Taller de Redacción Libre y Creativa
“Creo que tener estos espacios libres y creativos de reflexión y expresión, son muy importantes en la construcción de nuestra autoestima y nuestro desenvolvimiento profesional”
TIC TAC…
Tic Tac Tic…
El
sonido al que me vuelvo a enfrentar, el sonido de que no existe el silencio, de
que algo hay, siempre existe algo, nada es algo… Complejo de explicar.
“No
tengo nada que escribir”
Fueron
las frases que más escuché con compañeras al enfrentarme al maestro Frías
Sarmiento.
El
taller en el que me encontré todo un semestre, 10 sesiones de 2 horas en línea
con el profesor hablando de “tonteras”, diría el que dirían las personas; y,
sí, hablamos de mucho, pero de nada en concreto, las conversaciones surgen, así
como surgió mi llegada a ese grandioso rinconcito en línea: El taller del profe
frías, que la verdad tiene un nombre más padre, profundo, significativo y muy
bien seleccionados los calificativos para el nombre de dicho taller:
“Taller
de redacción libre y creativa”
Estas
10 sesiones me hicieron reflexionar mucho sobre muchas cosas. Principalmente
que a veces me gustaría no ser la primera en hacer las cosas porque mi
imaginación a veces es tanta que siento que no hago lo que tengo que hacer,
simplemente me salgo del molde sin darme cuenta, incluso cuando en serio hago
todo lo posible por mantenerme dentro, sé de bien en mi historial amoroso que
tiendo a achicarme para caber, pero aquí no. Con el maestro Sarmiento es todo
lo contrario, es un hombre que siempre está bien dar más de lo que pidió,
siempre llevaré en mi memoria el cómo pasó de ser el “Maestro Frías” a ser “aaayyy,
el profeeee” (en ese tono relajado de chill cotorrea no pasa nada) recordando
principalmente esa forma de reírse, entre que se burla y que le enternece la
inocencia (poca) detrás de la ignorancia de nosotras, pero en el taller, en el
taller a veces es más estricto, pues es firme en su postura: Debemos leer,
saber y empezar a tener aunque sea esa pizca de inquietud porque somos los
próximos profesionales de la educación.
Durante
el taller el maestro no fue un facilitador, fue un transmisor de conocimientos,
y no, no vimos las reglas ortográficas, y tampoco nos pusimos a recitar el Mío
Cid, pero sí aprendí que:
1- Puedo
volver a tomar el taller porque siempre habrá algo nuevo con la versatilidad
que tiene, ¡no creo que en todos sus años del taller haya habido dos clases
iguales!
2- Si no
estoy en el taller no me pongo a TERMINAR mis escritos, entonces debo trabajar
eso, y si el taller me ayuda debo seguir obteniendo las herramientas que me
ayuden a algo, a lo que sea que el taller me haya ayudado, pero a algo me
ayudó.
3- Si el
taller deja de existir… O sea, si no vengo no existirá para mí porque ya no
haré las cosas que requieran, pero, realmente, si todo este ejercicio se
acaba…. ¿qué va a pasar? Y no me refiero al mundo, me refiero a las dos o tres
o cinco mentes que se despiertan, como con cualquier otro taller pasaría para cualquier
otra persona con habilidades y gustos diferentes, ¡pero esto es la escritura
hombre!, si no escriben más no hay que leer, o sea sí hay, pero qué?
Escuché
mil cosas del taller, pero más del tallerista, que sí era malo, estricto, que
si no te dejaba entrar, que quería las cámaras prendidas, que si te saca del
taller, que si no te publica, que si… Mil y un cosas, pero yo como toda buena
imprudente pues: Vamos a ver que show.
Estaba
lleno cuando me quería inscribir, pero tuve la oportunidad de estar en la lista
de espera y pues, esperé y toda espera tiene su recompensa.
Lo
siguiente que siento que aprendí módulo tras módulo es que existe UNA preocupación
y urgencia del maestro Sarmiento, bueno, no sólo de él, de todos los docentes
que hemos tenido: LEER.
Y,
aunque ahora existen nuevas y diferentes formas de tener esa “actividad” porqué
a veces dicen: “Él/ella ni lee nada” pero tienen sus wadpat o no sé qué
chucuartos que leen novelas, de qué? ¿Quién sabe, quien las escribe? No lo sé,
pero pues “leen”, el otro día me quedé pensando en los gamers, porque teníamos
que hacer textos, obviamente, es redacción. Y pues los gamers leen, hay unos
que se las arreglan para entender hasta idiomas que jamás seguro irían a
estudiar formalmente, pero pasan las misiones y sí es intuitivo…
¿Cómo no
recordaba que para mí lo es escribir? aunque unas veces escribo mejor que
otras, la verdad en este taller me sentí muy a gusto, saber que puedo, porque
no es que me “costara” hacer el texto, el pedo siempre fue TERMINARLO, que tuviera
fin, los cortos pues decía bueno esto y ya, pero es que tengo unos que quería
hacerles más y más, pero también comprender que no he madurado del todo como
para en serio ponerme a hacer esas extensiones de redacciones, hay una parte de
mí que lo sigue viendo como “una pérdida de tiempo”, pero la otra parte de mí,
la que iba al taller, la que escribía una y otro cuento, sabe que hay más allá
de “escribir para ser escritor” porque está el escribir para terapia y, claro,
es que escribir puramente es … quizás hasta hablar consigo mismo, escuchar los
pensamientos más fuerte, a lo mejor son pensamientos express, fugaces, y por
eso se volvió para mi durante este taller (además de que ya lo venía pensando
que es necesario en ESA universidad) sí o sí llevar un libro y una libreta, o
lees o escribes en el tiempo muerto, creo que mucho del éxito de la sabiduría
es eso, y no digo que leer algo de historia o etc, no, sólo mantener a la mente
ocupada y trabajando.
