“El contrabando es una acción ilegal, que se trata tanto de introducir como de sacar mercancía de cualquier tipo sin pagar impuestos ni aduanas”
FRONTERAS, RUTAS PROHIBIDAS Y
MERCANCÍAS QUE VIAJARON POR LA OSCURIDAD DE LO ENCUBIERTO
Marité Ibarra
El contrabando es una acción ilegal, que se trata
tanto de introducir como de sacar mercancía de cualquier tipo sin pagar
impuestos ni aduanas, además la mercancía generalmente es clandestina o
prohibida. Esta práctica suele estar relacionada con el crimen organizado y
bien organizado. Disposiciones gubernamentales que hacen costosas las
importaciones legales, estimulan el florecimiento del negocio de los
contrabandistas, porque el precio que pueden ofrecer es mucho menor, por eso
tienen gran demanda y se convierte en un negocio redituable.
Los contrabandistas suelen ser muy creativos, astutos
e ingeniosos, con tal de llevar a cabo con éxito su cometido. La formación de redes entre ellos se basa
en la lealtad y la confianza,
ya que sus pactos y negociaciones carecen de contratos formales.
El contrabando se caracteriza por sus métodos de
maniobras ocultas con operaciones
encubiertas y muy estructuradas, claro y obviamente esos métodos también van
evolucionando con el paso del tiempo, así como los productos que llevan y traen
en la clandestinidad, según lo requiera la demanda en el mercado negro, o según
como vayan cambiando los gustos e intereses de las personas.
Los patrones de la historia del
contrabando son variados, por ejemplo, debido a los
altos impuestos de Gran Bretaña hacia el té
en el siglo XVIII, trajo como consecuencia una serie de actos de contrabando
por haber convertido al té en un lujo sólo para algunos cuantos, cuando la
realidad era que todos querían beberlo. Así que ésta situación propició una
exquisita oportunidad para hacer negocios fuera de los lineamientos
establecidos. El tráfico ilegal del té, se llegó a presentar de tres formas, la
primera era la de pequeña escala, es decir de manera discreta. La otra surgió
cuando grupos organizados llevaban la carga contrabandeada a diferentes puertos
con sofisticadas operaciones, para luego ser vendido y reportar el té faltante
como dañado durante la travesía del viaje. Y el tercer método era muy sencillo,
se robaban la mercancía al llegar al puerto, hurtaban el té de los barcos
anclados antes de que fueran inspeccionados por funcionarios del gobierno.
Algunos otros,
para obtener más margen de ganancias, adulteraban el té de contrabando, al
mezclarle otros elementos de baja calidad o hasta peligrosos, le añadían hojas
de ciertos árboles (fresno, saúco) o incluso hojas de té ya usadas y secadas de
nuevo, y para dar color al "té falso", se utilizaban otras sustancias
que podían causar malestar o eran riesgosas para la salud. Finalmente, el
gobierno se dio cuenta de que los altos impuestos estaban causando muchos
problemas innecesarios, así que decidió reducirlos del 119% al 12, 5%, logrando
que esta bebida se volviera accesible para las personas. De esa manera, este
tipo de tráfico, dejó de ser negocio.
En el siglo XIX en China, se dio el contrabando de Opio. Al inicio, éste era un elemento más de la medicina tradicional china, al cual después le dieron otro uso. Este contrabando lo realizaban los mercaderes británicos y ganaban muchísimo dinero en este negocio. Sin embargo, el gobierno chino al ver que el hábito de fumar opio se había extendido a todas las clases sociales y que gran parte de la población se había convertido adicta a este narcótico, motivo por el cual desentendían sus obligaciones y responsabilidades, además de que se veían expuestos a ciertas prácticas dañinas para la sociedad con tal de sostener esta adicción, el emperador Daoguang, decidió acabar con el tráfico de opio y les quitó a los británicos su principal fuente de ingresos en las costas chinas. Posteriormente China y las fuerzas británicas se envolvieron en una guerra conocida como la Guerra del Opio. Actualmente, éste sigue siendo una sustancia ilegal en la mayoría del mundo al ser la base de drogas tan destructoras como la heroína, sólo se permite para ciertos fines médicos y bajo estricta regulación.
Otro
ejemplo fue Al Capone, un contrabandista muy famoso en los años 20´s. Su principal mercancía ilegal era el
alcohol, entre ellos el whisky y otros licores, también promovía los juegos de
azar y la prostitución, así logró acumular grandes cantidades de dinero. Al
estar prohibido el alcohol a través de la Ley Seca, pues parece que la gente lo
deseaba más y no le importaba gastar lo que fuera necesario por obtener una
copa, o por aquello que se considere indebido. Al Capone se valió de esta
prohibición para promover sus redes de tráfico bien estructuradas, él era un
contrabandista hábil y destacado que sabía de procesos logísticos,
planificaciones y mitigación de riesgos, y que también sabía sobornar a manos
llenas a políticos y funcionarios para poder hacer que sus negocios fluyeran
con más libertad y menos obstáculos. Al Capone estuvo preso siete años por
evasión de impuestos y enriquecimiento ilícito, tras las rejas seguía
supervisando sus negocios, y relativamente murió joven por contraer una ETS.
