“Heidegger sostiene que lo preocupante es lo que siempre ha dado qué pensar, lo que da qué pensar y lo que siempre va a seguir dando qué pensar”



 



LA UTILIDAD DE LA FILOSOFÍA

 

Por: Adán Lorenzo Apodaca Félix

 

Un estudioso de temas educativos y particularmente de cuestiones filosóficas es el doctor Armando Tello Valdez, él es un profesor investigador adscrito a la Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa, Unidad Los Mochis. El doctor Tello, desde hace más de 30 años, ha sido muy insistente en el sentido de enseñar a los niños filosofía, señala el reconocido académico que es muy importante incluirla desde la educación preescolar.

En clases, en cursos, en talleres, en los foros y en los distintos espacios en los que recurrentemente hace esa recomendación, creo que no se le ha escuchado con la atención que se debiera, un tema de tan destacada importancia se debe reflexionar detenidamente, debemos enseñar la filosofía para poder entender en muchos sentidos lo que está sucediendo en el contexto actual, hacerle preguntas al mundo, interrogarse sobre el sentido de la vida es primordial en la existencia del ser humano.

De esa reflexión del doctor Armando Tello Valdez de Los Mochis, me paso a Alemania, en ese país, existió un filósofo llamado Martín Heidegger (1889-1976), él era un filósofo existencialista y fenomenológico, un gran pensador europeo de esos que por la solidez de sus aportaciones, aun en las condiciones actuales los estamos estudiando, interpretando, tratando de comprender y traducir a la práctica sus reflexiones.

De la vasta obra de Heidegger, hay un concepto que me parece que ha sido poco reflexionado, ese concepto es de los preocupantes, el filósofo alemán argumentaba que, las sociedades en épocas determinadas siempre tenían sus preocupantes, es decir, temas que le preocupaban, temas de los que dialogaba recurrentemente, temas de los que hablaban noche y día, temas que ocupaban la cotidianidad de sus ciudadanos

En todas las épocas y en todas las sociedades, éstas siempre han tenido motivos para pensar sus cosas, así parece que en un lapso determinado se ponen de moda unos asuntos y al tiempo, otros preocupantes ocupan el sentido reflexivo de sus miembros. Este es un aspecto dialéctico de la comunicación. Heidegger sostiene que lo preocupante es lo que siempre ha dado qué pensar, lo que da qué pensar y lo que siempre va a seguir dando qué pensar.

Desde una mirada general, los preocupantes particularmente en Sinaloa y en México han sido los temas relacionados con la violencia, es muy lamentable que un país, que un estado como  el nuestro, que  va para dos años hablando de temas de la violencia, las referencias sobre la violencia como preocupantes, han penetrado los espacios públicos, las plazas, los mercados, los estadios, las empresas, las fábricas, la academia, los clubes de servicio, e incluso en los hogares, en todas partes está este asunto, este “preocupante” ha inundado todos los espacios en los que interactúa el  ser social.

 La relación es elemental, si enseñáramos filosofía, si leyéramos filosofía, creo que pudiéramos tomar los preocupantes positivos y empezar a dialogar sobre esos preocupantes y no estar dialogando sobre cosas preocupantes negativas, tal como ha sido el caso, en tal tesitura, creo que la escuela, creo que los profesores y las familias, tenemos mucho que hacer en esta tarea de recuperar y anclar en la representación individual y colectiva, formas de pensar positivas, la filosofía da para ello.

Se debe hacer una inmensa cruzada filosófica para que rescatemos la utilidad de  la filosofía, desde los griegos se ha sabido que  la filosofía alienta el pensamiento crítico, ese tan de moda en la Nueva Escuela Mexicana, en el caso de nuestro país, esto posee un riesgo que vale la pena señalar, si no leemos, no filosofamos, y sin lectura ni filosofía, tenemos escasa oportunidad de dialogar sobre los asuntos cruciales de nuestra condición posmoderna, como bien dijo un gran teórico llamado Jean-Francois Lyotard.

