“No todo se aprende en la escuela sino también en la vida diaria y no todo el conocimiento que poseo es por la educación formal”. 





 

COMUNICACIÓN Y APRENDIZAJE DESDE MI PERSPECTIVA

 

Esmeralda Bojórquez Estrada

 

Es increíble como la manera en que se expresan y comunican las personas puede hacer cambiar la postura del receptor, claro tomando en cuenta la información que quiere transmitir el emisor. Lo comento desde mi experiencia en las clases del Maestro Frías.

Yo una joven que se distraen fácilmente, me atrapan pensamientos y recuerdos de mi vida diaria durante las clases, muchas veces ignorando las clases de los profesores, atendiendo temas personales y pensando sobre mi caótica vida, problemas de mi grande y disfuncional familia, así como imaginándome la fiesta del próximo fin de semana pensando en el atuendo que usaré, entre otros vagos pensamiento que pasan por mi cabeza durante las clases, es decir estando en todo menos en la clase. Sin embargo, conozco mi potencial, así como mis habilidades y debilidades, por eso mismo desde el inicio de la carrera siempre me he sentado en los lugares de hasta enfrente, sé lo distraída que puedo llegar a ser y el estar hasta enfrente me obliga a prestar un poco más de atención a las clases

No es que yo sea una persona con trastorno de déficit de atención (hasta ahorita no estoy diagnosticada) pero en mi defensa, hoy en día en séptimo semestre me doy cuenta que me he equivocado de carrera, y que lo que realmente me apasiona y me gusta son los temas de educación especial, niños con condiciones e inclusión, es decir me hubiera gustado estudiar en la escuela vecina ENEES (Escuela Normal de Especialización del Estado de Sinaloa) ya que se me hace tan valioso poder ayudar a quien más lo necesitan, por lo tanto muchos de los temas que se imparten en las clases no me llaman la atención y no logran atraparme.

No siempre estoy distraída, en ocasiones prefiero no querer pensar nada por estar cansada del trabajo, ya que trabajar con niños con trastorno del espectro autista requiere mucha atención, empeño y paciencia y claro mucho amor hacia la gran labor que se hace, por lo que considero que todo mi potencial, energía y paciencia se queda en las mañanas, en la primaria en esa escuela donde han sucedido tantos conflictos. De manera que en ocasiones llego devastada a la universidad, con hambre, con sueño, negándome a escuchar con atención a los profesores, y algunas veces quedándome en el salón sola durante el receso, sólo para encontrar un poco de paz, descansar y estar en silencio.

Sin embargo, me gusta y disfruto escuchar la clase del profesor Frías, escucharlo hablar desde su experiencia de vida y su formación como docente y claro como ser humano. Me gusta mantenerme en mi lugar que es muy cerca de él, verlo y escucharlo con atención, ver sus movimientos y sus gestos, ver como en ocasiones hace cuestionamientos a mis compañeros y a mí, muchas veces poniéndolos nerviosos tal vez por miedo a contestar mal, en ocasiones el profesor sonríe a nuestras erróneas respuestas, tal vez decepcionado.

Digo poniéndolos nerviosos y no hablo de mí, porque sinceramente no me pone nerviosa cuando me hace preguntas o digo algún comentario, ya que no importa si contesto erróneamente o no contesto lo que él desea escuchar, considero que no tiene nada de malo, somos seres humanos y nos podemos equivocar, no me da pena, ¿por qué me debería de dar? me siento en confianza ya que llevo 3 años con mis compañeros y está bien que no lo sepamos todo como el profesor tal vez quiera, pero estamos ahí sentados con el objetivo de aprender y crecer como personas, tal vez en ese momento no sepamos nada, así como entramos a la carrera, con muy pocos conocimientos y no se compara con los que poseemos hoy en día que hemos adquirido a lo largo de la carrera.

Retomando sobre el icónico maestro Frías. es un docente que inspira y motiva a través de sus clases y no sólo se basa en enseñar lo que está marcado en el currículo o en la antología, sino que mete un poco de su cosecha para que las clases sea más inspiradoras, desde mi perspectiva me gusta admirarlo mientras imparte las clases, nos incita a practicar la lectura, ya que dice que hacerlo abre la mente y podemos llegar a ser personas con más conocimiento, lo cual es muy importante ya que considero que entre más sabes, más vales.

Honestamente, jamás he leído un libro, aunque nunca lo he hecho, hace algunas semanas empecé a leer uno, esta motivación para hacerlo fue por lo comentado en las clases del maestro Frías, por lo aprendido, entonces es ahí cuando creo que el realmente está haciendo un gran trabajo como docente. En una de las clases de hace algunos semestres un gran profesor de los que tiene la upes dijo que él se iba feliz y satisfecho cuando miraba que al menos un alumno aprendió durante sus clases, entonces es aquí cuando considero que el maestro Frías debe de sentirse bien al crear estos impactos en nosotros, sus alumnos. Conversándolo con mis amigos de clase sé que no soy la única a la que ha impactado el maestro Frías y los ha motivado a tan siquiera empezar a leer un libro.