¿El arte no se escapa del
contrabando, ya que varias obras de arte han sido robadas y llevadas de un país
a otro? Por ejemplo, la famosísima Mona Lisa, pintura de Leonardo da Vinci, fue
robada en 1911. Un trabajador del museo de Louvre se la llevó argumentando que
lo hizo por motivos patriotas supuestamente con la intención de regresarla a
Italia. La obra estuvo perdida por dos años hasta que fue recuperada. En
México, se ha perdido incalculable patrimonio arqueológico a causa del tráfico
de piezas históricas representativas de nuestro país. Las piezas más valiosas
incluyen arte de las civilizaciones Olmeca, Maya y Mexica, estos objetos suelen
ser saqueados de estados como Chiapas y Guerrero para luego ser subastadas en
Europa y Estados Unidos. El Penacho de Moctezuma, es una de las piezas
mexicanas más famosas que se encuentra en Viena, Austria.
Ahora
bien, por increíble que parezca, un libro puro y santo también entró en el
oscuro terreno del contrabando, las Sagradas Escrituras, efectivamente, la
Biblia. Por allá en el siglo XV, había mucha oposición para que este sagrado
libro estuviera al alcance de las personas. En la iglesia, la gente escuchaba
la Biblia en latín y el sacerdote la traducía para ellos, pero los feligreses
no la podían leer ni tenerla por sí mismos. Sin embargo, hubo un hombre que
lejos de tener motivos egoístas o con algún interés de por medio, llamado
William Tyndale, un hombre audaz, dedicado y valiente, intentó traducir la
Biblia en inglés, por eso fue con el obispo de Londres para pedir permiso, pero
se lo denegaron rotundamente.
Era
tanta la oposición por la traducción de la Biblia, que este erudito se dio
cuenta que en Inglaterra no
podría hacer esta noble labor, pero con ayuda de algunos patrocinadores que
apoyaban su causa, Tyndale huyó hacia Alemania, donde le sería más fácil hacer
su trabajo de traducción de manera más libre, al poco tiempo su trabajo dio
fruto y logró con éxito su proyecto. Pero en una borrachera al encargado de la
imprenta, se le soltó decir que estaba trabajando en la impresión de una Biblia
para un lingüista llamado William Tyndale, lo que ocasionó que los
descubrieran. Las autoridades hicieron una redada, y él y sus socios tuvieron
que huir, realmente en aquellos años era muy peligroso su trabajo.
Después
de eso, este hombre dejó Alemania y se instaló en Amberes, Bélgica, esta ciudad
resultó ideal para continuar con su trabajo, con un puerto muy activo y
estratégico que le serviría para contrabandear a gran escala la Biblia.
Obviamente el trabajo no era nada fácil, cómo ocultar libros tan grandes era
todo un reto, imposible de hecho, así que se ideó mejor, hacerlo a través de
hojas sueltas, las cuales se llevaban a lugares como sótanos, bodegas o
almacenes subterráneos, ahí escondían las hojas de la Biblia de Tyndale ya
traducidas al inglés entre las páginas de otros libros que no estaban
prohibidos, y en Londres alguien identificaba los libros que tenían cierta
marca y así iban armando la Biblia para los ingleses.
Aproximadamente,
se llegó a 30 000 copias que circulaban en este país para antes de la muerte de
Tyndale. Pero finalmente lo capturaron y lo mataron cruelmente, por hacer
acciones ilegales, por traficar con un libro prohibido que actualmente ya no lo
es. Afortunadamente hoy, se reconoce su trabajo, no se ha olvidado su obra y
todo lo que logró con esta traducción, es muy respetado por su contribución a
la lengua inglesa. Fue un gran lingüista, teólogo y reformador que amaba este
sagrado libro y se preocupó por la condición espiritual de las personas de su
nación.
Como
vemos, el contrabando es una actividad muy antigua, es una práctica peligrosa,
prohibida que puede dañar la integridad de las personas en todo aspecto. Con
excepción del tráfico de la Biblia, en su momento, el cual tuvo una
intencionalidad sin fines de lucro, el contrabando afecta directamente la
economía, destruye el empleo
formal, corrompe valores, se expone la salud incluso. El contrabando y la defraudación van siempre de la
mano, no solo es un delito con consecuencias legales graves, sino que también
tiene un impacto económico significativo.
Con la imposición de aranceles de importación, los productos extranjeros se encarecen y existen mejores condiciones de competencia con los productos nacionales; sin embargo, el consumidor se ve afectado porque paga un precio mayor por la mercancía, dejando de comprar otros bienes para su consumo personal, aquí es cuando la cosa se complica.
En muchas ocasiones, sectores contrabandistas corrompen a autoridades políticas, agentes aduaneros y cuerpos de seguridad nacional con el objetivo de cumplir su propósito. Lamentablemente, las instituciones terminan corrompiéndose con incidencias negativas para el desarrollo del país.
Con
esta repasadita del contrabando, en la que nos vemos envueltos todos de cierta
forma, observamos algunas realidades con las que ya estamos familiarizados,
podemos constatar a primera mano los impactos directos y las consecuencias de
acciones ilícitas motivadas por el egoísmo y el deseo de poder, pero en
nuestras decisiones reflejaremos nuestra conciencia y los deseos del corazón,
¿qué pensamos en realidad sobre esto? ¿hacia dónde nos inclinamos? Eso cada
quién lo determinará…

Comentarios
Y, claro, el alegre y amoroso vallenato de Jorge Oñate: El Contrabandista
Saludos, José Manuel Frías sarmiento
Muchas gracias por publicar y comentar este texto.
Saludos !!!