Presentación del Libro Esperanza n mi ventana, de Daián Miroslava Ochoa Sánchez

“No era una presentación cualquiera, era el resultado de años de esfuerzo, de enfrentar retos y de no rendirse



 



UNA LECCIÓN DE VIDA


Alejandra Rochín Cázarez

 

La presentación del libro de Daián Miroslava Ochoa Sánchez “Esperanza en la ventana”, en la Unidad Culiacán de la UPES, fue un momento muy emotivo y especial, no sólo porque se trataba de un libro de poemas, sino porque detrás de cada uno de ellos se encontraba plasmada una parte de la historia de su autora. Se sentía un ambiente muy agradable, lleno de orgullo y emoción, no era una presentación cualquiera, era el resultado de años de esfuerzo, de enfrentar retos y de no rendirse.

Miroslava tiene dislexia, una dificultad de aprendizaje que hace que leer y escribir sea más complicado, a veces las letras se confunden, cuesta más trabajo entender lo que se lee o se escribe sin errores; muchas personas no entienden bien lo que es la dislexia y pueden pensar que quien la tiene no es inteligente, pero eso no es cierto, la inteligencia no tiene nada que ver con esta dificultad, el problema es que en la escuela muchas veces no se habla lo suficiente de esto y quienes la viven pueden llegar a sentirse menos capaces que los demás.

Imaginar lo que significa tener dislexia y aun así decidir escribir y específicamente poemas, es algo que impresiona, porque escribir no es algo “sencillo” ni siquiera para quienes no tienen ninguna dificultad, se requiere de tiempo, paciencia, práctica y mucha dedicación. En su caso, cada palabra seguramente implicó más esfuerzo, más concentración y más intentos, y aun así no se detuvo, aunque también se mencionaba de la gran habilidad que en la actualidad tiene para realizar poemas, como el más reciente que escribió sobre Selene Quintanilla, esto sólo demuestra que cuando alguien tiene pasión por algo busca la manera de lograrlo, aunque el camino sea más pesado.

Algo que hizo todavía más profundo el significado de sus poemas fue el momento en que empezó a escribir con mayor frecuencia después del fallecimiento de su padre, encontró en la escritura una forma de expresar lo que sentía. Cuando se pierde a alguien tan importante el mundo parece cambiar de un día para otro, hay tristeza, confusión, enojo y muchos sentimientos mezclados, no siempre es fácil hablar de eso y a veces cuesta decir en voz alta lo que duele, en su caso en su libreta podía decir lo que sentía y se convirtió en ese espacio donde podía expresarse sin miedo o con mayor libertad.

Sus poemas se volvieron una manera de recordar, de desahogarse y también de sanar poco a poco, la escritura fue como una compañía en los momentos más difíciles y eso hace que el título “Esperanza en la ventana” tenga todavía más sentido; es como si en medio del dolor hubiera encontrado una pequeña luz que le recordaba que podía seguir adelante, no significa que todo fuera fácil o que el dolor desapareciera, pero sí que encontró algo que le dio fuerza.

Durante la presentación del libro de Miroslava fue muy evidente el apoyo de su familia, su mamá siempre creyó en ella y la impulsó a seguir escribiendo, eso es algo que marca una gran diferencia, cuando alguien enfrenta una dificultad de aprendizaje lo peor que puede pasar es que le hagan sentir que no puede, en cambio, cuando hay palabras de ánimo, paciencia y confianza, todo cambia, no es que la dificultad desaparezca, pero la persona se siente más segura de intentarlo.

Alguas veces, los comentarios negativos de otras personas pueden afectar mucho, palabras como “nunca” pueden quedarse grabadas, pero cuando en casa hay apoyo, esas voces pierden fuerza. Se notaba en la presentación el orgullo de su mamá y de su hermano, no sólo por el libro publicado, sino por todo el proceso que hubo detrás y la persona que es Miroslava.

Esta historia me hizo pensar en muchos niños y jóvenes que tienen problemas de aprendizaje y que a veces se sienten solos, en la escuela no todos aprenden igual, algunos entienden más rápido leyendo, otros escuchando y otros practicando, pero el sistema muchas veces espera que todos avancen al mismo ritmo y cuando alguien no lo hace, puede empezar a pensar que no es suficiente, eso afecta mucho la autoestima.

La historia de Miroslava demuestra que una dificultad no define quién eres ni hasta dónde puedes llegar, la dislexia es parte de ella, pero no es lo único que la describe, también es escritora, hija, hermana, una joven sensible y fuerte, a veces la sociedad pone etiquetas, pero las personas son mucho más que eso y cuando alguien logra algo que parecía difícil, rompe con esas ideas equivocadas.

También deja una enseñanza muy clara, el dolor no siempre destruye, a veces transforma, en lugar de quedarse atrapada en la tristeza, ella la convirtió en palabras, y esas palabras ahora pueden llegar a otras personas que estén pasando por algo parecido, tal vez alguien que lea su libro se sienta identificado (como varias personas en la presentación que se sintieron identificadas con su poema “Lo que guardamos como mujeres”) y encuentre inspiración, eso es lo bonito del arte, conecta experiencias y situaciones.

Otra cosa que me hizo reflexionar es la importancia de creer en uno mismo, no siempre es fácil, hay días en los que uno duda, se cansa o siente que no avanza, pero cuando recuerdas por qué empezaste y tienes personas que te apoyan, es más sencillo seguir, la confianza se construye poco a poco y cada logro por pequeño que sea suma.

La presentación no fue sólo un evento para mostrar un libro, fue una lección de vida, un recordatorio de que no todos los caminos son iguales, pero eso no significa que unos valgan más que otros, cada persona tiene su propio ritmo y sus propios retos, lo importante es no dejar que las dificultades se conviertan en límites.

La historia de Miroslava inspira porque es real, cercana y honesta, no habla de una vida perfecta, sino de alguien que decidió intentarlo a pesar de las dificultades, y eso es algo con lo que puede identificarse, nos recuerda que no importa cuántos obstáculos haya, siempre existe la posibilidad de salir adelante.

 

Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Qué bueno que alguien escribió acerca de esta presentación del libro de nuestra compañera Miroslava. A veces los escritores del Blog no nos conocemos como tal, y ahora ya sé algo más de ella y mi sincero reconocimiento para su arduo trabajo.
Saludos a todos!!!

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