Preocupa enormemente que, en estos tiempos, los preocupantes en México y particularmente en Sinaloa, sean aspectos relacionados con la violencia, ya basta, va a costar trabajo, pero es tiempo de empezar a dialogar sobre preocupantes más positivos, de instalarse estos en la cotidianidad, vamos a tener esas posibilidades de diálogo profundo y creador. La propuesta es la filosofía desde la educación preescolar, viejo anhelo del Dr. Armando Tello Valdez. Eduardo Galeano nos dijo que la utopía tiene buen domicilio en la escuela.

 

Comentarios

Estimado Dr. Adán, buen tema para reflexionar nos trae ahora que tanto desasosiego tenemos en Sinaloa. Estamos sin saber quién manda, ni quienes son los mandados entre los que mandan. Se confunde la línea de mando y ya no hallamos ni que pensar. Pero, tal vez, si Heidegger se diera una vuelta por acá, señalaría con precisión los sentires y los actuares que deberían de ser los Preocupantes, si no de la Sociedad, sí de los profesionales de la educación en formación; por aquello de que somos los que educamos a los que van a transformar al mundo, pues. El asunto, querido Dr. Apodaca, como decía Juan Alfons Mejía, en su tiempo de Secretario de Educación, es que ni aun los que formamos coincidimos en los preocupantes que nos deberían de preocupar, como los entes sociales que somos en sociedad.
Y, sí, coincido, sin conocerlo, con doctor Armando Tello Valdez de que un preocupante esencial e imprescindible es empezar a los pequeños a preocuparse de verdad por los preocupantes que les deben de preocupar para tener una vida mejor, para sí y para con los demás.
Y la Filosofía es la fuente de las preocupaciones valederas, las que abren el sésamo y nos llevan a descubrir la verdad, por relativa que ésta fuere.
Y yo agrego que, junto con la pensadera filosófica, les enseñemos a contar esas preocupaciones, con una narrativa coloquial, científica o empírica, pero que les haga pensar una y otra vez en lo que hacemos y por qué los hacemos y para qué, con quién, cuándo, dónde lo hacemos y qué diablos conseguimos con hacerlo. Como nosotros en este Blog que a veces no sé ya para qué chingados lo mantenemos en el espacio digital.
Saludos y gracias por traer un preocupante a este espacio literal, por las letras que en él se desparraman
Su amigo, Mtro. José Manuel Frías Sarmiento
Andrea Jasso dijo…
Estimado Dr. Adán Apodaca, aborda usted un tema que, en lo personal, me parece imprescindible que sea abordado, no nada más como una clase en la universidad o, dentro de aquella fantasía educativa, en el preescolar o la primaria, sino como un topic de café o de un encuentro casual con amistades; mi postura es la misma que la del Dr. Tello, precisamente, porque estar y ver de cerca el trabajo docente (frente a grupo, pues) me lo ha ido dejando cada vez más claro: hace falta filosofar más, hace falta enseñarles más a nuestrxs alumnxs, pero, también, hace falta que, quienes estamos en el cargo docente, asusmamos la responsabilidad de aprender más porque no podemos enseñar lo que no sabemos, no podemos orientar, si unx también está desorientadx.

Creo que hay bastantes "cosas" sobre las cuales cuestionar, bastantes más preocupaciones en las cuales pensar y eso, de alguna forma, parece abrumador y hasta preocupaciones de oquis, pero me parece que es la forma de comenzar a andar un camino que nos lleve a la eterna conclusión de que somos más que lo que creemos que somos y que podemos hacer y dar más de lo que creemos que venimos a hacer.

Y mire, hay un grupo de la Facultad de Filosofía de la UAS que ofrece el Café Filosófico una vez al mes en diferentes lugares de Culiacán y he tenido el gusto de ir las dos veces pasadas; es cierto que es un espacio en el que sólo hay estudiantes de esa carrera, pero creo es una excelente forma de empezar a instruirse y conocer, de observar otras perspectivas, de escuchar qué más hay después de la existencia propia, la otredad, como le llaman ellos. Y si no hay mucho interés en el topic, por lo menos hay café y galletas.

Le envío un afectuoso saludo, Dr. Apodaca.
Andrea Jasso.

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