El
taller de redacción libre y creativa es eso: es libre.
Siempre
me dio risa que al final el profe Sarmiento siempre terminaba (después de
explicar lo que quería de tarea) “Escriban de lo que quieran, pero entréguenme
algo”.
Cuánta
resignación en una frase, y pensaba de nuevo el punto 3: ¿Qué va a suceder?
El Taller
de redacción libre y creativa es una gran herramienta para quienes quieren
empezar a escribir, para frustrarte, para decir “chinguele tengo que
terminarlo” pero es más reto porque el maestro pregunta cosas, que a veces no
incomodan, incomoda el hecho de tener que pensar y saber qué pues realmente el
que está bien a gusto es uno, mientras afuera hay mil cosas que podrían estar
mejorando, pero la duda es ¿cambiaría en algo que lo haga yo, que participe? ¿realmente
cambiaría el hecho de que yo escriba? ¿a quién podrían interesarles los escritos
de una chica pelos de colores? ¿Una es buena en lo que es, por eso está donde
está?
Y, el
profe Sarmiento lo hacía fácil, te dice de qué escribir, no puedo creer que sea
difícil escribir si te están diciendo que escribir, más bien, qué es lo
difícil?
También
descubrí cuán importante son los procesos creativos, cuán importante es no
quedarme a gusto con lo que sé, leer más, desempolvar lo leído, durante estas
20 horas, que o sea, 20 horas con el profe en línea y cada dos horas de cada
sesión habían menos conectados, pero además las horas que había que escribir,
porque uno lo pone fácil, yo me puedo sacar textos de la manga igual, pero
porque es libre y creativo, pero lo libre lo tienen muchos mis textos pero de
creativos no lo sé, sin embargo, cuando escucho: “no sé de qué escribir”
O sea,
ahí si estás más frito que el sushi de carreta, y no es porque ya te metiste al
fuego, pero sí. Estar en el primer día de taller y tener tantos compañeras y
compañeros, ver que poco a poco ceden ante el fuego Sarmientico al que este
taller te expone. Al profe no se le escapa una, ¿es por eso esa sonrisa?
El
taller fue una verdadera aventura, en la que me vi obligada en esas horas
extras no sólo a las horas de escribir, también, la sesión de los poetas, ese
día que creamos un poema, me la pasé escuchando vidas y relatos de 3
recomendados por el maestro, quizá debíamos tomar uno y ver cómo podíamos
desmenuzarlo a manera de “hace algo inspirado en” o a lo mejor era como que
“inspirado en su vida”, ¡caray! Eso es lo que me gustaba del taller, es que te
decían que hacer, pero ahí era la traba del “no sé qué escribir” porque uno se
complica la vida queriendo “hacer lo que me pidieron” cuando si lo que te piden
es algo “que no te queda claro” ¿Cómo le haces?
Redacción
libre y creativa con el Maestro Frías Sarmiento al frente hace eso: Provoca que
resuelvas como puedas con lo que tienes, y ese es el pedo….
¿Qué
tienes realmente?
Y no sé
si sea verdad lo que dice el profe de que no tiene metodología, y que su mayéutica
y que si deberían los niños andar de filósofos griegos y etc… Lo que sí me
quedó entendiendo es que en todo lo que dice tiene algo de razón, hay algo
detrás de sus movimientos que son: futuro, se queda pensando para lo que
vendrá, total, el profe ya está más de salida pero, creo que dejan de lado el
que no se preguntan ¿por qué te preocuparías por algo que ya no será “tu
asunto” ¿
El
taller me hizo poder tener un acercamiento con el maestro Frías, no sólo ello,
con mis compañeras que se han vuelto mis amiguis del salón y además, ahora,
este semestre lo termino conociendo y hablándole a alumnos de incluso Otra
licenciatura: Pedagogía.
Creo
que tener estos espacios libres y creativos de reflexión y expresión (sobre
todo expresión sin remordimiento o represalias de que saques un 3) son muy
importantes en la construcción de nuestra autoestima y nuestro desenvolvimiento
profesional.
La
verdad me voy muy feliz por estar en este taller y que realmente, aunque cada
quien cuenta como le fue en la feria, en mi feria estuvo muy agradable el
paseo, yo me volvería a subir a todos y cada uno de los retos redactores que el
maestro Sarmiento proponía, es algo que hace salir de la rutina, que obvio el
compromiso no lo tiene cualquiera, pero si tienes el mínimo compromiso de SÍ O
SÍ ponerte a escribir sin importar que te digan, si tienes ganas de deprimirte
un rato poniéndote un saco que no es para ti, si tienes ganas de perder tiempo
pensando en hacer un texto, si te gusta escuchar cosas novedosas, mientras
caminas puedes poner biografías de poetas, si eres una persona que te gusta que
te aplaudan, si te gusta recibir retroalimentación de lo que escribes para
mejorar, pero sobre todo si eres una persona que es tímida y que tiene ganas de
ser más extrovertida de una forma rápida jeje …. Este taller es para ti.

Comentarios
Lo libre y lo creativo del Taller existe, solo que algunos puristas exagerados dirán que lo que escribimos son puras pendejadas,,, y pue que sea verdad, sólo que son nuestras y mucha gente las lee. Y eso nos anima para seguir... Aunque si tampoco nos leyeran, algunos seguiríamos escribiendo porque nos gusta hacerlo.
Yo agradezco mucho haberte conocido fuera del aula, en el Taller y agradezco haberte leído y espero seguirte leyendo.
Te saludo y te felicito.
Mtro. José Manuel Frías Sarmiento