“En cuestiones de cultura, tarde o temprano algo se le pega a alguno"


 



DONDE EL JAGUAR SE SIENTA

 

José Alfredo Félix Verástica

 

Normalmente no soy muy de darme descansos, dormir más de 5 horas ni de mucha actividad física, pero hay un lugar donde me siento más poderoso que en cualquier otro que haya estado o, al menos..., como alguien inspirado.

La Universidad Pedagógica del Estado de Sinaloa, para otros puede parecer algo estricta, dinámica, seria o cualquier otro adjetivo, pero desde mis ojos y mi experiencia se convirtió en una esperanza y un santuario en donde no importa mucho quién sea, sino el empeño que le ponga a mis sueños con la corta espera de que sea reconocido por maestros atentos y dedicados, aunque a veces los alumnos los vean con cierto desapego, con una rebeldía muy propia de los recién mayores de edad.

Yo afirmo que los profesores han sido y siguen siendo una fuente de inspiración para mi formación, porque he visto ese trabajo extra al que, como alumno, pareciera que nunca es fácil de acostumbrarse, en especial, si se sabe cuánto escasean y cuan valiosos son profesores con cariño a su profesión.

Digo que ha sido mi santuario, no por la ligereza y lo bien que suene, sino porque en esencia, un santuario es un lugar seguro, un lugar especial en el sentido que lo digo, donde una persona puede sentirse protegida. Soy muy de mantenerme en lugares donde hay poca gente sin saludar mucho y lucho por desaparecer del radar de otros, pero aquí es distinto, no me siento obligado a obedecer reglas arbitrarias, a sufrir innecesariamente, ni a tener que dar excusas a personas pedantes o que no entienden razones de otros.

Por lo menos, con mis profesores, siento que realmente son personas, que puedo tener un dialogo razonable y que puedo aprender mucho de ellos, lo mismo digo del personal administrativo que, aunque no sean muy variadas las ocasiones en las que comparto palabras con ellos, ha llegado a ser mucho más cómodo de lo que uno esperaría con simplemente leer esto, sin haber ido y sin siquiera haber visto a ese Gran Jaguar sentado en la Explanada Principal.

Todo suena muy hermoso y me gustaría quejarme un poco; pero, honestamente, a pesar de mis muletillas y múltiples pausas al escribir e incluso declamar, no veo razones para quejarme y sólo me esfuerzo por abrevar de la cultura, del conocimiento y de la actitud de mis profesores y del plantel al que asisto; y esto me recuerda a un profesor que dice que en cuestiones de cultura, tarde o temprano algo se le pega a alguno.


Comentarios

Marité Ibarra dijo…
Qué bueno que algunos jóvenes se sientan muy cómodos y a gusto en sus escuelas. Así debería ser!!
Excelente!!
Anónimo dijo…
Compañero Félix, es extraño su texto, eso de extraño lo escribo porque en nuestra circunstancia temporal es muy raro que un alumno reconozca a su institución, mucho menos a sus maestros de la forma como usted lo hace. Bien por usted y por sus profesores, entre todos se hace la universidad. Le mando una felicitación desde Los Mochis Sinaloa.