Retomando lo de mi experiencia en la universidad, no todo es malo y no es que no me guste la escuela, sinceramente me gusta y disfruto mucho ir a la escuela, todo lo que conlleva, como aprender de los grandes docentes que tiene la upes, claro a lo largo de la carrera he tenido la dicha que me han impartido clases muy buenos docentes, de eso que motivan, inspiran, apoyan y son empáticos, un verdadero ejemplo a seguir.

Verdaderamente, disfruto sentarme en mi lugar, tomar notas, rescatar las ideas más importantes de las clases ya sea de lo que dicen los profesores o de lo que está planteado en las diapositivas, me gusta el hecho de aprender, de que grandes profesores nos compartan un poco de todo el conocimiento que poseen ellos, asimismo me gustan las clases dinámicas, los debates de discusión, las actividades en binas o en equipos y no le temo a las exposiciones me siento feliz y satisfecha conmigo misma cuando veo de lo que soy capaz, cuando le pongo empeño y realizo trabajos de calidad; y, claro, me siento aún mejor al momento de recibir mis calificaciones, ya que todo lo que hago, lo hago para mí, es decir para darme gusto a mí misma, para sentirme feliz , orgullosa y satisfecha de mí misma, ya que estoy trabajando para obtener un título universitario para mí y no para mis padres, no es para que mis padres se sienta orgullosos y porque ellos me lo pidan, es por mi deseo tan grande de crecer profesionalmente y ser cada día mejor en todo lo que pueda.

A pesar de todo esto y de lo que realmente disfruto estudiar y estoy dispuesta a seguirlo haciendo y seguir preparándome profesionalmente, han sido bastante las veces que me he querido salir de la carrera, infinidades de ocasiones he querido rendirme y no porque no me guste la carrera o la escuela, pero en ocasiones me he sentido tan frustrada y agobiada por problemas personales y familiares, porque me he sentido cansada, por factores externos, sobre carga laborales, ya que durante todo la carrera siempre he trabajado y desde muy pequeña sé desempeñarme en el mundo laboral, he tenido múltiples trabajos como mesera, recepcionista, cajera, niñera, es decir, tengo 22 años de edad y cuento con fácilmente 5 años de experiencia laboral. 

Creo que adentrarme al mundo laboral desde muy pequeña me ha servido demasiado en mi crecimiento como persona, el hecho de llenar solicitudes, currículo y asistir a entrevistas de trabajo con personas adultas y preparadas siendo yo muy pequeña me ha hecho pensar de lo capaz que soy, no está fácil el mundo laboral y las grandes responsabilidades que conlleva eso, quizá no estaba preparada, pero realmente nunca lo he estado y aun así me he aventando a hacer las cosas, pienso en qué es lo peor que pueda pasar. El lidiar y trabajar con personas adultas, con distintas personalidades, creencias, responsabilidades me ha formado como una persona más empática, paciente y respetuosa. No saben lo difícil que es trabajar en atención al cliente, siempre tienes que dar tu mejor cara, tu mejor versión, presentación, amabilidad, sonrisa y sobre todo dejar los problemas en casa, así como evadir tus sentimientos y emociones, sólo sonreír y darle una buena atención al cliente, claro sin importar si él fue grosero, irrespetuoso, si me hablo mal o gritó; fueron bastante las ocasiones en las que atendí lo más amablemente a los clientes mientras yo realmente sentía una gran tristeza, con los ojos llorosos, cansada y con un nudo en la garganta, sumándole a esto mis responsabilidades como estudiante, y aun así dando lo mejor de mí y la mejor cara al cliente. Al igual que he pasado desacuerdos, discusiones e incluso peleas con compañeros de trabajo; es muy difícil lidiar con personas adultas, por eso mismo disfruto mucho mi carrera y mi trabajo, ya que se me hace tan bonito trabajar con niños pequeños, seres inocentes, llenos de amor y alegría. Por lo tanto, respeto y admiro mucho a las personas que trabajan en atención al cliente, sé lo difícil que es porque he estado en sus zapatos.

Menciono lo anterior ya que considero que me ha servido para mi formación como persona, he fortalecido mi manera de expresarme y dirigirme a las personas con facilidad y sin vergüenza y sobre todo mis formas de comunicación, también esta educación informal me ha formado y me ha enseñado bastante haciéndome una persona de bien, empática, respetuosa, paciente, optimista y sobre todo segura de mí misma ya que considero que muy pocas acciones me pueden llegar a intimidar. Estoy preparada para lo que el mundo tenga para mí, sólo hay que creerse capaz de sí mismo y tener mucha seguridad, tal cual como en los certámenes de belleza, no gana la más hermosa, sino quien es más segura y autentica y ésa soy yo. Por último, quiero mencionar que no todo se aprende en la escuela sino también en la vida diaria y no todo el conocimiento que poseo es por la educación formal.

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