial bienvenida a este Blog. Espero sigas escribiendo y compartiendo.

Entradas más populares de este blog