“Los perros ladran y también muerden / aunque después se van chillando / si les das pedradas para defenderte" LOS PERROS LADRAN Gustavo Adolfo Ochoa Sánchez El poeta urbano de Culiacán No hay preguntas, el silencio invade abunda la indiferencia Dejar de hacer También es hacer Porque se provoca Un efecto, Inocente o alevoso tal vez Pero es el mismo resultado cruel La materia no se crea ni se destruye, solo se transforma y cada quien decide si ser materia en movimiento, inerte o materia residual que infecta el planeta o esa materia de matemáticas avanzadas que trunca el potencial de quién pudo ser bailarín, escritor o precursor de la paz mundial Los perros ladran y también muerden, aunque después se van chillando si les das pedradas para defenderte y rápido te conviertes en maltratador ante esos mismos que no ayudaron cuando los perros atacaron Mucho esperan verte caer, alistan su lengua filosa ...