“El mar merece respeto, porque el rugir de sus olas es impresionante, se escucha de extremo a extremo y nadie lo puede igualar”






B A R R I C A D A S

 

Marité Ibarra

 

¿Dónde empiezan y dónde terminan los océanos?

¿Por qué el agua no se sale del mar?

¿En dónde están los límites, esas grandes cuerdas que sujetan las aguas oceánicas?

Pero ¿por qué la Luna encanta al mar y lo hipnotiza? O ¿Por qué las olas arrullan los corazones rotos? Y ¿Por qué las caracolas con su dulce voz aquietan los temores, así como la arena proporciona a los pies la paz que necesitan?

Amo la vieja playa donde las gaviotas caen en picada, robándole al mar sus destellos saltarines.

La tierra se dividió y las aguas se acomodaron, así como las ves ahora.

Cinco imponentes océanos surgieron, también hay un mar muerto, ese que murió cuando la sal lo corrompió en sumo grado.

Hay aguas demasiado frías, que si se descongelaran inundaran el planeta, pero por eso hay leyes establecidas.

El mar es soberbio y altivo, incluso rebelde por naturaleza, pareciera un caballo despotricado, pero que es sujeto con fuerza por su amo y finalmente es dominado, aunque no le guste, así es el mar, el dueño de las grandes masas de agua, las sometió desde un principio. Barricadas les puso, y un freno para que no traspasen las líneas señaladas. Por eso por las noches, las mareas se ilusionan y sueñan con salirse, huir y explorar, “¿qué hay además de este aburrido cuenco que nos contiene?” Se preguntan…

Sin embargo, las aguas son sancionadas, sólo eso se les permite hacer, y así aquietan sus ansías y su poderío sin igual.

El mar, el mar merece respeto, porque el rugir de sus olas es impresionante, se escucha de extremo a extremo y nadie lo puede igualar.

 

Comentarios

GILBERTO MORENO dijo…
Amiga Marité, siempre es un placer leerte y comentarte, "Barricadas" como contenedores naturales del mar, que delimita a la tierra y los que respiramos oxígeno, pero a la vez facilita la interacción de lo terrestre con lo marino. Así la convivencia se da en la coexistencia donde uno depende del otro para subsistir. Saludos amiga de aventuras literarias. Tu amigo, Gilberto Moreno.
Marité Ibarra dijo…
Amigo aventurero, muy atinado comentario, me gustó lo que dijiste yo no lo había visto desde ese punto de vista, sin embargo así como lo describiste, así es.
Muchas gracias por leer y comentar.
Te mando muchos saludos compañero.

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