“Señorita semilla, por favor, ¿a usted no le aterra el futuro? ¿no le da miedo, el tiempo? Yo la veo tan propia y campante, durmiendo, latente, pero soñando…"



 



EL SEMILLLERO

 

Solangel Méndez Ruiz

 

Ha llegado la primavera, las semillas han de germinar y yo me he de acordar que tengo unas especiales ahí.

Unas grandes, unas chiquitas, unas redondas y otras ovaladas, pero todas son por naturaleza, latentes.

¡Ah! Tan bonito que las cuido yo. Las tengo en su semillero lejos de la humedad y el calor, mis semilleros es lo que me hace feliz.

Pero, tengo una semilla ahí, que la tengo desde hace mucho… ¿Será que ha cambiado? Creo que la expuse a la humedad.

 

¡Ah! Mis semillas latentes, ¿cuándo se imaginaron que llegaría el momento?

Ojalá vea ese momento, cuando la naturaleza le ablande el caparazón

Porque yo te veo ahí tan quieta y tranquila, tranquila pero como ausente.

Como el árbol que darás que no puedes verlo crecer minuto a minuto, pero con paciencia, cuando volteas a ver, es un gran mango.

Semillita, tú que has estado más tiempo latente, viva, pero ausente, no quiero que te me pudras, porque semillita si tú te pudres ¿quién dará sombra a las mentes que se acurrucan en el regazo de tu sombra?

Si tú duermes, tan profunda y pura, tan inocente y retadora. ¿en serio no piensas abrirte?

Porque eres tan necesaria grande, como recién sembrada ¿no te da miedo no dar frutos?

Señorita semilla, por favor, ¿a usted no le aterra el futuro? ¿no le da miedo, el tiempo?

Yo la veo tan propia y campante, durmiendo, latente, pero soñando…

Yo te cuidaré mientras te encuentras vulnerable, yo te abrazaré y seré tu sol, pero semillita respóndeme algo por favor.

Las semillas de la temporada están listas, germinadas, preparadas, faltas tú, no puedo dejarte pero, tampoco puedo aplazarte la atención, porque entre tú y las que germinan, necesito regarlas con agua y darles sol, y eso me lleva más tiempo.

Tiempo, en el que pienso: ¿Cuándo saldrás de tu semilla a ver el mundo exterior? ¿cuando tengas un brote o dos? ¿no te da miedo tener tantos brotes y que no se te desarrollen tan fuertes como debieran porque no les da el sol?

Y ¿acaso pretendes quedarte así siempre, latente?

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